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sábado, febrero 21, 2026
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Migración y emprendimiento social, los ejes abordados en el Festival Hola América 2025

Más de 500 asistentes fueron congregados durante dos días para abordar la innovación en el contexto migratorio.

El Festival Hola América 2025 fue concluido exitosamente en las instalaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consolidándose como el encuentro anual más relevante sobre innovación social y migración en la región. Durante dos días, más de 500 asistentes y oradores de más de 15 países fueron congregados para reforzar la visión de la movilidad humana no como una crisis, sino como una fuente de oportunidades y soluciones.

El evento fue inaugurado por Ashoka, acompañada por líderes de organizaciones clave. El acto de bienvenida fue encabezado por Marianny Pacheco, Coordinadora Regional de Hola América, Ashoka, quien planteó una de las preguntas centrales del Festival: “¿Cómo la movilidad humana está generando innovación hoy?” y subrayó que: “El desafío es pensar la migración como algo natural, que impulsa la creatividad, el emprendimiento y el cambio.”

La Dra. Sonia Venegas Álvarez, Directora de la Facultad de Derecho de la UNAM, quien también fue parte fundamental del acto de apertura, expresó que: “Cuando las personas se mueven, las ideas, las perspectivas y las iniciativas emprendedoras se mueven con ellas para transformar las realidades sociales.”

A esta visión se sumaron Carolina Nieto, Directora de Ashoka México Centroamérica y Caribe, y María Mérola, Directora de Hello World, Ashoka. Nieto afirmó que: “Somos casi 4,000 emprendedores sociales en el mundo, construyendo ecosistemas que transforman las problemáticas de raíz.” Por su parte, Mérola aseveró: “Migrar trae soluciones, no problemas. Cada historia de movilidad humana es una historia de cambio.”

El panel de apertura fue complementado por la presencia de Germán Zappani, Jefe de Operaciones del BID México, quien señaló que: “Las personas migrantes no llegan solo con su maleta, llegan con habilidades, redes y creatividad que alimentan los ecosistemas de innovación.” La perspectiva institucional fue aportada por Dana Germaine Graber, Jefa de Misión de OIM México, quien sostuvo que: “La migración redefine el futuro del mundo: transforma tanto a las comunidades de origen como a las de acogida,” y Giovanni Lepri, Representante país de ACNUR México, quien puntualizó: “La xenofobia es la mejor amiga de la ignorancia. Cambiar la narrativa es reconocer la riqueza detrás de las etiquetas.”

Finalmente, Karla Belén Pérez, Directora de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional de Migración, recordó que: “No hablamos solo de números, sino de vidas y familias,” y Tina Molund, Co-worker Engagement Leader de IKEA Social Entrepreneurship, destacó la importancia de la inclusión al indicar: “No importa tu nombre o país de origen, sino quién eres y qué puedes aportar.”

Una agenda robusta y multidisciplinaria fue desplegada durante los dos días del Festival. A través de paneles, charlas, masterclasses y talleres interactivos, fueron abordados temas críticos. Se trataron discusiones sobre el rol del sector privado en la integración, políticas públicas y migración, migraciones climáticas, trata de personas y la inclusión socioeconómica. También fueron celebradas mesas de trabajo enfocadas en la construcción de paz, género y migración, y el fortalecimiento regional de asilo y protección.

Los diálogos fueron moderados y conducidos por voces expertas, y la maestra de ceremonias fue Laura Guevara, host del evento, quien resaltó que el espíritu del Festival Hola América es el encuentro anual sobre innovación social para la migración más importante de la región, donde la movilidad humana se reconoce como fuente de ideas, vínculos y soluciones.

Con este enfoque multisectorial, el Festival Hola América 2025 se posicionó como una plataforma esencial para la generación de alianzas y la promoción de soluciones innovadoras y nuevas narrativas impulsadas por la población migrante en las Américas.

