Notary OS, iniciativa digital peruana que busca reducir —hasta en un 40%— los tiempos de atención al cliente en notarías, fue seleccionado por la Universidad de St. Gallen de Suiza para participar en el programa START Fellowship. Gracias a ello, la startup peruana recibirá, en Suiza, una capacitación de cuatro meses para mejorar su potencialidad y aceleración; de ese modo, buscará convertirse en una herramienta útil para las notarías nacionales e internacionales.
Su fundador, Gian Piero Dávila, es un joven estudiante de sexto ciclo de la carrera de Administración y Negocios Internacionales en la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC). Pese a su corta edad, ha creado una iniciativa que buscará optimizar trámites de todo tipo mediante información digital accesible y sostenible. Mediante este viaje a Suiza, podrá adquirir nuevos conocimientos para mejorar su postura como gran promesa del emprendimiento juvenil nacional.
La Revista Economía pudo conversar con él con el objetivo de conocer acerca de su creación y experiencia.
Con apenas 21 años, Gian Piero Dávila creó una iniciativa para reducir los tiempos de espera en notarías.
¿Qué experiencias personales marcaron tu interés por mejorar el sistema notarial?
Mi mamá es notaria desde hace 26 años. Ella es una mujer que dice “yo voy a ser notaria hasta mi lápida”. A mí también me gusta, pero de forma distinta. A mí siempre me ha gustado un poco más la digitalización, los sistemas, la libertad que te da el hecho de poder crear diferentes cosas y poder utilizarlas. Yo soy estudiante de la UTEC, y ellos tienen una iniciativa muy positiva. Desde el primer ciclo, uno puede crear su propio startup y ellos te dan el financiamiento. Yo hice una startup de digitalización, de mensajería por Instagram y WhatsApp para vendedores.
¿Cómo nació la idea de Notary OS y qué significó convertirla en una plataforma digital?
Me pregunté: “¿Por qué no traigo lo que sé hacer a un ambiente el cual ya conozco, o sea, las notarías?”. Y ahí inició el camino de digitalizar la notaría. Como una necesidad familiar al inicio, luego una de mercado. Al inicio, demorábamos entre 40 a 45 minutos en atender una transferencia vehicular; actualmente, hemos reducido eso a cerca de 20 minutos en promedio, entre personas naturales. ¿Y por qué hacemos esto? Porque las personas, al estar mucho tiempo en un lugar, se frustran.
¿Recuerdas algún momento de frustración durante el proceso de creación (de la iniciativa)?
Bastantes… Lo más difícil es cuando uno piensa que todo está listo y luego hay una casuística pendiente. Por ejemplo, yo pienso que ya acabé el trámite, pero ahora tengo que hacer una etapa más, porque justo salió una nueva ley y debemos revisar documentos adicionales. O porque un cliente dice “me gustaría revisar las deudas”. Hoy creo que el notario es la columna vertebral de las empresas y la conexión con el Estado peruano, y hay muchas cosas que suceden que terminan afectando la continuidad del trabajo.

Como joven profesional, ¿qué ha tenido que desaprender para crecer y adaptarse a este mundo del emprendimiento?
El famoso “No es tan fácil”. La gente muchas veces te dice que no es tan fácil cuando realmente sí lo es. No digo que sea muy sencillo, sin embargo, si tú vas mentalizado con esa frase, ya iniciaste tres barreras antes de siquiera empezar. El “No es tan fácil” yo creo que es el principal error: lo que nos dicen a todas las personas que queremos intentar un camino no tradicional. ¿Cómo puede la tecnología ayudar a que los trámites sean más claros y menos complicados? Nosotros con Notary OS lo que estamos tratando ahora es, de cierta manera, dar a los clientes un mejor acceso.
¿Qué personas o referentes han influido en tu forma de ver el trabajo para el servicio de la ciudadanía?
Mi principal referente siempre ha sido mi mamá. Desde que era chiquito siempre la he visto atender al cliente. Mi mamá se levanta a las 3 o 5 de la mañana para ir a hacer un trámite y estar 5 horas sentada revisando los documentos. Son cinco horas revisando documentos mostrando una buena cara y una profesionalidad absoluta. Es mi primer referente. Y a nivel internacional, siempre me ha gustado un empresario que se llama Richard Branson, quien tiene al Virgin Group. Un nombre de por sí llamativo.
¿Y qué les diría a los jóvenes peruanos que quieren iniciar en el mundo del emprendimiento?
Que se arriesguen. Tanto en universidades públicas como privadas hay iniciativas para emprender, y es gratuito. Hay muchos eventos y comunidades de emprendimiento donde van founders muy importantes a dar charlas, talleres. Muchas de las personas que yo encontré en eventos me han ayudado a postular a este programa de estudios (el START Fellowship). Existe una comunidad presente en este programa que se llama Star Lima (perteneciente a Start Global) que hace eventos en todas las universidades, en la Pacífico, en la Católica, en la UNI. Siempre habrá alguien que esté dispuesto a fijarse en ti.






