La guerra con Irán golpea a turismo, aerolíneas y logística mientras repunta la energía

El alza del petróleo y el gas tras los ataques de EE.UU. e Israel a Irán tensiona los mercados y castiga a sectores sensibles al combustible, mientras energía y defensa muestran avances selectivos.

La escalada bélica en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados globales. Tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el precio del Brent rozó los US$ 80 por barril, mientras el gas natural llegó a dispararse cerca de 50% ante la paralización de producción por parte de una gran petrolera de Qatar.

El encarecimiento energético activó un efecto dominó en sectores especialmente expuestos al combustible y a la incertidumbre geopolítica.

Aerolíneas y aeropuertos, en primera línea

Analistas de Goldman Sachs identificaron tres modelos de negocio particularmente vulnerables: aerolíneas, aeropuertos y compañías transportistas. Todos comparten una elevada sensibilidad al precio del crudo.

Con parte del espacio aéreo crítico entre Europa y Asia cerrado, y con el Estrecho de Ormuz en el centro de la tensión, la demanda de viajes se resintió de inmediato. Las rutas con mayor exposición a Asia figuran entre las más afectadas.

En el Ibex 35, el holding aéreo IAG cayó 4,72%, mientras Amadeus retrocedió 2,58% y Aena perdió 1,12%. Esta última registraba 32 vuelos programados con conexiones a Oriente Medio, incluyendo rutas hacia Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Israel, Jordania y Qatar. A nivel global, se contabilizaron más de 3.400 vuelos cancelados en los principales aeropuertos de la región.

Logística y comercio, bajo presión

El cierre del espacio aéreo de varios países también tensiona la logística. Según analistas, el aumento de rutas más largas y mayores costes de combustible podría encarecer las tarifas de carga aérea en el corto plazo.

Empresas con alta exposición comercial a Oriente Medio también sintieron el impacto. Inditex cayó 4,86% y Puig retrocedió 4,34%.

En el transporte marítimo, la atención se centra nuevamente en el Estrecho de Ormuz y en el Puerto de Jebel Ali, considerado uno de los nodos logísticos más relevantes del mundo y clave para las grandes navieras internacionales.

En paralelo, el transporte por carretera enfrenta un posible encarecimiento del diésel. La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España advirtió que el precio podría aumentar hasta 20 céntimos por litro, afectando directamente a empresas cuyos costes operativos dependen en gran medida del carburante.

Energía y defensa, con avances selectivos

Mientras turismo y logística retroceden, el sector energético mostró un desempeño más sólido. Repsol subió 5,6%, Naturgy avanzó 1,37% y Enagas ganó 0,36%. En contraste, Solaria cayó 4,01% y Endesa retrocedió 0,72%.

En el plano internacional, Shell subió 2,90% y TotalEnergies avanzó 3,09%.

En defensa, Indra cerró con una ligera caída de 0,48%, mientras la alemana Rheinmetall perdió 2,16% y la italiana Leonardo logró desmarcarse con una subida de 2,50%.

El comportamiento sectorial refleja un mercado que reacciona con rapidez al riesgo geopolítico, penalizando actividades dependientes de la movilidad y premiando, al menos en el corto plazo, a compañías vinculadas a energía y defensa. La evolución del conflicto y su impacto en los precios del crudo será determinante para definir si la volatilidad se convierte en un fenómeno transitorio o en un nuevo ciclo de presión inflacionaria global.