El Centro Europeo de Hyperloop prueba trenes sin vías en los Países Bajos, capaces de alcanzar más de 965 km/h, reduciendo drásticamente los tiempos de viaje entre capitales europeas y marcando un hito en movilidad continental.
El futuro del transporte europeo podría cambiar para siempre con la llegada del hyperloop. Este tren sin vías, capaz de conectar Londres y París en solo 20 minutos, se prueba actualmente en el norte de los Países Bajos. El sistema utiliza cápsulas que viajan en tubos de vacío a velocidades superiores a 965 km/h, desafiando el concepto tradicional de distancia.
El portal internacional O Globo precisó que el proyecto, impulsado por el Centro Europeo de Hyperloop, busca revolucionar la manera de viajar entre capitales. Kees Mark, director del centro, señaló a The Telegraph que esta tecnología puede transformar la mentalidad sobre los viajes de larga distancia, ya que permite llegar a otra capital en menos de una hora.
Cómo funciona la tecnología
El hyperloop aprovecha la levitación magnética para desplazar las cápsulas, eliminando el contacto físico y reduciendo el desgaste mecánico. El Centro Europeo de Hyperloop, inaugurado en 2024, cuenta con un tubo de pruebas de 400 metros donde se experimenta con prototipos y maniobras complejas.
Recientemente, los investigadores lograron un avance clave al realizar un cambio de carril sin piezas móviles, usando solo imanes. La prueba se realizó a 88 km/h y representa un paso fundamental para escalar la tecnología a redes más extensas.
Ventajas del hyperloop frente al transporte tradicional
Uno de los mayores atractivos del hyperloop es la drástica reducción del tiempo de viaje. Actualmente, el trayecto en tren entre París y Ámsterdam dura más de tres horas, mientras que esta tecnología promete cubrir distancias similares en menos de media hora. La combinación de levitación magnética y ausencia de aire en los tubos permite alcanzar velocidades superiores a las de un avión comercial.
El centro de pruebas se posiciona como referente en el desarrollo de esta tecnología. Los ingenieros trabajan para resolver desafíos relacionados con seguridad, eficiencia y control de las cápsulas. La ausencia de contacto físico reduce la fricción y prolonga la vida útil de los componentes, aunque mantener el vacío en largas distancias sigue siendo un reto técnico.
Desafíos técnicos y económicos
A pesar del optimismo, el hyperloop enfrenta obstáculos importantes. Mantener el vacío en tubos de gran longitud y prevenir fugas requiere tecnología avanzada y monitoreo constante. Además, la construcción de infraestructuras a escala real implica inversiones millonarias, cuya viabilidad depende del apoyo estatal y la colaboración público-privada.
Proyectos similares generan interés en países como Emiratos Árabes Unidos, India, Italia y China, aunque la capacidad de transporte sigue siendo limitada. Los prototipos actuales transportan pocos pasajeros, lo que podría mantener tarifas elevadas.
Hacia una red comercial en Europa
Los defensores del hyperloop planean operar cientos de cápsulas autónomas, coordinadas digitalmente y circulando bajo demanda. El desarrollo de sistemas inteligentes para gestionar el tráfico será crucial para garantizar eficiencia y seguridad.
Si bien los avances continúan, la transición hacia una red comercial requerirá años de pruebas, inversiones y validación regulatoria. Los responsables del Centro Europeo de Hyperloop confían en que el sistema podría operar en rutas internacionales antes de 2040, siempre que la financiación y cooperación internacional acompañen el proceso.
Expectativa y futuro del transporte ultrarrápido
El contraste entre los trenes tradicionales, que aún circulan junto al laboratorio de pruebas de Veendam, y las cápsulas experimentales muestra que la revolución del transporte rápido todavía depende de superar desafíos tecnológicos y económicos. La expectativa crece en Europa ante la posibilidad de acortar distancias y transformar los viajes de larga distancia en trayectos de minutos.






