Mujeres en la economía digital: del talento técnico al liderazgo estratégico

Referentes del sector fintech y ecommerce analizan cómo la mentoría, el desarrollo de habilidades y la transformación cultural son claves para acelerar el liderazgo femenino en Perú.

El ecosistema digital peruano atraviesa una etapa de expansión sostenida. El crecimiento del comercio electrónico, la digitalización de pagos y la mayor inclusión financiera han fortalecido el desarrollo de fintech, marketplaces y plataformas tecnológicas en el país.

Según el Fintech Radar Perú de Finnovista, el ecosistema fintech peruano ha mostrado un crecimiento constante en los últimos años, consolidándose como uno de los más dinámicos de la región andina. En paralelo, el ecommerce continúa expandiéndose. De acuerdo con la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), el comercio electrónico en Perú ha mantenido un crecimiento relevante tras la aceleración digital post pandemia, ampliando la base de consumidores digitales en todo el país.

Este crecimiento abre nuevas oportunidades laborales y de liderazgo. Sin embargo, la representación femenina en posiciones estratégicas aún enfrenta brechas. A nivel global, el Global Gender Gap Report 2023 del World Economic Forum señala que las mujeres siguen subrepresentadas en roles de liderazgo en sectores tecnológicos y financieros.

Más allá del acceso: el desafío de escalar

Karen Puskovitz, Directora de Global Sales de Monnet, sostiene que el debate no debe centrarse únicamente en el acceso a oportunidades, sino en cómo se construye el liderazgo a lo largo de la carrera profesional: “Más que una falta de oportunidades, una de las principales barreras para que más mujeres accedan a posiciones de liderazgo está en cómo se desarrollan y acompañan ciertas habilidades clave a lo largo de la carrera profesional. En sectores como tecnología y finanzas, muchas mujeres construyen perfiles técnicos muy sólidos, pero no siempre reciben el mismo impulso para fortalecer habilidades de liderazgo, comunicación, toma de decisiones y posicionamiento estratégico.”

Para la ejecutiva, la mentoría cumple un rol estructural en ese proceso: “La mentoría juega un rol central en ese proceso. Contar con referentes que ayuden a ganar perspectiva, confianza y criterio para ocupar espacios de mayor responsabilidad acelera el crecimiento profesional. Para generar un cambio real, las organizaciones deben invertir de forma intencional en mentoría, feedback continuo y desarrollo de liderazgo, asegurando que el talento femenino tenga las herramientas necesarias para escalar hacia roles de impacto.”

En un mercado como el peruano, donde muchas startups y scaleups aún están consolidando sus estructuras organizacionales, la creación de programas formales de mentoría puede marcar una diferencia significativa en la formación de futuras líderes.

El desafío cultural en el ecosistema ecommerce

Desde el ámbito del comercio electrónico, Natalia Zuca, Directora Ejecutiva de eCommerce Institute, pone el foco en la dimensión cultural del liderazgo femenino: “En los últimos años se observa un avance significativo en la participación de mujeres en roles de decisión dentro del ecosistema ecommerce, aunque este proceso se da en paralelo a un desafío que sigue siendo central: el cultural. Desde edades muy tempranas, a mujeres y hombres se les transmite la idea de que las posiciones de liderazgo están naturalmente asociadas a los hombres, lo que obliga a muchas mujeres no solo a desarrollar competencias profesionales, sino también a romper estereotipos profundamente arraigados.”

La ejecutiva destaca que los avances actuales no son producto del azar, sino del trabajo sostenido de muchas profesionales: “Durante mucho tiempo se habló de estos avances como una cuestión de ‘suerte’ o de cambio natural, pero en realidad son el resultado del esfuerzo sostenido de muchas personas (principalmente mujeres) que han trabajado activamente para transformar la visión tradicional del liderazgo. Gracias a ese trabajo, hoy vemos cada vez más mujeres liderando proyectos, equipos y unidades de negocio con impacto directo en los resultados.”

En un entorno digital donde la experiencia de usuario, la comprensión del consumidor y la capacidad de adaptación son factores críticos de competitividad, los estilos de liderazgo colaborativos y empáticos ganan relevancia.

El liderazgo femenino no es solo una agenda de equidad, sino también una variable de competitividad. Estudios como el reporte “Women in the Workplace” de McKinsey & Company muestran que las organizaciones con mayor diversidad en posiciones de liderazgo tienden a registrar mejores resultados financieros y mayor innovación. En ese contexto, Zuca subraya la necesidad de un compromiso colectivo: “Si bien aún existen desafíos, el avance es claro: hoy el liderazgo femenino no solo gana espacio en la toma de decisiones, sino que también influye activamente en cómo las marcas definen sus estrategias, se comunican y construyen relaciones más auténticas y sostenibles con sus públicos. Este proceso, además, requiere un compromiso colectivo, en el que la equidad no sea vista como una agenda exclusiva de las mujeres, sino como un factor clave para la competitividad y el futuro del ecosistema digital.”

En una industria que evoluciona a gran velocidad, Perú tiene la oportunidad de consolidar un modelo de crecimiento digital donde la innovación tecnológica vaya de la mano con estructuras de liderazgo más diversas, estratégicas y representativas del talento disponible en el país.