Las llamadas tierras raras se han convertido en insumos estratégicos para la industria, la energía y la defensa, en un contexto de creciente competencia entre potencias.
Las tierras raras forman parte de una categoría más amplia conocida como minerales críticos, que incluye materiales como cobalto, níquel, manganeso, grafito y litio. Este grupo de 17 elementos metálicos es esencial para la fabricación de tecnologías avanzadas y su cadena de suministro está fuertemente dominada por China, lo que explica el creciente interés de Estados Unidos, la Unión Europea y otras economías desarrolladas por asegurar su acceso. En ese marco, la administración del presidente Donald Trump tiene previsto recibir a ministros europeos y de otros países en una reunión clave centrada en estos recursos estratégicos.
Producción global y concentración del mercado
La producción mundial en bruto de tierras raras pasó de 220.000 toneladas en 2019 a 390.000 toneladas en 2024, lo que representa un aumento del 77 % en solo cinco años, según datos del grupo de investigación francés Cercle CyclOpe. Este crecimiento responde al avance acelerado de industrias como la electromovilidad, las energías renovables, la defensa y la electrónica de consumo, sectores que dependen cada vez más de estos materiales para mejorar eficiencia, potencia y miniaturización.
Los elementos más valiosos del sector
Cuatro elementos concentran la mayor parte del valor económico de la industria de tierras raras: neodimio, praseodimio, disprosio y terbio. Estas tierras raras magnéticas se utilizan principalmente en la fabricación de imanes permanentes, en especial los de neodimio hierro boro, que son aproximadamente diez veces más potentes que los imanes convencionales. Su uso permite maximizar el rendimiento magnético reduciendo al mismo tiempo el tamaño y el peso de los dispositivos, explicó Damien Ambroise, responsable de energía en la consultora francesa Bartle. Un solo aerogenerador marino puede contener hasta una tonelada de estos materiales.
Defensa, aviación y aplicaciones industriales
La industria aeroespacial es uno de los mayores consumidores de tierras raras, en particular en el ámbito militar. La empresa estadounidense Lockheed Martin es el principal usuario de samario en Estados Unidos, empleado en imanes capaces de soportar temperaturas extremadamente altas. Cada avión de combate F 35 requiere más de 400 kilogramos de tierras raras, de acuerdo con un informe del Servicio de Investigación del Congreso estadounidense. El escandio, por su parte, se utiliza en aleaciones de aluminio ligeras y resistentes, demandadas tanto en la industria aeroespacial como en equipamiento deportivo de alta gama.
Electrónica de consumo y teléfonos inteligentes
Las tierras raras están presentes en todos los teléfonos inteligentes, donde mejoran el rendimiento de las pantallas y permiten funciones como la vibración. Cada dispositivo contiene alrededor de tres gramos de estos elementos, lo que equivale a más de 3.700 toneladas considerando los 1.240 millones de teléfonos vendidos a nivel mundial en 2024. Esta demanda masiva convierte al sector tecnológico en un actor clave dentro del mercado global de tierras raras.
Movilidad eléctrica y reducción de emisiones
Cada motor de vehículo híbrido o eléctrico contiene entre 1,2 y 3,5 kilogramos de tierras raras, según estimaciones del Buró de Investigaciones Geológicas y Mineras de Francia. También se utilizan en micromotores presentes en funciones automotrices cotidianas, como el plegado automático de retrovisores. Incluso los vehículos con motor de combustión interna dependen de estos elementos, ya que el lantano y el cerio son fundamentales en los convertidores catalíticos para reducir las emisiones contaminantes.
Usos químicos, médicos y tecnológicos
En la industria química, el cerio se emplea ampliamente en el refinado de petróleo y el pulido de vidrio, además de formar parte de las piedras de encendedores. El erbio tiene aplicaciones médicas en odontología, dermatología y oftalmología, y junto con el neodimio es clave en la fabricación de láseres para grabado y corte industrial. La incorporación de distintas tierras raras permite modificar la longitud de onda del láser, ampliando sus usos industriales y estéticos, incluidos los espectáculos de luz y sonido.






