La Reserva Federal recortó tasas por segunda vez consecutiva, pero las advertencias de Jerome Powell enfriaron el entusiasmo en Wall Street, mientras los mercados globales digieren resultados corporativos mixtos y tensiones geopolíticas que mantienen la volatilidad.
En una jornada marcada por la volatilidad y la confluencia de decisiones de política monetaria, resultados corporativos de gran escala y tensiones geopolíticas, los mercados financieros internacionales enfrentan un panorama complejo en el que se entrelazan señales de desaceleración económica, ajustes en las expectativas de tasas de interés y movimientos estratégicos de las principales potencias.
El epicentro de la atención estuvo en Estados Unidos, donde la Reserva Federal recortó las tasas de interés por segunda vez consecutiva, en un intento de apuntalar un mercado laboral en enfriamiento. Sin embargo, el presidente Jerome Powell advirtió que sería prematuro anticipar un nuevo recorte en diciembre, lo que generó incertidumbre en Wall Street. La decisión vino acompañada del anuncio de que el banco central detendrá la reducción de su portafolio de activos a partir del 1 de diciembre. La división interna en el seno de la Fed fue evidente: Miran volvió a disentir, abogando por un recorte mayor, mientras que Schmid expresó su preferencia por no reducir las tasas en absoluto. El resultado fue un retroceso en el S&P 500, que borró sus ganancias, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años repuntaron 11 puntos básicos hasta 3,6%, fortaleciendo al dólar. En paralelo, la política estadounidense se vio atravesada por tensiones comerciales y tecnológicas: el líder del Senado, Chuck Schumer, junto a otros senadores demócratas, instó al presidente Trump a no levantar las restricciones sobre chips de inteligencia artificial y tecnología estadounidense en el marco de las negociaciones con China. A nivel diplomático, se confirmó que Trump y Xi Jinping se reunirán en Corea del Sur, mientras que el mandatario estadounidense anunció que Corea del Sur construirá un submarino nuclear en astilleros de Filadelfia, además de comprometerse a comprar grandes volúmenes de petróleo y gas estadounidense, con inversiones surcoreanas que superarían los 600.000 millones de dólares. Asimismo, se informó que Corea del Sur pagará a Estados Unidos 350.000 millones de dólares a cambio de menores aranceles. En el frente judicial, un tribunal estadounidense suspendió la orden que obligaba a un alto funcionario de inmigración en Chicago a comparecer diariamente ante un juez, mientras que CBS reportó planes de Washington para una demostración de fuerza contra China en el Mar del Sur de China.
En el ámbito corporativo, los gigantes tecnológicos presentaron resultados que marcaron la pauta del mercado. Alphabet superó expectativas con ingresos de 102.350 millones de dólares, impulsados por Google Cloud (15.160 millones) y un sólido desempeño en publicidad (74.180 millones), aunque su ingreso operativo de 31.230 millones quedó por debajo de lo previsto. Microsoft reportó ingresos de 77.670 millones, con un crecimiento destacado en Azure (+39% ex-FX), aunque el mercado reaccionó con tibieza pese al fuerte avance en su unidad de nube. Meta Platforms sorprendió con un beneficio por acción de 7,25 dólares y un ingreso neto de 18.640 millones, superando estimaciones en ingresos publicitarios (50.080 millones), aunque su división Reality Labs registró pérdidas operativas de 4.430 millones. La compañía proyecta ingresos de entre 56.000 y 59.000 millones para el cuarto trimestre, con un gasto total anual de hasta 118.000 millones y un CAPEX de hasta 72.000 millones, anticipando un crecimiento aún mayor en 2026. Starbucks, por su parte, reportó ingresos de 9.600 millones, ligeramente por encima de lo esperado, con ventas comparables globales al alza (+1%), aunque con márgenes operativos ajustados a la baja (9,4%). En el sector del comercio electrónico, eBay superó expectativas con ingresos de 2.820 millones y un volumen bruto de mercancías de 20.110 millones, aunque el número de compradores activos (134 millones) quedó por debajo de lo previsto. La compañía proyecta ingresos de hasta 2.890 millones para el cuarto trimestre. En paralelo, Nvidia alcanzó un hito histórico al convertirse en la primera empresa en superar los 5 billones de dólares en capitalización bursátil, consolidando el liderazgo del sector de semiconductores.