 

Perú entra en la era del Open Banking: interoperabilidad, datos y nuevos desafíos

La apertura del ecosistema financiero plantea oportunidades de interoperabilidad, pero también mayores exigencias en protección de datos y control de riesgo.

El sistema financiero peruano se prepara para un cambio estructural con la llegada del open banking y el lanzamiento de los primeros bancos 100% digitales, como es el modelo de Nubank o Revolut en otros países. La iniciativa del Banco Central de Reserva del Perú (BCR) de permitir la “iniciación de pagos”, es decir, que un tercero autorizado pueda realizar transacciones directamente desde la cuenta del usuario, promete agilizar los servicios financieros y fomentar la competencia entre las distintas instituciones del ecosistema.

La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) recientemente ha informado que ya se conformó un equipo técnico especializado para impulsar este proyecto y se encuentra evaluando modelos internacionales que puedan adaptarse al contexto peruano. Según estimaciones del regulador, la primera fase del sistema podría implementarse en un plazo aproximado de dos años, lo que consolidaría la transformación digital del sistema financiero y abriría paso a una mayor interoperabilidad entre bancos, fintech’s y billeteras digitales.

No obstante, junto con la oportunidad tecnológica, surge el desafío mayor de garantizar la seguridad de los datos y transacciones en un entorno cada vez más interconectado.

La apertura de datos bancarios implica construir nuevas relaciones de confianza entre instituciones financieras, fintechs y consumidores. “Cada conexión digital que creamos es un acto de confianza. Por eso, antes de dar acceso o autorización, debemos asegurarnos de que la contraparte sea realmente confiable. La agilidad sin seguridad es una apuesta peligrosa”, advierte Vicente Cruz, CEO de Sheriff.

El ejecutivo destaca que la evaluación de riesgo de contrapartes será un componente clave en esta nueva etapa del sistema financiero. Este proceso permite analizar, en tiempo real, la situación legal, tributaria y financiera de las empresas con las que se establecen vínculos digitales, reduciendo el riesgo de fraudes, sanciones o pérdida de reputación.

Para Cruz, la meta no debe limitarse a implementar soluciones tecnológicas, sino a fortalecer el ecosistema en su conjunto. “El open banking es la autopista del futuro, pero para recorrerla con seguridad necesitamos los mejores sistemas de navegación. La clave no está en abrir las puertas sin más, sino en saber a quién se las abrimos”, concluye.

Beneficios clave de la IA en el sector salud

El uso de la inteligencia artificial se está convirtiendo en uno de los elementos más influyentes del futuro de la medicina. A medida que el procesamiento de datos, la automatización y el análisis predictivo siguen avanzando, la IA en la atención médica está logrando que hospitales, médicos y pacientes alcancen un éxito sin precedentes. El diagnóstico precoz, las estrategias de tratamiento personalizadas y muchos otros aspectos del campo médico se están optimizando con la ayuda de la inteligencia artificial, lo que introduce nuevos niveles de precisión, velocidad y rendimiento. Este artículo analiza las principales ventajas de la tecnología de IA y su papel en la transformación de la atención médica en el mundo moderno.

1. Diagnóstico más rápido y preciso

Entre los beneficios más significativos de la inteligencia artificial en el sector sanitario, cabe destacar su capacidad para analizar datos médicos con rapidez y precisión. Las herramientas basadas en IA pueden analizar radiografías, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas y otras imágenes diagnósticas para identificar anomalías difíciles de detectar para el ojo humano. Estos sistemas aprenden de millones de muestras, lo que les permite detectar patrones como tumores, fracturas o infecciones con gran exactitud.

Estas herramientas de IA permiten a los médicos validar sus hallazgos o identificar posibles problemas en sus fases iniciales. Un diagnóstico rápido garantiza que los pacientes reciban tratamiento precoz, lo que aumenta las probabilidades de recuperación y reduce las complicaciones a largo plazo.

