Minería sostenible y el rol estratégico de la comunicación

Por Rodrigo Amaral, Gerente de Marketing y Comunicaciones Arcadis Latam

 La minería enfrenta hoy un desafío estructural: proyectarse en el largo plazo en un entorno de mayor exigencia regulatoria, presión de inversionistas y expectativas sociales crecientes.

En este escenario, la sostenibilidad dejó de ser un tema paralelo y pasó a formar parte de la lógica misma de decisión. Sin embargo, existe un aspecto clave que a menudo se subestima: las decisiones técnicas solo generan confianza cuando son comprendidas.

La minería es, por definición, una actividad que transforma el entorno. El punto no está en negar esa transformación, sino en cómo se planifica, se gestiona y se explica a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto. Es aquí donde la comunicación adquiere un carácter estratégico. Comunicar en minería no significa construir relatos institucionales. Significa organizar información compleja, traducir criterios técnicos y aportar claridad sobre cómo se evalúan, mitigan y monitorean los riesgos.

Cuando la gestión integrada incorpora desde etapas tempranas criterios ambientales, sociales y operacionales, como la gestión eficiente del agua, el manejo responsable de relaves, la protección de la biodiversidad y la planificación del cierre de mina, esa solidez técnica debe ir acompañada de una comunicación capaz de explicar decisiones, procesos y resultados con coherencia y consistencia. La ingeniería y la gestión técnica son los pilares. La comunicación es el puente que conecta esas decisiones con la sociedad, los inversionistas y el territorio. Sin claridad, incluso las buenas decisiones pueden generar incertidumbre.

El avance en monitoreo, modelación y análisis de datos fortalece la toma de decisiones y eleva el estándar técnico de las operaciones. Sin embargo, los datos solo generan valor cuando se presentan con contexto, trazabilidad y continuidad en el tiempo. Comunicar sostenibilidad no es una estrategia de posicionamiento. Es un ejercicio de transparencia técnica. Implica explicar criterios, mostrar indicadores, reconocer desafíos y evidenciar evolución.

En los próximos años, el sector deberá consolidar una minería cada vez más integrada a los territorios y alineada con la transición energética, el desarrollo de infraestructura y el crecimiento económico. En ese proceso, técnica y comunicación deben avanzar de manera coordinada. La minería sostenible no será definida por el discurso. Será definida por la calidad de su gestión, y por la claridad con que esa gestión sea comprendida por quienes se ven impactados por ella.