En Europa, los datos macroeconómicos reflejaron señales mixtas. España reportó un crecimiento del PIB trimestral del 0,6%, en línea con lo esperado, aunque con una desaceleración interanual al 2,8%. Las ventas minoristas crecieron un 6,2% interanual, mientras que la inflación preliminar se situó en 2,9%. En Alemania, el PIB trimestral se mantuvo estancado (0%), con una contracción interanual del 0,2%, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 6,3%. En Italia, el PIB preliminar mostró una caída del 0,1% trimestral, con una tasa de desempleo estable en 6%. El índice de expectativas ZEW en Suiza mejoró a -7,7 desde -46,4, reflejando un repunte en la confianza empresarial. En el Reino Unido, los datos de crédito y préstamos hipotecarios superaron las previsiones, con aprobaciones de 65.944 hipotecas y un crédito al consumo de 1.491 millones de libras, lo que sugiere resiliencia en el sector financiero pese a la incertidumbre política. En paralelo, la canciller británica Rachel Reeves evalúa la eliminación anticipada del impuesto extraordinario sobre el sector energético, lo que podría impulsar la inversión en petróleo y gas.
En Asia, Japón registró una confianza del consumidor de 35,8 puntos, en leve mejora, mientras que la inversión extranjera en acciones japonesas se redujo en 288.100 millones de yenes, contrastando con la entrada previa de 752.600 millones. La inversión en bonos japoneses también mostró salidas netas. En China, los PMI oficiales señalaron una contracción en la manufactura (49,6) y una ligera expansión en servicios (50,1), con el índice compuesto en 50,6, lo que refleja un crecimiento marginal. En Corea del Sur, las exportaciones preliminares cayeron 0,9% interanual, mientras que las importaciones retrocedieron 1,4%, dejando un superávit comercial de 2.164 millones, muy por debajo de los 9.530 millones previos. En Australia, los precios de exportación e importación mostraron caídas, mientras que el crédito privado se mantuvo estable en 0,6%.
El panorama global refleja un delicado equilibrio entre estímulos monetarios, tensiones geopolíticas y resultados corporativos que marcan la pauta de los mercados. En Estados Unidos, la Fed mantiene un tono ambiguo que genera volatilidad en los activos de riesgo, mientras que las grandes tecnológicas muestran fortaleza en ingresos pero con advertencias sobre mayores gastos de capital y márgenes presionados. Europa enfrenta un crecimiento débil y una inflación que converge hacia los objetivos del BCE, lo que abre espacio para ajustes en política monetaria, aunque la fragmentación regional limita la recuperación. En Asia, la desaceleración china y la fragilidad del comercio surcoreano contrastan con la resiliencia del consumo japonés, configurando un escenario de crecimiento desigual.
De cara al futuro, los mercados deberán digerir la posibilidad de que la Fed mantenga tasas más altas por más tiempo, lo que podría sostener la fortaleza del dólar y presionar a las economías emergentes. El sector tecnológico seguirá siendo el motor de los índices bursátiles, aunque con riesgos asociados a mayores inversiones en infraestructura y tensiones regulatorias. Europa podría beneficiarse de un alivio fiscal en sectores estratégicos como energía, mientras que Asia dependerá de la capacidad de China para estabilizar su economía. En conjunto, el escenario proyecta una volatilidad persistente, con oportunidades selectivas en renta variable tecnológica y en deuda soberana de países con fundamentos sólidos, mientras que los riesgos geopolíticos y de política monetaria seguirán siendo los principales catalizadores de los mercados en los próximos meses.
Felipe Mendoza, Analista de mercados ATFX LATAM