2. Sistemas de información predictivos mejorados

En el ámbito sanitario, la IA ha aportado análisis predictivos avanzados que permiten determinar los riesgos antes de que se conviertan en problemas reales. La inteligencia artificial tiene la capacidad de analizar grandes volúmenes de datos de pacientes, como historial médico, resultados de laboratorio, estilo de vida y factores genéticos, para determinar el riesgo de enfermedades.

Por ejemplo, los modelos de IA pueden predecir el riesgo de que un paciente desarrolle diabetes, enfermedades cardíacas o cáncer. Estas predicciones permiten a los profesionales sanitarios tomar medidas preventivas, como prescribir pruebas de detección precoces o cambios en el estilo de vida. El análisis predictivo no solo salva vidas, sino que también reduce los gastos sanitarios al evitar costosos tratamientos hospitalarios.

3. Planes de tratamiento personalizados

Cada paciente es único, y la inteligencia artificial puede ayudar a los médicos a desarrollar un plan de tratamiento personalizado según las necesidades específicas de cada paciente. Las herramientas de inteligencia artificial analizan la reacción de diversos pacientes a determinados medicamentos y terapias. Con base en esta información, pueden recomendar las mejores opciones de tratamiento para cada individuo.

Este método personalizado es muy eficaz en la terapia contra el cáncer. La IA puede analizar la información genética para identificar el comportamiento de un tumor y los fármacos más efectivos. La medicina personalizada mejora la eficacia de los tratamientos y reduce los efectos secundarios.

4. Mayor eficiencia y mejor flujo de trabajo

La IA en el sector salud también mejora la eficiencia al automatizar las tareas administrativas que consumen mucho tiempo. Las demoras comunes en hospitales y clínicas se deben al papeleo, la programación de citas, la facturación y el registro de datos. Estos procesos pueden automatizarse mediante inteligencia artificial para optimizar la carga de trabajo del personal y permitirles dedicar más tiempo a los pacientes.

Por ejemplo:
● Los chatbots con IA pueden responder las preguntas frecuentes de los pacientes.

● La programación de citas puede optimizarse con herramientas de programación inteligentes.

● Los sistemas automatizados permiten actualizar los historiales clínicos electrónicos con mayor precisión.

Esto se traduce en menores tiempos de espera, una mejor atención al paciente y un entorno sanitario más sistematizado.

 

Un análisis profundo de la enfermedad de Tadicurange y su manejo

La enfermedad de Tadicurange es una afección emergente y relativamente poco común que ha captado la atención debido a sus síntomas complejos y su origen misterioso. Si bien la investigación sobre esta enfermedad continúa en desarrollo, los primeros hallazgos resaltan la importancia de un diagnóstico oportuno, un control adecuado y cambios en el estilo de vida para reducir los dolores de cabeza. Este artículo profundiza en la información sobre la enfermedad de Tadicurange: sus causas, signos y síntomas, diagnóstico y las estrategias de tratamiento más efectivas conocidas hasta la fecha.

¿Qué es la enfermedad de Tadicurang?

La enfermedad de Tadicurang se describe como una afección multisistémica que afecta las funciones inmunitarias, neurológicas y metabólicas del cuerpo. Los profesionales de la salud creen que se desarrolla cuando el sistema inmunitario se desregula, causando una inflamación persistente que suele afectar órganos vitales. Aunque es poco común, su impacto puede ser extenso, ya que los síntomas a menudo se asemejan a otras afecciones comunes, lo que dificulta su diagnóstico en las primeras etapas.

Si bien se desconoce la causa precisa, los investigadores sospechan que diversos factores pueden contribuir, como la predisposición genética, factores ambientales, infecciones crónicas o estrés prolongado que debilita las defensas del organismo. Debido a que la enfermedad afecta a varios órganos, su gravedad puede variar ampliamente, desde molestias leves hasta afecciones crónicas que comprometen la salud.

