Luis Carranza propone cinco medidas para que el Perú vuelva a crecer al 7% anual

El exministro de Economía y Finanzas planteó un plan estructural basado en disciplina fiscal, infraestructura, desregulación y desarrollo productivo, con el fin de reimpulsar el crecimiento económico del país.

Un diagnóstico claro: el Perú puede crecer más

Durante un panel conducido por Ian Vásquez, del Cato Institute, el exministro de Economía y Finanzas Luis Carranza sostuvo que el Perú tiene el potencial de volver a crecer al 7% anual si aplica cinco reformas estructurales que fortalezcan las bases macroeconómicas y mejoren la productividad.

1. Regla fiscal y mayor inversión pública

Carranza señaló que el primer paso es restablecer la regla fiscal para limitar el crecimiento del gasto corriente, lo que permitiría duplicar la inversión pública del 3% al 6% del PBI, tal como ocurrió en los periodos de mayor expansión económica.

2. Destrabar obras paralizadas

El exministro destacó la necesidad urgente de ejecutar más de S/44.000 millones en obras de infraestructura detenidas y de optimizar la gestión pública. “Tenemos gente, pero hay que cambiar los procesos”, afirmó.

3. Simplificación regulatoria y eficiencia operativa

Carranza advirtió que el Perú se encuentra en el último quintil del ranking Business Ready del Banco Mundial. “La desregulación debería ser el 50% de los planes de gobierno”, enfatizó, subrayando la importancia de un entorno más ágil para el sector privado.

4. Educación y salud como pilares del desarrollo

El economista remarcó que la mejora en los sistemas educativos y sanitarios es esencial para sostener el crecimiento a largo plazo. “El sueldo de maestros y médicos es solo un medio para garantizar calidad de servicio”, puntualizó.

5. Impulso a la agroexportación y minería

Finalmente, propuso desarrollar grandes proyectos en agroexportación y minería, dos sectores con alto potencial de generación de empleo y competitividad internacional.

Una agenda de crecimiento y confianza

Para Carranza, el país tiene las condiciones macroeconómicas necesarias para recuperar su ritmo de expansión, siempre que se priorice la inversión, la eficiencia estatal y un liderazgo político que genere confianza.