Las precipitaciones de verano volverían a poner en evidencia las deficiencias en la gestión subnacional y en la inversión pública destinada a la prevención de desastres, advirtió un análisis de ComexPerú. Según el informe, cerca de 6 millones de personas estarían expuestas a inundaciones durante el primer trimestre del año, mientras que aproximadamente 4,5 millones podrían verse afectadas por movimientos de masas, como huaicos y avalanchas.
El reporte identifica a Junín, Arequipa, Cusco y Puno como las regiones con mayores niveles de vulnerabilidad. En el caso de Junín, se estima que 915.866 personas y 312.115 viviendas enfrentan un riesgo alto o muy alto de inundaciones, principalmente entre febrero y marzo, de acuerdo con datos del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred).
ComexPerú subrayó que este escenario no obedece a condiciones climáticas extraordinarias. El Gobierno descartó la presencia del fenómeno de El Niño para este verano y estimó una probabilidad de 60 % de que se mantengan condiciones neutras. En la misma línea, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) indicó que, en la mayoría de regiones, es igual o más probable que se registren precipitaciones dentro de los rangos normales.
Pese a ello, el gremio empresarial alertó sobre graves falencias en la asignación de recursos para la prevención de desastres a nivel subnacional. Como ejemplo, señaló que Madre de Dios no destinó recursos a inversión pública en infraestructura preventiva frente a inundaciones y movimientos de masas durante el último año, lo que incrementa el riesgo ante la temporada de lluvias.






