Los mercados globales consolidan ganancias impulsadas por la inteligencia artificial, mientras el foco se traslada a la política monetaria de EE. UU., la reapertura energética de Venezuela y nuevas tensiones geopolíticas que reconfiguran el mapa de riesgos para 2026.
La jornada financiera estuvo marcada por un sentimiento de consolidación y cautela operativa. Mientras los mercados de renta variable asimilan las vertiginosas ganancias del sector de inteligencia artificial, la atención de los inversores se ha desplazado hacia un reajuste en las expectativas de política monetaria en Estados Unidos y una intensa actividad diplomática y comercial en el sector energético, particularmente en relación con la reapertura de operaciones en Venezuela y la creciente tensión comercial entre las potencias asiáticas.
El panorama económico estadounidense presentó datos mixtos que sugieren una resiliencia estructural acompañada de un enfriamiento en sectores específicos. El déficit comercial de bienes se situó en su nivel más bajo desde 2016, cerrando octubre en 29.400 millones de dólares, la cifra más reducida desde 2009. Este dato superó ampliamente el pronóstico de 58.650 millones de dólares. Por otro lado, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo se ubicaron en 208.000, ligeramente por debajo de las 212.400 esperadas, mientras que la productividad preliminar del tercer trimestre alcanzó un 4,9%, reflejando una eficiencia superior a la estimada inicialmente.
En el ámbito fiscal y de proyecciones, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) ajustó sus previsiones, situando el crecimiento del PIB para 2026 en un 2,2% y estimando una tasa de desempleo del 4,6%. La CBO prevé que la inflación PCE converja al 2,1% para 2028. Paralelamente, Fitch Ratings elevó sus estimaciones de crecimiento para 2025 al 2,1%, anticipando que la Reserva Federal ejecutará dos recortes de tasas en el primer semestre de 2026, llevando el tipo de referencia al 3,25%.
El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha mantenido una postura vocal, instando a la Fed a profundizar los recortes de tasas, argumentando que los niveles actuales siguen siendo restrictivos. Bessent proyectó una reducción del déficit fiscal de entre 300.000 y 500.000 millones de dólares para este año, con el objetivo de llevar la relación déficit/PIB al rango del 3%. Además, confirmó que el IRS iniciará la temporada de impuestos el 26 de enero, la más temprana en una década. En el frente monetario, el presidente Donald Trump afirmó tener ya una decisión tomada sobre quién presidirá la Reserva Federal, aunque no ha compartido el nombre, aclarando que Rick Rieder aún no ha sido entrevistado.
En el mercado de deuda, los rendimientos se mantuvieron estables tras una subasta de letras a 4 semanas que colocó 80.000 millones de dólares a una tasa del 3,550%. Por su parte, el sector inmobiliario mostró una ligera presión al alza con las hipotecas a 30 años promediando un 6,16%.
El sector tecnológico lideró una toma de beneficios que arrastró a los futuros estadounidenses. El Nasdaq 100 reflejó un desequilibrio de cierre (MOC) de -524 millones de dólares, evidenciando la salida de capital de las «Siete Magníficas» (-220 millones). A pesar de esto, Nvidia mostró resiliencia ante la posibilidad de que China permita la importación de sus chips H200. En el ámbito de la IA, la firma de centros de datos Nscale busca recaudar 2.000 millones de dólares asesorada por Goldman Sachs y JPMorgan, mientras que OpenAI anunció su expansión hacia el sector de salud.
En el sector automotriz y de semiconductores, Volkswagen y Qualcomm firmaron una carta de intención para desarrollar arquitecturas de vehículos definidos por software (SDV). Por el contrario, General Motors (GM) advirtió sobre cargos no relacionados con vehículos eléctricos por 1.100 millones de dólares y un cargo adicional de 6.000 millones principalmente en sus operaciones de Norteamérica para el cuarto trimestre.
