En entrevista con Revista Economía, la analista de inversiones y líder comercial de Capitaria explica que el cobre ha contribuido a sostener la estabilidad del sol, pero advierte que la evolución del dólar, las tasas de la Fed, el petróleo y las tensiones internacionales serán determinantes para el tipo de cambio.
¿Qué efecto concreto está teniendo el elevado precio del cobre sobre la cotización del sol?
Hay que poner en contexto cuáles son los factores que empiezan a mover el precio del sol. Tenemos tres variables. El cobre y el oro son dos de los principales commodities que produce el Perú.
En 2024, Perú ocupó el tercer lugar entre los mayores productores de cobre del mundo y también se ubicó entre los principales productores de oro. ¿En qué se traduce esto y cómo se relaciona con el tipo de cambio o con la fortaleza que tiene nuestra moneda? Al ser uno de los principales exportadores de cobre, si este commodity mantiene precios elevados, ingresan mayores divisas y aumenta la oferta de dólares en nuestro país. Por ende, esto controla o contrarresta la volatilidad y el desequilibrio que puede haber en el tipo de cambio.
Además, el precio elevado del cobre genera mayor empleo y actividad, específicamente en el sector minero. Todo esto contribuye a que el tipo de cambio peruano sea uno de los más estables de la región.
¿Qué tan importantes son actualmente las cuentas externas del Perú para sostener la fortaleza del sol?
Hoy lo que debería estar sucediendo es que el dólar se vea más fortalecido y, de hecho, eso es lo que vemos en toda la región. Existen tres factores que determinan bastante la estabilidad de nuestro tipo de cambio. No solamente está la fortaleza del cobre, sino también la fortaleza del dólar como tal.
En este último punto interviene la política de la Reserva Federal de Estados Unidos. Actualmente tenemos una política monetaria más restrictiva. En el último mes se subieron 25 puntos básicos a la tasa de referencia de la Fed. Las tasas de referencia miden, básicamente, el costo del dinero.
Al tener tasas de referencia más altas, los créditos se vuelven más caros, por lo que disminuye el gasto y la inflación puede reducirse. La Fed aplica esta política para controlar la inflación.
Aquí interviene el tercer factor, que está relacionado con los conflictos que hoy vemos en Medio Oriente. Tenemos, por ejemplo, las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Esto genera bastante volatilidad en los mercados energéticos.
Actualmente tenemos un precio del barril de Brent alrededor de los US$98. Esto genera mayores costos de producción, transporte y energía y, por ende, aumenta la inflación. Si la Fed espera una inflación más alta, adopta medidas y políticas más restrictivas. De hecho, el mercado ya espera que antes de fin de año pueda producirse otra subida de tasas.
También existe un índice que nos ayuda a medir qué tan fortalecido está el dólar, conocido como Dollar Index. Este indicador mide al dólar frente a una canasta de divisas y actualmente también muestra un dólar fortalecido.
¿Qué sucede en Perú y por qué tenemos esta ventaja? Somos uno de los principales productores de cobre. El precio elevado de este commodity ha ayudado a estabilizar el tipo de cambio que vemos hoy, alrededor de S/3,35 a S/3,37.
Por ello, esos tres factores son bastante importantes para mantener la estabilidad del tipo de cambio que tenemos actualmente en Perú.
¿Cómo están influyendo los flujos de capital hacia y desde Perú en el comportamiento del mercado cambiario?
Nosotros no vemos tanto los flujos de capital. Nos orientamos más a analizar qué factores, activos o mercados intervienen y pueden afectar al dólar frente al sol.
Por ejemplo, tenemos información respecto al cobre, pero en este momento no tengo mapeada la data exacta sobre cuánto se exportó durante el último año.
¿De qué manera un incremento sostenido del precio del petróleo podría afectar al tipo de cambio del Perú?
Básicamente, es lo que mencionaba al inicio. Los comentarios que tuvimos durante el fin de semana generaron un incremento en el precio del petróleo y, de hecho, también hemos visto una caída en el precio del cobre.
Esto último está relacionado con los datos publicados en China. Nosotros seguimos de cerca los datos macroeconómicos diarios de las principales economías del mundo. Hoy se publicaron las ganancias industriales de China correspondientes a agosto, que crecieron 4,2% interanual. Esto representa una desaceleración importante respecto al crecimiento acumulado que venía teniendo el país.
China es uno de los principales demandantes de cobre. Al reflejar estos datos un poco más débiles, se genera temor entre los inversionistas. Si lo vemos de una manera sencilla, China tiene fábricas y un importante sector de construcción, por lo que necesita y compra cobre. Si presenta datos débiles, esto genera una caída en el precio del metal.
En el caso del petróleo, ocurre algo similar respecto a otro commodity. Actualmente se discute una reducción de la presión militar estadounidense y se espera que pueda reabrirse el Estrecho de Ormuz, uno de los principales canales para el transporte de petróleo que se demanda en el mundo.
Se quieren retomar las negociaciones, pero Donald Trump ha desestimado la propuesta presentada por Irán. Esta situación puede generar una mayor inflación y afectar las medidas o políticas que adopte la Fed, así como el fortalecimiento del dólar.
También hay que considerar la encuesta de expectativas macroeconómicas que realiza el Banco Central de Reserva del Perú respecto al tipo de cambio. En la última encuesta se estima que, hacia fin de año, el sol pueda alcanzar aproximadamente un tipo de cambio de S/3,37 a S/3,40 por dólar. Para el próximo año, incluso podría superar ese nivel, con una expectativa máxima aproximada de S/3,45 por dólar para 2027. Estas son las expectativas que se manejan, descontando los conflictos y demás factores que pueden afectar.
¿Hasta cuándo podría mantenerse esta situación de volatilidad en el mercado?
Hace unos meses hubo una tregua que permitió que el precio del petróleo volviera a estabilizarse, pero todavía es difícil saber cuándo desaparecerá la guerra. Ya llevamos bastante tiempo con este conflicto y es muy difícil determinar en qué momento Donald Trump decidirá cómo avanzar o si finalmente se llegará a un acuerdo.
Lo que sí podemos decir es que el mercado ya tiene esta situación descontada. Cuando existen eventos que llevan tiempo en negociación y todavía no se llega a un acuerdo, el mercado empieza a incorporarlos en sus expectativas y pasan a formar parte del día a día, como ha ocurrido prácticamente durante este año.
Hacia el próximo año, mientras no se agrave la situación, podemos encontrar o esperar que el dólar tenga un pequeño fortalecimiento respecto al sol. Esto se debe, básicamente, a que la Fed busca controlar la inflación y, para hacerlo, puede subir las tasas de referencia.
También dependemos del oro y del cobre. Dependiendo de la evolución de ambos commodities, podremos ver cómo continúa evolucionando nuestro tipo de cambio.
De cara al cierre de 2026 y el inicio de 2027, ¿cuáles serán los principales factores que podrían marcar la evolución del tipo de cambio?
Los principales factores serán los mismos. En realidad, debemos observar cómo evoluciona el precio del cobre de aquí al próximo año, las tensiones entre Estados Unidos y Medio Oriente, cómo estas afectan el precio del petróleo y, por otro lado, el fortalecimiento del dólar.
Esos son los factores que debemos seguir monitoreando, porque son los que más afectan la evolución del tipo de cambio de nuestro país.




