Oro, cobre y petróleo reaccionan a la intervención de EE. UU. en Venezuela

La operación de Estados Unidos en Venezuela disparó la aversión al riesgo global, impulsando al oro y al cobre a máximos históricos y sumiendo al petróleo en una volatilidad estructural que reconfigura el equilibrio del mercado energético y las estrategias de inversión.

El inicio de este ciclo operativo está marcado por una volatilidad sin precedentes derivada de la intervención directa de Estados Unidos en Venezuela, un evento que ha reconfigurado las prioridades de los inversores hacia activos de refugio y materias primas. Mientras los mercados asiáticos alcanzan máximos históricos impulsados por el sector de semiconductores, la retórica de la administración estadounidense sobre América Latina y las tensiones en Europa del Este mantienen una prima de riesgo elevada en los bonos y las divisas.

La administración Trump ha sacudido el tablero internacional tras la operación para extraer al presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, una acción que el propio Donald Trump ha defendido alegando que Estados Unidos necesita «acceso total al petróleo y otros recursos en Venezuela». El mandatario ha advertido que, de no haber un comportamiento adecuado, se llevará a cabo un «segundo ataque» y ha enfatizado que las elecciones en dicho país se realizarán en el momento que consideren oportuno. En el ámbito regional, Trump ha dirigido críticas hacia Colombia, afirmando que está gobernada por un «hombre enfermo» que no durará mucho, y ha instado a México a «ponerse en orden».

En cuanto a la situación operativa, se informó que los miembros del servicio estadounidense heridos en Venezuela se encuentran en buen estado. No obstante, las repercusiones humanas incluyen la muerte de 32 ciudadanos cubanos durante la extracción. Paralelamente, en el frente interno, Axios reportó que la administración notificó a los estados el 30 de diciembre sobre cambios en el Medicaid que afectan directamente a niños y mujeres embarazadas. En los mercados financieros, el rendimiento del Tesoro a 10 años bajó 1 punto básico hasta el 4.18%, mientras que el índice del dólar (DXY) saltó un 0.3%. Trump también ha escalado la presión comercial, amenazando con aumentar los aranceles a la India si no colaboran en el asunto del petróleo ruso, y ha expresado escepticismo sobre un presunto ataque ucraniano a la residencia de Putin.

El sector energético reacciona con incertidumbre ante el bloqueo en Venezuela. TankerTrackers.com informó que cerca de una docena de petroleros cargados partieron de aguas venezolanas en «modo oscuro» para evadir el bloqueo estadounidense. Internamente, la estatal PDVSA ha solicitado a empresas mixtas reducir la producción de crudo debido al llenado de inventarios. Mientras tanto, la OPEP+ acordó que ocho de sus miembros mantendrán la pausa en los aumentos de producción de petróleo durante el primer semestre de 2026. El Brent cotiza cerca de los 61 dólares por barril tras una caída inicial del 1.2%.

En contraste, el sector tecnológico en Asia ha impulsado el índice de referencia regional de MSCI un 1.7%, con gigantes como Samsung y TSMC alcanzando niveles récord gracias al auge de la IA. El oro saltó un 2% hasta rozar los 4,400 dólares por onza, la plata subió un 4.8% y el cobre alcanzó un máximo histórico por temores de suministro. El Bitcoin, por su parte, lideró las ganancias en el ecosistema de activos digitales.

La Unión Europea, a través de una declaración conjunta de 26 estados miembros, ha hecho un llamado a la calma y al respeto del derecho internacional en Venezuela, enfatizando que el futuro del país debe ser decidido por sus ciudadanos y exigiendo la liberación incondicional de los presos políticos. El Canciller alemán Friedrich Merz ha tomado un papel protagonista, preparándose para asistir a la reunión de la «Coalición de los Voluntarios» en París y planeando un viaje a la India con una delegación económica. El Ministro de Asuntos Exteriores alemán ha expresado dudas sobre las acciones de EE.UU. en Venezuela, calificando la situación de «compleja» y requiriendo un análisis más profundo.

En el ámbito macroeconómico, el Reino Unido mostró cifras mixtas: el crédito al consumo de la BoE fue de 2,077 mil millones (superando el pronóstico de 1.1 mil millones), mientras que la masa monetaria M4 subió un 0.8%. En Suiza, el PMI manufacturero decepcionó con un 45.8 frente al 49.6 esperado, y las ventas minoristas crecieron un 2.3%, por debajo del 3% proyectado. Por otro lado, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, calificó como «irracional» una posible salida de la UE y confirmó negociaciones sobre un «escudo financiero» con EE.UU. La seguridad en el Báltico también es foco de atención tras detectarse daños en un cable de fibra óptica y la inspección de un buque en el puerto de Liepaja, Letonia.

El presidente chino, Xi Jinping, ha mantenido una intensa actividad diplomática, reuniéndose con el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, con quien firmó 14 memorandos de entendimiento (MOU) centrados en IA, productos de belleza y cultura. Xi instó a respetar los caminos de desarrollo independientes y criticó el «acoso unilateral» que impacta el orden internacional. Con Irlanda, Xi expresó su deseo de que el país juegue un papel constructivo en las relaciones China-UE.

En materia financiera, China fijó el punto medio del yuan en su nivel más fuerte desde septiembre de 2024, mientras que el PMI de servicios de Caixin/Ratingdog se situó en 52.0. Por su parte, el Banco de Japón (BoJ), a través del gobernador Ueda, reiteró que continuarán subiendo los tipos de interés si la economía evoluciona según lo previsto, buscando una transición hacia un crecimiento impulsado por salarios y precios. En Corea del Sur, el Banco Central y el Ministerio de Finanzas vigilan de cerca la volatilidad del won, asegurando que su reciente depreciación no es consistente con los fundamentos económicos. Finalmente, China y Pakistán reforzaron su alianza estratégica en minería, agricultura y lucha contra el terrorismo.

Desde una perspectiva analítica, nos encontramos en un entorno de «Riesgo Geopolítico Extremo» donde la diplomacia tradicional ha sido desplazada por acciones unilaterales de fuerza. La intervención en Venezuela no es solo un evento político; es un catalizador para una reestructuración del mercado energético global.

Es altamente probable que el oro y el cobre mantengan su tendencia alcista. El oro buscará consolidarse por encima de los 4,500 USD como refugio ante la retórica belicista de EE.UU. El petróleo experimentará una volatilidad estructural; si el bloqueo en Venezuela se prolonga y la OPEP+ mantiene las restricciones, veríamos una presión alcista sobre el Brent hacia los 70-75 USD a pesar de la debilidad económica global.

El dólar seguirá actuando como el refugio principal, pero la fortaleza del Yuan y la postura agresiva (hawkish) del Banco de Japón sugieren un debilitamiento de los pares tradicionales frente a las divisas asiáticas si las tensiones comerciales entre EE.UU. e India/China se materializan.

El sector tecnológico y de semiconductores parece estar operando en una realidad paralela a la geopolítica, impulsado por la IA. Sin embargo, una escalada en los aranceles estadounidenses podría frenar el rally en Asia.

Prevemos un primer trimestre de 2026 marcado por la «inflación geopolítica». La recomendación es aumentar la exposición a activos tangibles y tecnología de infraestructura, manteniendo una postura cautelosa en deuda soberana de mercados emergentes directamente afectados por la política exterior de la Casa Blanca.

Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants