Al adquirir una propiedad, optar por un seguro de vida en lugar del tradicional seguro de desgravamen puede ofrecer mayor flexibilidad, protección patrimonial y tranquilidad financiera a largo plazo para la familia.
El inicio de un nuevo año suele ser el momento elegido para concretar grandes decisiones financieras, y la compra de una vivienda encabeza la lista para muchas familias. Sin embargo, más allá del crédito hipotecario y la cuota mensual, existe un aspecto fundamental que suele resolverse de manera automática: el seguro que protege la deuda ante un imprevisto.
Tradicionalmente, los bancos incluyen un seguro de desgravamen, cuyo objetivo es cancelar el saldo pendiente del préstamo en caso de fallecimiento del titular, y liberar de dicha carga a la familia del fallecido. No obstante, en el mercado peruano existen alternativas más flexibles y estratégicas, como los seguros de vida, que pueden ser endosados a los créditos hipotecarios.
“Cuando se adquiere una propiedad, no solo se está asegurando una deuda, sino la tranquilidad financiera de la familia. Un seguro de vida permite una protección mucho más integral, alineada con las necesidades reales de nuestros asegurados y sus familias”, señala Alfredo Salazar, gerente general de AuguStar Seguros.
A diferencia del seguro de desgravamen, cuyo único beneficiario es la entidad financiera y el monto asegurado disminuye conforme se va pagando el crédito, el seguro de vida mantiene un capital constante durante toda la vigencia de la póliza y permite al asegurado designar libremente a sus beneficiarios. Esto significa que, ante un evento inesperado, como el fallecimiento del titular del crédito, la familia, además de saldar el saldo restante del préstamo hipotecario, también podría cubrir gastos médicos, funerarios, educación de los hijos, sustento diario o incluso destinar parte del monto a ahorro o inversión.
Otro punto clave es la flexibilidad. Mientras el desgravamen está estrictamente limitado a la cancelación de la deuda, el seguro de vida otorga libertad en el uso del beneficio, convirtiéndose en una herramienta de respaldo financiero que va más allá del crédito y se integra a una planificación patrimonial de largo plazo.
¿Cómo cambiar tu seguro?
El proceso para realizar el cambio es sencillo. Basta con informar a la entidad financiera la decisión de reemplazar el seguro de desgravamen por un seguro de vida —como el Seguro de Vida Universal o el Seguro de Vida Temporal de AuguStar Seguros— que pueden endosarse a préstamos hipotecarios y adaptarse a las necesidades del contratante. Es clave mantener la póliza activa durante toda la vigencia del crédito y revisarla periódicamente para asegurar que la cobertura siga siendo adecuada.
Finalmente, el especialista recomienda que los beneficiarios conozcan claramente el propósito del seguro y cómo utilizar el capital asegurado, de modo que puedan afrontar la hipoteca y otras obligaciones financieras con tranquilidad. En un contexto donde cada decisión cuenta, elegir correctamente cómo proteger una vivienda puede marcar la diferencia entre simplemente saldar una deuda y asegurar la estabilidad financiera de toda la familia.






