La IA impulsa el mercado, pero la Fed y la geopolítica ponen límites

El avance de la inteligencia artificial liderada por Nvidia impulsa la inversión tecnológica, pero la política monetaria de la Fed, la volatilidad geopolítica y los riesgos energéticos mantienen a los mercados globales en alerta, condicionando la evolución de acciones, commodities y divisas en los próximos meses.

La narrativa actual está dominada por la política monetaria de la Reserva Federal, la evolución de la inteligencia artificial liderada por Nvidia y un complejo tablero de negociaciones diplomáticas y conflictos fronterizos que mantienen la volatilidad en niveles de alerta.

En el ámbito de la política monetaria, las voces de la Reserva Federal mantienen un tono de cautela optimista. Austen Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, señaló que, aunque los tipos de interés pueden bajar, la institución no desea adelantarse a una confirmación plena del descenso de la inflación. Goolsbee se definió como uno de los miembros más optimistas respecto a las rebajas de tipos para este año, subrayando la solidez económica actual. Por su parte, la gobernadora Miran enfatizó que el sistema bancario enfrenta una sobrerregulación que perjudica la creación de crédito, aunque no observa riesgos sistémicos en el crédito privado. Miran proyectó la necesidad de recortar tipos en aproximadamente un punto porcentual este año, destacando que la economía estadounidense no presenta un problema de inflación inmediata y que la IA será «profundamente desinflacionaria». No obstante, el gobernador Musalem advirtió que la inflación del PCE sigue siendo el indicador clave, situándose casi un punto porcentual por encima del objetivo, mientras el mercado laboral se enfría de manera ordenada. Schmid, también de la Fed, reiteró que aún queda trabajo por hacer en el frente inflacionario, aunque el mercado laboral se mantiene en una posición favorable.

En cuanto a los datos macroeconómicos, las solicitudes iniciales de desempleo en EE. UU. se situaron en 212,000, ligeramente por debajo de la previsión de 216,000. La actividad manufacturera mostró señales de recuperación con el Índice de la Fed de Kansas City alcanzando 5 puntos (frente a los 1.5 previstos) y el componente manufacturero subiendo a 10. Sin embargo, el sentimiento del mercado, reflejado en el Índice de Miedo y Codicia, se mantiene en 43/100, indicando un estado de «Miedo». Además, se ha activado la quinta señal del «Hindenburg Omen» en el último mes, un clúster que históricamente sugiere inestabilidad técnica en los índices bursátiles.

La administración Trump y la política exterior ocupan un lugar central. El presidente Trump ha manifestado su apertura al diálogo con Kim Jong-un de Corea del Norte y ha comunicado a Volodímir Zelenski su intención de finalizar la guerra en Ucrania a la brevedad. En el frente comercial, el representante Jamieson Greer confirmó que se analiza la implementación de un arancel del 15% bajo las secciones 122, 301 y 232, calificándolos como «aranceles sustitutivos» dentro de los acuerdos vigentes. Esto ha generado reacciones, como la del ministro canadiense Leblanc, quien busca acuerdos sectoriales, y la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, quien solicitó al Tesoro reembolsos por dichos aranceles. Paralelamente, las negociaciones nucleares entre EE. UU. e Irán en Ginebra, mediadas por Omán, muestran avances mixtos. Mientras el negociador iraní Araghchi habla de conversaciones «serias» sobre el alivio de sanciones y el inicio de diálogos técnicos en Viena el próximo lunes, fuentes de la Casa Blanca (Kushner y Witkoff) expresaron decepción tras las sesiones matutinas. EE. UU. mantiene una postura firme, exigiendo la destrucción de tres instalaciones nucleares clave, mientras senadores como Thune sugieren que el objetivo final debería ser un cambio de régimen en Irán.

El gigante de los semiconductores, Nvidia, continúa siendo el indicador de sentimiento del mercado. La compañía reportó un trimestre histórico con ingresos de 68,100 millones de dólares y una guía para el primer trimestre de 2026 de 79,600 millones. Los ingresos de su división de Centros de Datos se han disparado un 1,200% desde la aparición de ChatGPT, alcanzando los 62,300 millones en el cuarto trimestre. A pesar de superar las expectativas con un margen bruto del 75% y un flujo de caja libre de 34,900 millones, la acción mostró volatilidad en la apertura tras un fenómeno de «comprar con el rumor y vender con la noticia».