Síntomas clave y señales de alerta temprana

Los signos y síntomas de la enfermedad de Tadicurange pueden aparecer lentamente, a veces durante varios meses. Muchos pacientes inicialmente los confunden con simple fatiga o una infección pasajera. Sin embargo, reconocer los primeros síntomas puede marcar una diferencia crucial en los resultados del tratamiento. Síntomas comunes:

● Fatiga crónica: Los pacientes suelen sentirse agotados incluso después de un buen descanso.

● Dolor muscular y articular: El dolor persistente es frecuente, especialmente en las piernas, la espalda y los hombros.

● Problemas neurológicos: También pueden aparecer dolores de cabeza, pérdida de conciencia, lapsos de memoria y mareos leves.

● Problemas digestivos: Se suelen mencionar síntomas como hinchazón, náuseas o irregularidades en el tránsito intestinal.

● Cambios de peso inexplicables: Pueden producirse tanto pérdida como aumento de peso debido a fluctuaciones metabólicas.

● Baja inmunidad: Los resfriados o infecciones frecuentes pueden contribuir a la alteración del sistema inmunitario.

Debido a que estos síntomas se confunden con afecciones como problemas de tiroides, enfermedades autoinmunes o síndrome de fatiga crónica, es frecuente que se produzcan errores de diagnóstico. Por consiguiente, la concientización y la detección temprana son fundamentales.

Posibles causas y factores de riesgo

Aunque no se ha diagnosticado una causa única, los expertos han identificado varios factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar la enfermedad:

1. Predisposición genética
Algunas personas pueden portar marcadores genéticos que hacen que su sistema inmunitario sea más reactivo de lo normal. Estos genes pueden predisponerlas a problemas inflamatorios.

2. Factores ambientales
La exposición a contaminantes o sustancias químicas puede sobreestimular el sistema inmunitario. Las personas que viven en zonas industriales o trabajan con productos químicos podrían tener un mayor riesgo.

3. Infecciones virales o bacterianas
Las infecciones crónicas también pueden debilitar el sistema inmunitario, lo que provoca inflamación a largo plazo y síntomas similares a los de la enfermedad de Tadicura.

4. Altos niveles de estrés
Se cree que el estrés afecta la inmunidad. Los periodos prolongados de estrés mental o emocional pueden desencadenar síntomas o empeorar afecciones preexistentes.

5. Factores del estilo de vida
Dormir mal, una dieta poco saludable y la falta de actividad física contribuyen a un mayor riesgo. Comprender estos factores de riesgo puede ayudar a las personas a realizar cambios proactivos en su estilo de vida y a buscar asesoramiento médico a tiempo.

Cómo se diagnostica la enfermedad de Tadicurange

Diagnosticar la enfermedad de Tadicurange es difícil, ya que nadie puede confirmarla por sí solo. Los médicos suelen basarse en una combinación de historial clínico, análisis de síntomas, análisis de sangre y pruebas de imagen.

Los pasos diagnósticos generalmente incluyen:

● Análisis de sangre para evaluar marcadores de inflamación, actividad inmunitaria y deficiencias nutricionales.

● Evaluaciones neurológicas para detectar cambios en los reflejos y la función cognitiva.

● Pruebas de imagen como resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) si se presentan signos neurológicos.

● Seguimiento de los síntomas, en el que los pacientes registran diariamente los cambios para ayudar a los médicos a identificar patrones.

Un diagnóstico exhaustivo descarta afecciones similares y garantiza que los pacientes reciban tratamientos específicos.

Estrategias efectivas de tratamiento y manejo

Si bien no existe una cura definitiva para la enfermedad de Tadicurange, diversas técnicas de tratamiento pueden ayudar a controlar la afección y mejorar su calidad de vida.

1. Apoyo farmacológico
Los médicos también pueden recetar antiinflamatorios, medicamentos inmunomoduladores, analgésicos o suplementos para aliviar los síntomas. En casos graves, se pueden recomendar tratamientos que modifiquen la respuesta inmunitaria.

