La IA impulsa los mercados mientras crecen los riesgos geopolíticos

Mientras la euforia por la Inteligencia Artificial lleva a Wall Street y Asia a nuevos máximos, las tensiones geopolíticas, el proteccionismo y los movimientos en energía y defensa configuran un escenario de alta rentabilidad potencial, pero con riesgos estructurales crecientes para el sistema financiero global.

El panorama financiero global inicia este ciclo con una notable dicotomía, mientras los índices de renta variable en Estados Unidos y Asia alcanzan máximos históricos impulsados por una euforia tecnológica sin precedentes, el trasfondo geopolítico se torna cada vez más complejo. La incursión de la administración Trump en Venezuela y sus renovadas ambiciones territoriales sobre Groenlandia han inyectado una volatilidad latente en los mercados de energía y defensa, aunque, por ahora, el apetito por el riesgo derivado de la Inteligencia Artificial y las expectativas de una política monetaria más laxa por parte de la Reserva Federal (Fed) parecen eclipsar las fricciones internacionales. Los inversores operan bajo la premisa de una «resiliencia tecnológica» que, hasta el cierre de esta edición, ha permitido a los mercados ignorar las crisis diplomáticas en favor de proyecciones de crecimiento corporativo masivo.

Los mercados estadounidenses han mantenido su trayectoria ascendente, con el S&P 500 subiendo un 0.6% para superar su máximo de diciembre, mientras que el Nasdaq 100 avanzó un 0.9% y el Russell 2000, enfocado en pequeñas empresas, lideró las ganancias con un 1.4%. Este repunte se vio reforzado por un dato de PMI de Servicios de S&P (52.5 frente al 52.9 previo) que, al ser ligeramente más débil de lo esperado, alimentó las esperanzas de recortes de tipos por parte de la Fed. A pesar de este optimismo, el desequilibrio en el cierre de mercado (MOC Imbalance) mostró ventas netas por -768 millones de dólares en el S&P 500 y -529 millones en las «Magnificent 7». En el frente político, Donald Trump ha defendido el impacto de su política arancelaria publicando en Truth Social: «¡Gracias, señor Arancel!», tras los nuevos récords bursátiles. No obstante, la atención legal se centra en este viernes, día designado por la Corte Suprema para emitir opiniones que podrían decidir la legalidad de los aranceles globales de su administración.

En materia de política exterior y seguridad nacional, la Casa Blanca ha calificado la adquisición de Groenlandia como una «prioridad de seguridad nacional», explorando opciones que van desde la compra a Dinamarca hasta un pacto de libre asociación, subrayando que el uso de las fuerzas militares es «siempre una opción». Respecto a Venezuela, Trump ha sido enfático en que la incursión contó con «muchas botas sobre el terreno» y que no necesita aprobación legislativa para enviar más tropas si fuera necesario, descartando elecciones en los próximos 30 días. Fuentes del WSJ sugieren que la CIA ha advertido que figuras leales al antiguo régimen podrían estar mejor posicionadas para liderar un gobierno temporal que la propia oposición. Por su parte, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, tiene previsto dirigirse al Club Económico de Minnesota este jueves, en un contexto donde el rendimiento de los bonos a 10 años se sitúa en el 4.18%.

El sector tecnológico continúa siendo el motor del mercado. Nvidia ($NVDA), a través de su CEO Jensen Huang, ha dominado la narrativa en el CES de Las Vegas. Huang confirmó que la demanda por los chips Hopper y H200 es robusta y que el año será «muy bueno», con chips diez veces más eficientes que sus predecesores. La empresa está trabajando intensamente con el gobierno de EE.UU. para obtener licencias de envío del H200 a China, aunque Huang no espera un anuncio formal de aprobación por parte de Beijing. Paralelamente, Siemens y Nvidia han expandido su asociación para crear un sistema operativo de IA industrial. AMD ($AMD) también se sumó a la tendencia, con su CEO Lisa Su afirmando que el cómputo debe aumentar 100 veces en los próximos 5 años y que están en las «primeras entradas» del potencial de la IA.