Nvidia también reveló que obtuvo licencias para enviar chips H200 de menor potencia a China. Su cartera de inversiones, valorada en 13,000 millones de dólares, mantiene posiciones mayoritarias en Intel (50.3%) y CoreWeave (27.8%).

En otros movimientos tecnológicos, Apple logró que el iPhone y el iPad fueran aprobados para gestionar información clasificada de la OTAN, y se reportó que la firma ha asegurado suministro de memoria con Samsung. Tesla alcanzó un acuerdo extrajudicial con el sindicato alemán de trabajadores, mientras que Alphabet y otras Big Tech podrían estar preparando emisiones de deuda por cientos de miles de millones de dólares. Broadcom lanzó un nuevo chip de IA destinado a Fujitsu y Dell introdujo nuevos servidores PowerEdge para IA en el edge.

El mercado petrolero se encuentra en vilo ante la posibilidad de un conflicto militar. Los estados del Golfo y Arabia Saudita han acelerado sus exportaciones de crudo por temor a ataques estadounidenses contra Irán. Irán, por su parte, realiza ejercicios militares cerca del Estrecho de Ormuz, amenazando con bloquear esta ruta vital mediante drones y minas. En este contexto, la OPEC+ evalúa un aumento moderado de la producción de 137,000 barriles diarios para abril. Las reservas de crudo en EE. UU. aumentaron en 15.98 millones de barriles, muy por encima de lo previsto. En metales preciosos, JPMorgan elevó su previsión del oro a largo plazo a 4,500 dólares, mientras la plata se encamina a cerrar por encima de los 90 dólares este mes.

En Europa, la inflación de la eurozona cayó al 1.7% en enero de 2026. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, destacó la eficacia de los esfuerzos desinflacionarios y espera que el crecimiento sea impulsado por ingresos laborales y defensa. En España, el presidente Pedro Sánchez respalda a Pablo Hernández de Cos para presidir el BCE. En el sector corporativo europeo, el crecimiento del BPA del Stoxx 600 se sitúa en el 2% interanual, liderado por financieras e industriales, con la tecnología como principal obstáculo.

En el ámbito comercial, China y Alemania emitieron una declaración conjunta mostrando disposición al diálogo para resolver preocupaciones sobre el acceso al mercado. Finalmente, en el sector de semiconductores asiático, Samsung suministrará DRAM para el Galaxy S26, compartiendo mercado al 50% con Micron.

El panorama actual nos muestra una economía global que, aunque resiliente, está operando bajo precaución en una oscilación técnica y geopolítica.

Si las negociaciones en Ginebra entre Estados Unidos e Irán logran acuerdos técnicos sólidos la próxima semana en Viena, veríamos una relajación inmediata en los precios de la energía y una reducción del riesgo geopolítico. Esto, sumado a que los inversionistas si encuentren algo de solidez o proyección en la guía de Nvidia, podría disparar al S&P 500 fuera de su actual estrechez, buscando nuevos máximos históricos. El sector tecnológico pasaría de una fase de validación a una de nueva expansión si los tipos de interés comienzan a descender efectivamente bajo la tesis desinflacionaria de la IA.

La acumulación de señales del Hindenburg Omen y el sentimiento de «Miedo» no pueden ignorarse. Si el IPP de Estados Unidos o los próximos datos de inflación sorprenden al alza, forzando a la Fed a mantener una postura restrictiva, el mercado podría experimentar una corrección severa liderada por el sector software y las Magníficas Siete, cuyas valoraciones ya no admiten margen de error. Una ruptura de las negociaciones con Irán o un cierre del Estrecho de Ormuz dispararía el crudo al alza mostrando un muy alto riesgo para los mercados.

Para el corto plazo, se ha evidenciado una rotación de capital hacia activos de refugio, de sectores defensivos y posiciones largas en el dólar, mientras la renta variable asimila la temporada de resultados y las proyecciones de Nvidia. El motor de los próximos días serán los datos de empleo e inflación más posibles discursos del FOMC o de Trump que pueden dar volatilidad al mercado.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group