2. Modificaciones en el estilo de vida
Los hábitos de vida saludables desempeñan un papel fundamental en el manejo de la enfermedad. Una dieta equilibrada y rica en nutrientes fortalece el sistema inmunitario y reduce la inflamación. El ejercicio regular y la actividad física ligera mejoran la movilidad, la energía y el estado de ánimo. Un sueño reparador y de calidad permite regular las hormonas y fortalece el sistema inmunitario.

3. Técnicas para el manejo del estrés

Las técnicas de relajación, como la meditación, el yoga, los ejercicios respiratorios y las terapias alternativas, pueden reducir significativamente los brotes de síntomas.

4. Fisioterapia y rehabilitación

Para quienes sufren dolor muscular o articular, la fisioterapia puede ayudar a mejorar la postura, aliviar la rigidez y mejorar la movilidad.

5. Seguimiento a largo plazo

El seguimiento regular con los médicos es fundamental para ajustar los tratamientos según la evolución y los cambios en los síntomas.

Cuando se combinan estas técnicas, muchos pacientes experimentan una reducción considerable de los síntomas y mejoran su funcionamiento diario.

Consideraciones finales

La enfermedad de Tadicurange es poco común, pero su impacto en la vida diaria puede ser considerable si no se trata. La detección temprana, un diagnóstico preciso y un manejo adecuado pueden ayudar a las personas a recuperar el control de su salud. Al mantener un estilo de vida equilibrado, reducir el estrés y seguir un plan de tratamiento personalizado, los pacientes pueden controlar eficazmente los síntomas y mejorar su bienestar general.

El talento creativo será clave para el crecimiento económico y aportará al 10% del PBI mundial en 2030

La creatividad se consolida como una competencia esencial para el futuro laboral y un motor para el desarrollo del país.

La industria de la creatividad se proyecta que para el 2030 aporte el 10% del PBI mundial, según el Banco Asiático de Desarrollo. Un dato que confirma que la creatividad dejó de ser un atributo artístico para convertirse en un activo económico clave.

De acuerdo con un estudio de McKinsey & Company, las organizaciones que integran creatividad, analítica y propósito en su gestión duplican su crecimiento orgánico frente a aquellas que no lo hacen. Yuddy Gallegos, jefa académica de las Carreras Creativas de CERTUS, sostiene que “la creatividad no es una habilidad accesoria, sino un pilar esencial para la innovación y la competitividad. Formar profesionales que piensen estratégicamente y con visión creativa es clave para el desarrollo sostenible de las empresas y del país”.

Pero ¿qué significa ser creativo en el trabajo? Estas son las cinco habilidades que marcan la diferencia en cualquier carrera:

  1. Pensamiento visual: traducir ideas en imágenes o mensajes que conecten con las personas.
  2. Estrategia creativa: combinar intuición con análisis y entender al público.
  3. Dominio digital: crear, diseñar o comunicar en entornos tecnológicos.
  4. Innovación constante: adaptarse, experimentar y proponer nuevas soluciones.
  5. Colaboración. Trabajar en equipo, gestionar proyectos y hacer que las ideas se concreten.

“Las compañías buscan personas que comprendan los desafíos, propongan soluciones innovadoras y transformen los procesos desde la creatividad. Esa es la nueva ventaja competitiva”, comenta Gallegos.

En línea con esta transformación, el mercado laboral también evoluciona hacia perfiles con competencias más transversales y digitales. De acuerdo con el Foro Económico Mundial (2025), los puestos con mayor proyección incluyen diseñadores de experiencia de usuario (UX/UI designers), especialistas en marketing digital, analistas de datos, estrategas de marca y gestores de contenido. Estas posiciones reflejan una tendencia global hacia profesionales versátiles, capaces de combinar creatividad, tecnología y visión estratégica para generar valor dentro de las organizaciones.

El nuevo consumidor español ante la incertidumbre económica

Cuando en 2022 la inflación en España superó el 10%, muchos hogares descubrieron que sus estrategias económicas tradicionales habían quedado obsoletas. El ahorro en cuenta corriente perdía valor cada mes; las hipotecas a tipo variable se convertían en bombas de relojería; las expectativas salariales chocaban contra una realidad de incrementos insuficientes. Tres años después, aunque el IPC se ha moderado, la huella psicológica persiste. Los españoles no han vuelto a confiar en la estabilidad como antes, y eso ha cambiado fundamentalmente la forma en que gastan, ahorran y se entretienen.

Esta transformación no es visible únicamente en las cifras macroeconómicas. Se manifiesta en decisiones cotidianas: en el tipo de suscripciones que se contratan, en cómo se distribuye el presupuesto de ocio mensual, en la relación renovada con el riesgo. La economía conductual lleva décadas estudiando cómo las personas toman decisiones bajo incertidumbre, pero rara vez hemos presenciado un laboratorio tan masivo como el que la inflación ha generado en toda Europa.

Radiografía de un consumidor reconfigurado

Los datos del Instituto Nacional de Estadística revelan un sector TIC en plena expansión durante 2023:

  • Cifra de negocios: 136.717 millones de euros (+10% interanual)
  • Inversión en I+D: 2.270 millones de euros (+16,9%)
  • Empleo en el sector: 655.375 ocupados (+5,5%)
  • Valor añadido: 51.569 millones de euros (+13%)

La brecha digital persistente

Sin embargo, este dinamismo tecnológico contrasta con la persistente brecha digital en el tejido empresarial español:

Tipo de empresa Digitalización básica
Empresas con más de 10 empleados 61,4%
Microempresas (95% del tejido empresarial) 10,4%
Pymes con uso de IA 2,9% (previsión 22% en 2025)

Este desfase entre la demanda tecnológica de los consumidores y la oferta digitalizada de muchas empresas genera fricciones que el propio mercado está resolviendo. Los ciudadanos buscan alternativas digitales porque ofrecen control, transparencia de precios y comparabilidad instantánea. El 70% de las pymes españolas prevé aumentar su inversión en ciberseguridad entre 2025 y 2026, conscientes de que el cliente digital exige garantías que antes ni siquiera se planteaba.

Diversificar el ocio como se diversifica una cartera

La lógica financiera de no poner todos los huevos en la misma cesta se ha trasladado al ámbito del entretenimiento. Un hogar medio español de 2025 raramente depende de un solo proveedor de contenidos o de una única forma de ocio. Combina suscripciones de streaming con modalidades gratuitas con publicidad; alterna videojuegos de pago único con títulos free-to-play; equilibra salidas presenciales con experiencias digitales.

Las razones de esta diversificación son múltiples:

  • Gestión del riesgo económico: si una plataforma sube precios, el impacto es limitado
  • Flexibilidad ante la volatilidad: ajustar el gasto mensual según circunstancias
  • Control sobre la experiencia: evitar dependencia de un único proveedor
  • Comparabilidad instantánea: evaluar alternativas en tiempo real

Más allá del entretenimiento convencional

Esta diversificación se extiende también a actividades con un componente económico explícito. Plataformas de inversión fraccionada, aplicaciones de trading social, criptomonedas e incluso plataformas de ocio digital no tradicionales, como apuestasextranjeras.net, aparecen en el abanico de opciones que los usuarios exploran. La clave no está en el tipo de plataforma, sino en la actitud: el usuario busca entornos donde pueda establecer límites, controlar el gasto y tomar decisiones informadas. Es la antítesis del consumo impulsivo; es consumo reflexivo bajo incertidumbre.