En el espacio de medios y fusiones, los ejecutivos de Warner Bros. Discovery (WBD) han mostrado apertura para retomar diálogos con Paramount, siempre que esta última incremente su oferta, la cual actualmente se mantiene en 30 dólares por acción en efectivo.
El mercado energético experimentó una jornada de fuertes alzas. El crudo Brent cerró en 61,99 dólares (+3,39%) y el WTI en 57,76 dólares (+3,16%). Este movimiento se produce en un contexto de intensa actividad diplomática entre EE. UU. y Venezuela. El Secretario de Energía, Chris Wright, anticipó un crecimiento rápido de la actividad de Chevron en suelo venezolano y señaló que la producción del país sudamericano podría aumentar un 50% en 18 meses.
Empresas como Exxon, Chevron, ConocoPhillips y Vitol participan activamente en conversaciones para exportar crudo venezolano. El Tesoro de EE. UU. planea eliminar sanciones a ciertas entidades venezolanas y supervisar las ventas de activos bajo la dirección de la administración. No obstante, el Senado estadounidense avanzó con una resolución de poderes de guerra (52 a 47) para limitar acciones militares en dicho país sin autorización del Congreso, medida que Trump ha prometido vetar.
Simultáneamente, surge una nueva arista geopolítica con Groenlandia. Funcionarios estadounidenses han discutido pagos de entre 10.000 y 100.000 dólares por persona a los residentes de la isla como parte de un plan para incentivar su separación de Dinamarca y posible anexión a EE. UU. El vicepresidente Vance instó a los líderes europeos a tomar en serio las intenciones de Trump sobre este territorio estratégico.
En Europa, la Eurozona reportó una tasa de desempleo del 6,3%, ligeramente mejor de lo esperado, mientras que el IPP interanual cayó un 1,7%. El BCE, a través de Luis de Guindos, calificó los tipos de interés actuales como «adecuados», pese a la alta incertidumbre y al pesimismo de los consumidores sobre el crecimiento futuro. En el Reino Unido, el Financial Times informó que el gobierno excluirá a los servicios financieros de sus esfuerzos por alinearse con la Unión Europea, buscando mantener autonomía regulatoria.
China ha bloqueado las exportaciones de tierras raras pesadas e imanes a Japón y suspendió la revisión de licencias de exportación hacia dicho país. Los líderes chinos, por su parte, han hecho un llamado a asegurar un «buen comienzo» para su nuevo plan quinquenal. Mientras tanto, en Irán, se reportó un apagón nacional de internet en medio de advertencias de Trump sobre represalias severas si el país ataca intereses cristianos o estadounidenses.
De acuerdo a mi lectura, el panorama actual revela un mercado en una fase de transición estructural. La economía de Estados Unidos está logrando un «aterrizaje suave» más robusto de lo previsto, lo que otorga a la Reserva Federal margen de maniobra, aunque la presión política por recortes agresivos es máxima.
La integración de Venezuela en la cadena de suministro occidental actuará como un techo para los precios del petróleo a mediano plazo, compensando posibles recortes de la OPEP. Si se alcanza el aumento del 50% en la producción venezolana, veríamos una estabilización del Brent en el rango de los 55-60 dólares.
Preveo una rotación de carteras. Tras el rally de la IA, el capital buscará refugio en el sector de Defensa y Aeroespacial, impulsado por el presupuesto de 1,5 billones de dólares propuesto por Trump. Empresas como Lockheed Martin y RTX seguirán con sesgo alcista.
La «ofensiva por Groenlandia» y las restricciones chinas a las tierras raras introducen una volatilidad no descontada. El escenario más probable es un fortalecimiento del Dólar estadounidense (USD) frente al Euro y el Yen, actuando como activo de refugio ante la fragmentación comercial en Asia.
Mantengo la proyección de que la Fed llevará las tasas hacia un nivel neutral del 3,25% para finales de 2026. Sin embargo, cualquier shock inflacionario derivado de los nuevos aranceles (mencionados por Bessent bajo la IEEPA) podría pausar este ciclo de relajación.
Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants






