En el plano corporativo, el tema principal volvió a girar en torno a inteligencia artificial y semiconductores. Nvidia concentra la atención absoluta antes de resultados, con la interrogante de si tendrá una respuesta reactiva, ya que el movimiento implícito esperado ronda el 5,6%, pudiendo estar ya descontado parcialmente. Mientras tanto, se intensifican las dinámicas de competencia global, donde DeepSeek en China prepara un nuevo modelo de inteligencia artificial, presuntamente entrenado con los avanzados chips Blackwell de Nvidia, a pesar de las prohibiciones de exportación de Estados Unidos. En paralelo, CAVA sorprendió positivamente con resultados sólidos, PayPal se disparó ante rumores de adquisición por Stripe y el sector software mostró signos de volúmenes importantes en el ETF IGV.
En términos de porcentaje, el S&P500 avanzó +0,8%, el Nasdaq +1,36% y el Dow Jones +0,57%, mientras Europa acompañó con un EuroStoxx 50 +0,77% y el A50 chino +0,52%. El dólar cedió ligeramente -0,18%, los metales repuntaron con fuerza, oro +0.8% y plata +3.8% reflejando tanto cobertura como flujos especulativos. El petróleo retrocedió -0,55% pese a inventarios elevados y señales de oferta OPEC+, mientras Bitcoin realizó uno de los movimientos más relevantes del día con un +8% tras haber marcado previamente lecturas extremas de miedo (5/100), sugiriendo un posible rebote técnico desde sobreventa profunda.
Desde mi lectura, el mercado está tomando un respiro y calma dentro de la gran fase de transición en la que se ha mantenido hace semanas, hoy con un giro importante en índices frente a la expectativa positiva de los resultados de Nvidia, pero sin olvidar las señales técnicas frágiles (como el Hindenburg y la reducción de exposición sistemática) y con una Fed que no valida un giro flexible inmediato. La amplitud del S&P500 es aparentemente optimista, pero debe completar la ruptura técnica de algunos niveles antes de decir si es realmente sólida, incluyendo los resultados y comentarios respecto a las empresas tecnológicas, ya que muchas megacaps tecnológicas siguen lejos de sus máximos de 52 semanas, mostrando desgaste estructural. Si Nvidia supera expectativas con miras expansivas, podríamos ver un impulso adicional a corto plazo, si solo confirma lo ya descontado, el mercado podría entrar en fase de asimilación o toma de utilidades, pero si el resultado es sorpresivo y a la baja podría generar una ola de comentarios y dudas sobre el sostenimiento de los costos tecnológicos que podría desencadenar en cierto pánico general.
El sentimiento, medido por miedo y codicia en 42/100, refleja un mercado escéptico que rebota más por posicionamiento que por convicción. Las próximas sesiones dependerán de si los datos macro validan la narrativa de desinflación progresiva sin deterioro brusco del empleo o de lo contrario, la volatilidad podría regresar con mayor intensidad.
Laura Torres, Directora de Inversiones, IMB Capital Quants