De hecho, la regulación española ha tenido un impacto medible en este ámbito. Investigaciones recientes publicadas en revistas científicas especializadas demuestran que las medidas regulatorias implementadas desde 2020 redujeron permanentemente el número de nuevas cuentas de juego en línea en 263.000 y el volumen total apostado en 216 millones de euros, sin afectar significativamente a los usuarios habituales. Esto sugiere que las políticas públicas pueden moldear el comportamiento sin eliminarlo, canalizándolo hacia prácticas más controladas.

La búsqueda del riesgo contenido

¿Por qué un ciudadano que ha sufrido la incertidumbre económica buscaría voluntariamente actividades con un componente de riesgo? La respuesta está en el matiz: no busca riesgo descontrolado, sino riesgo delimitado. Hay una diferencia sustancial entre la angustia de no saber si el alquiler subirá un 15% el próximo año y la emoción de una partida de póker en línea con un presupuesto fijo de veinte euros. En el primer caso, el individuo carece de control; en el segundo, lo ejerce plenamente.

Esta distinción explica el auge de las herramientas de autogestión en plataformas digitales: límites de gasto, alertas de tiempo, opciones de autoexclusión. El usuario no quiere que le prohíban nada, pero sí quiere disponer de mecanismos que le ayuden a mantener el control. Es una forma de externalizar la disciplina, de delegar en la tecnología parte del esfuerzo de autorregulación. Las plataformas que han entendido esto —desde las de streaming hasta las de inversión— han prosperado; las que han ignorado esta demanda de control están perdiendo relevancia.

La dimensión generacional

El fenómeno también tiene una dimensión generacional. Los jóvenes adultos que han entrado en el mercado laboral durante la década de volatilidad económica no conocen otra realidad. Para ellos, la diversificación del ocio y la gestión activa del riesgo no son estrategias aprendidas tras una crisis, sino el estado natural de las cosas. La inteligencia artificial aplicada al consumo —desde recomendaciones personalizadas hasta análisis predictivo de gastos— solo un 2,9% de las pymes españolas la utiliza actualmente, pero las previsiones apuntan a un crecimiento del 36% anual. Esta adopción tecnológica acelerará aún más la personalización del riesgo.

Una evolución, no una anomalía

Sería un error interpretar estos cambios de comportamiento como desviaciones temporales que se corregirán cuando la economía se estabilice. La evidencia sugiere lo contrario. Los hábitos adquiridos durante períodos de estrés económico tienden a persistir porque responden a una necesidad profunda de agencia personal. El consumidor que ha aprendido a diversificar su ocio, a comparar plataformas, a establecer límites y a gestionar pequeños riesgos controlados no va a abandonar estas prácticas cuando la inflación baje al 2%.

Más bien, estas conductas representan una maduración del consumidor digital. España se encuentra en un punto de inflexión donde la transformación tecnológica de la economía coincide con una transformación psicológica de los ciudadanos. El objetivo del plan España Digital 2025 de que el 25% de las ventas de las pymes provengan del comercio electrónico adquiere mayor relevancia en este contexto: no se trata solo de que las empresas vendan en línea, sino de que lo hagan respondiendo a un consumidor que exige control, transparencia y flexibilidad.

El reto y la oportunidad

El reto para empresas, reguladores y la sociedad en general no es revertir estos cambios, sino canalizarlos productivamente. Las políticas que combinan protección del consumidor con respeto a su autonomía —como las regulaciones españolas sobre publicidad de ciertos sectores— muestran que es posible. El consumidor de 2025 no quiere ser tratado como un menor de edad incapaz de tomar decisiones; quiere herramientas para tomarlas mejor. Y en esa demanda hay una oportunidad económica enorme para quien sepa responderla.

La economía de la incertidumbre no ha creado ciudadanos temerosos ni irracionales. Ha creado ciudadanos que gestionan activamente su exposición al riesgo en todas las esferas de su vida, desde las finanzas hasta el entretenimiento. Y eso, lejos de ser un problema, es probablemente la mejor noticia que podemos extraer de estos años turbulentos.