En el plano tecnológico, la semana evidenció una mayor selectividad del mercado.
Los mercados financieros internacionales cerraron la última semana con un marcado aumento en el apetito por riesgo, impulsado por expectativas de menores tasas de interés en las principales economías. Este cambio de tono se reflejó en el avance coordinado de los índices bursátiles globales, con protagonismo de acciones de menor capitalización y sectores ligados al ciclo económico.
“El movimiento no solo alcanzó a la renta variable. Monedas vinculadas a materias primas también se apreciaron frente a refugios tradicionales, acompañadas por activos alternativos como Bitcoin, en un contexto donde los inversionistas parecen privilegiar oportunidades ligadas al crecimiento futuro antes que posiciones defensivas”, agregó Jonathan Torres, analista de mercado de Capitaria..
En el plano tecnológico, la semana evidenció una mayor selectividad del mercado. Empresas con modelos de negocio claros y visibilidad de ganancias lograron atraer flujos, mientras que otras de mayor volatilidad enfrentaron una presión más severa. Este comportamiento confirma que, pese al optimismo, los inversionistas continúan exigiendo fundamentos sólidos y expectativas realistas.
“En el Perú, un mayor apetito por riesgo y recortes de tasas globales suelen venir acompañados de un dólar más débil frente a monedas emergentes. Si la Fed reduce tasas, los rendimientos en USD bajan y el dólar no suele ser atractivo, esto conlleva a una apreciación del sol peruano de alrededor de un 0.65%. Podemos estar viendo el dólar sol peruano oscilando en 3.35 – 3.33 aproximadamente. Por otro lado, un sol más fuerte reduce el costo de importaciones y puede mejorar el poder de compra en dólares. Sin embargo, puede presionar la competitividad de los exportadores si se fortalece demasiado. Si este contexto pasa, podemos ver el precio de la moneda cotizando en los 3.36- 3.39 aproximadamente, teniendo una apreciación del dólar de alrededor un 1%”, precisó Torres.
Con respecto a las acciones peruanas, un mayor apetito por riesgo global tiende a atraer capital a mercados emergentes, lo que impulsa las bolsas locales. Empresas cíclicas y exportadores, como las mineras (Credicorp, Southern y Buenaventura) suelen beneficiarse, especialmente si los precios de commodities (cobre, oro) están fuertes.
En conjunto, la semana dejó señales de transición hacia un entorno financiero más optimista, aunque todavía condicionado por factores externos como tensiones geopolíticas, energía y crecimiento global. El balance general sugiere que los inversionistas esperan un primer trimestre más constructivo, a medida que los bancos centrales comienzan a alinear el ciclo de tasas con un escenario de menor inflación y mayor estabilidad económica.