En otras áreas, xAI logró recaudar 20,000 millones de dólares en su ronda Serie E, superando su objetivo inicial, mientras entrena su modelo Grok 5. Meta ($META), por su parte, ha decidido pausar la expansión internacional de sus gafas inteligentes Ray-Ban para reevaluar su enfoque estratégico, aunque mantendrá los pedidos en EE.UU. En el sector defensa, Boeing ($BA) ha sido señalada por Bernstein como su opción preferida dentro del sector defensivo estadounidense, coincidiendo con la promesa de Trump de acelerar la producción de armamento.

El sector energético se encuentra en un punto de inflexión. El crudo Brent se situó en 60.70 dólares por barril (caída del 1.72%) y el WTI en 57.13 dólares (caída del 2.04%). Esta presión a la baja responde a la expectativa de Fitch Ratings de que los precios sigan cayendo en 2026 debido a que la OPEP+ recuperará cuota de mercado. Sin embargo, la situación en Venezuela añade complejidad: el gobierno de EE.UU., la industria petrolera y fuentes navieras confirman negociaciones para reanudar las exportaciones de crudo venezolano hacia Estados Unidos. Se espera que los CEOs de las principales petroleras visiten la Casa Blanca este jueves para discutir el futuro del sector en Venezuela, mientras datos de envío muestran que las terminales venezolanas no han entregado crudo para exportación —excepto a Chevron— en cinco días.

En el mercado de metales, el oro subió un 1% superando los 4,460 dólares por onza, mientras que la plata se disparó un 6%, actuando como refugio ante la incertidumbre política. En cuanto a las materias primas críticas, China estudia endurecer las exportaciones de tierras raras hacia Japón, elevando las tensiones en la cadena de suministro tecnológica.

En Europa, los datos de inflación en Alemania mostraron una desaceleración mayor a la esperada, con el IPC armonizado situándose en el 2% interanual, lo que presiona al BCE para considerar más estímulos. El Gobernador del BCE, François Villeroy, advirtió que las políticas de EE.UU. están socavando la confianza global en el dólar, impulsando una tendencia hacia la diversificación de activos. En el ámbito geopolítico, el Canciller alemán Friedrich Merz afirmó que EE.UU. está dispuesto a proporcionar un respaldo de seguridad en Ucrania, mientras una coalición internacional en París discute garantías vinculantes para Kiev en caso de un alto el fuego. Francia, por su parte, enfrenta un panorama fiscal sombrío, con un déficit proyectado del 5.4% para 2026 si no se aprueba un presupuesto.

Asia ha visto una jornada histórica con el índice MSCI Asia Pacific subiendo un 1.1%, liderado por tecnológicas chinas y un mercado de Shanghái en niveles no vistos desde 2015. El PBOC ha señalado que utilizará herramientas de recorte de tipos y del coeficiente de reservas (RRR) de manera flexible en 2026. En Japón, el clima empresarial se centra en las alzas salariales para combatir la deflación, aunque el país fue sacudido por un terremoto de magnitud 6.3 en la prefectura de Shimane, sin riesgo de tsunami pero añadiendo una nota de cautela al mercado local.

Desde mi punto de vista, nos encontramos en una «Burbuja de Resiliencia» sostenida casi exclusivamente por el avance de la Inteligencia Artificial. La desconexión entre la euforia de Wall Street y los riesgos geopolíticos (Venezuela, Groenlandia, Ucrania) es extrema.

Si los datos de empleo y actividad económica en EE.UU. continúan mostrando un enfriamiento controlado, la Fed tendrá luz verde para recortar tipos. Esto, sumado a las proyecciones de Nvidia, podría llevar al S&P 500 un 10-15% adicional al alza antes del cierre del semestre. El sector tecnológico seguirá siendo el refugio real del capital.

El mayor peligro a corto plazo no es la guerra, sino el proteccionismo. Si la Corte Suprema valida los aranceles de Trump este viernes, el DXY (Dólar) podría fortalecerse agresivamente, asfixiando a los mercados emergentes y provocando una corrección en las multinacionales estadounidenses por el encarecimiento de sus cadenas de valor.

A pesar del ruido en Venezuela, la tendencia del petróleo es bajista. La normalización de las relaciones con Caracas bajo el mando de EE.UU. inundará el mercado con crudo pesado, lo que, sumado a la estrategia de la OPEP+ de recuperar mercado, podría estabilizar el WTI cerca de los 50-55 dólares.

Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants