En entrevista exclusiva con Revista Economía, Petra Goude, President of Strategic Markets de Kyndryl, analiza cómo la inteligencia artificial está redefiniendo la manera en que las empresas gestionan el talento, la innovación y la cultura organizacional. Además, comparte su visión sobre las oportunidades que esta tecnología abre para América Latina y el Perú en un mercado cada vez más competitivo.
Desde su experiencia internacional, ¿cuáles considera que son los principales cambios que la inteligencia artificial ya está generando en el modelo de negocio de las grandes empresas?
Claramente, la inteligencia artificial está impulsando un cambio de paradigma: desde modelos operativos tradicionales hacia enfoques más inteligentes, adaptativos y enfocados en el valor. Solo aquellas empresas que adopten la IA como parte central de su visión estratégica y cultural—y no simplemente como una solución técnica—estarán preparadas para liderar en un entorno cada vez más competitivo y dinámico.
El avance continuo de la IA ha marcado definitivamente un punto de inflexión. La incorporación estratégica de la inteligencia artificial está transformando la dinámica operativa de las organizaciones: acelera la ejecución, simplifica los procesos y permite que los equipos se enfoquen en lo que realmente importa. El resultado es claro: mayor eficiencia y productividad. Sin embargo, aún hay espacio para aprovechar todo el potencial de la IA. El informe de Kyndryl, People Readiness, indica que solo el 21% de las empresas que están usando AI la aplica para crear nuevos productos o servicios.
En ese sentido, el cambio va más allá de la eficiencia operativa. Hoy en día, las empresas están rediseñando sus modelos de negocio para incorporar capacidades de IA en áreas como atención al cliente, desarrollo de productos, análisis predictivo y personalización de experiencias. Esto les permite ser más ágiles, más precisas y más competitivas frente al usuario final.
Sin embargo, aún queda camino por recorrer. Para que la IA genere un impacto real, las organizaciones deben no solo cerrar brechas técnicas de habilidades y potenciar capacidades humanas—como el pensamiento crítico, el conocimiento del negocio y el liderazgo—sino también cultivar una cultura empresarial que abrace el cambio. La adopción exitosa de la IA depende tanto de la gestión de las personas como de la gestión de la tecnología. Construir confianza, fomentar la transparencia y promover una mentalidad de aprendizaje continuo son esenciales. Cuando la fluidez tecnológica se combina con una sólida base cultural y un contexto de negocio claro, la IA se convierte en una herramienta verdaderamente estratégica.
¿Qué retos enfrenta el talento digital actual frente a una inteligencia artificial cada vez más autónoma y presente en los procesos críticos de las organizaciones?
El talento digital enfrenta hoy el desafío de mantenerse al ritmo de la rápida evolución de la inteligencia artificial, que se vuelve cada vez más autónoma e integrada en los procesos críticos de las organizaciones.
Según el Informe de Kyndryl, People Readiness, aunque el 95% de las empresas en todo el mundo ya han invertido en IA, el 71% de los líderes afirma que sus equipos aún no están preparados para aprovecharla plenamente. Además, el 51% de los líderes reconoce la falta de talento calificado para gestionar esta tecnología. La resistencia de los empleados también representa un obstáculo: el 45% de los CEO perciben actitudes hostiles o temerosas hacia la IA, lo que resalta la necesidad de generar confianza, transparencia y educación entre los colaboradores para convertir la reticencia en oportunidad.
Esta brecha entre inversión y preparación revela la urgencia de alinear las estrategias de talento con la transformación digital.
En un área que avanza tan rápidamente, se vuelve fundamental fomentar una cultura abierta a la innovación y, al mismo tiempo, empoderar a nuestros equipos para que sigan siendo valientes y curiosos al aprender cosas nuevas. Las oportunidades son casi infinitas, y el éxito estará definido por qué tan rápido todos las adoptemos y aprovechemos.
Kyndryl trabaja con entornos complejos como la nube híbrida y plataformas IBM. ¿Qué aprendizajes ha tenido liderando procesos de modernización tecnológica a gran escala en estas infraestructuras?
Al liderar procesos de modernización tecnológica a gran escala en entornos complejos y en diversas industrias, hemos identificado varios puntos clave para lograr esfuerzos exitosos de modernización:
Gestión de la complejidad tecnológica: La coexistencia de múltiples plataformas y sistemas heredados representa un desafío significativo para las empresas a nivel mundial. Kyndryl ha aprendido a abordar esta complejidad mediante enfoques estructurados como su modelo “ModernOps”, que permite acelerar las operaciones, reducir costos y optimizar recursos. Aquí radica la importancia de contar con un socio tecnológico que pueda ayudar a las empresas a navegar esa complejidad.
La cultura juega un papel fundamental en las transformaciones digitales exitosas: Obtener el respaldo del liderazgo es esencial para impulsar el cambio y fomentar la alineación en toda la organización. Al mismo tiempo, es crucial planificar lo inesperado: las transformaciones son inherentemente complejas, y contar con estrategias de contingencia garantiza la continuidad del negocio durante todo el proceso.
Adopción de IA para modernizar sistemas centrales: Esta integración permite a las organizaciones aprovechar y transformar sus datos críticos en información procesable, mejorar la resiliencia y desbloquear nuevas oportunidades de negocio.
La importancia de la nube híbrida y multicloud como habilitadores estratégicos: Kyndryl ha demostrado que una estrategia de TI híbrida—que combina la modernización del mainframe, la integración con nubes públicas/privadas y la migración de cargas de trabajo—es esencial para lograr escalabilidad, agilidad y continuidad operativa.
Visibilidad y control mediante plataformas integradas: Herramientas como Kyndryl Bridge han demostrado ser esenciales para proporcionar visibilidad en tiempo real del entorno tecnológico, facilitando la toma de decisiones informadas y la alineación entre los objetivos de TI y del negocio.
Nuestro enfoque de modernización se basa en aplicar el principio de “la carga de trabajo adecuada en la plataforma adecuada”, abordando de manera pragmática cada carga de trabajo para generar el mejor resultado de negocio. En un mundo que evoluciona rápidamente, es fundamental tomar decisiones acertadas por aplicación o carga de trabajo para obtener el resultado correcto, al mismo tiempo que se gestionan los riesgos y las exigencias regulatorias.
Con respecto al concepto de Agentic AI, ¿cómo definiría esta nueva frontera de automatización y qué oportunidades reales abre para las empresas de mercados emergentes como el peruano?
La IA agéntica marca una nueva era de automatización con agentes inteligentes que aprenden, se adaptan y operan de forma autónoma en entornos complejos.
Esta tecnología permite a empresas en mercados emergentes, como Perú, acelerar su transformación digital con seguridad y escalabilidad. Recientemente en Kyndryl, lanzamos nuestro Agentic AI Framework—un nuevo modelo para implementar inteligencia artificial agéntica en entornos empresariales.
Las aplicaciones de la IA agéntica van desde la modernización de servicios públicos hasta la automatización de procesos regulatorios y operativos. Con supervisión humana y protocolos de seguridad sólidos, la IA agéntica ofrece beneficios reales en eficiencia, innovación y toma de decisiones estratégicas.
Sin embargo, ya sea IA agéntica, generativa o cualquier tipo de IA, las empresas no pueden capitalizar esta tecnología sin antes contar con una base sólida de datos, ya que los datos son el combustible de la IA y son fundamentales para aplicar esta tecnología a escala y generar impacto en el negocio. Una infraestructura de datos robusta garantiza precisión, relevancia y escalabilidad—permitiendo que los sistemas de IA generen conocimientos y resultados significativos que realmente marquen la diferencia.
¿Cómo pueden las compañías, escalar la innovación tecnológica sin comprometer la estabilidad operativa en sectores tradicionales o muy regulados?
Cuando se trata de innovación tecnológica, es crucial combinar una visión estratégica con una implementación gradual y bien gestionada.
Antes de adoptar nuevas tecnologías, las organizaciones deben realizar análisis de riesgos exhaustivos y establecer marcos de gobernanza sólidos que anticipen los posibles impactos en los procesos y el cumplimiento normativo. Invertir en la capacitación del personal y fomentar una cultura de adaptabilidad tecnológica garantiza que los equipos estén preparados para enfrentar nuevos desafíos. Además, aprovechar plataformas tecnológicas escalables y modulares permite que la innovación avance al ritmo de las necesidades de la empresa, sin comprometer la continuidad del negocio.
A medida que las regulaciones evolucionan en distintos mercados, las empresas deben ir más allá del cumplimiento reactivo y adoptar un enfoque unificado basado en riesgos para la gobernanza de datos. Para lograrlo, las organizaciones globales necesitarán marcos ágiles que puedan adaptarse a contextos regulatorios cambiantes sin interrumpir las operaciones. Para las empresas que operan en el mercado global, hay muchas regulaciones emergentes que deben absorber y monitorear. Brasil, Singapur, Australia, Perú, Colombia y varios países de la Unión Europea son solo algunos de los que han introducido nuevas legislaciones, y se anticipa que la lista seguirá creciendo.
Todo esto nos lleva nuevamente al enfoque pragmático de “la carga de trabajo adecuada en la plataforma adecuada”, asegurando que se aprovechen las habilidades en todo el ecosistema tecnológico. La capacidad central de Kyndryl es transformar, modernizar y gestionar sistemas críticos para el negocio. Sistemas que no pueden tener un mal día, una mala hora ni un mal minuto. Esta capacidad integral y mentalidad son fundamentales para impulsar la innovación y la transformación sin poner en riesgo la estabilidad ni el cumplimiento normativo.
Desde una mirada estratégica, ¿qué factores considera imprescindibles para que economías emergentes adopten la tecnología, y sobre todo la desarrollen y lideren?
Para que las economías emergentes puedan adoptar, desarrollar y liderar en tecnología, es esencial contar con una infraestructura digital moderna y resiliente que permita escalar soluciones sin comprometer la estabilidad operativa, fomentar el desarrollo de talento especializado en áreas clave como inteligencia artificial, ciberseguridad y automatización, y establecer marcos regulatorios que promuevan la innovación de manera responsable.
Además, es importante destacar el papel de las alianzas público-privadas en la aceleración de la transformación digital y en la creación de ecosistemas colaborativos, así como la adopción ética de tecnologías emergentes, asegurando que el progreso tecnológico esté alineado con los objetivos sociales y económicos de cada país.
¿Qué ventajas competitivas se puede encontrar en América Latina con respecto al proceso de transformación digital comparando otras regiones?
A nivel global, todas las regiones enfrentan el desafío de fortalecer su competitividad en un entorno cada vez más digitalizado. La transformación digital se ha convertido en una herramienta clave para impulsar el desarrollo económico, la sostenibilidad y la innovación. En este contexto, América Latina se encuentra en una encrucijada estratégica: adoptar la digitalización como motor de cambio o correr el riesgo de quedarse atrás frente a regiones emergentes que avanzan rápidamente.
Desde mi experiencia como Presidenta de Mercados Estratégicos, he observado que una de las principales ventajas competitivas de América Latina radica en su enfoque centrado en las personas dentro de la transformación digital. En la región, se otorga gran importancia a la cultura organizacional y al rol de las personas como agentes de cambio. Esta visión centrada en el talento no solo fortalece la adopción tecnológica, sino que también genera un impacto positivo en la cohesión social y en la sostenibilidad de los procesos de innovación.
Además, América Latina ha logrado avances concretos a través de la digitalización, incluyendo inclusión económica, sostenibilidad, mejoras en los servicios de salud, automatización y eficiencia en los servicios públicos.
Definitivamente, América Latina tiene el potencial de posicionarse como una región líder en transformación digital si continúa adoptando un enfoque inclusivo, sostenible y centrado en las personas. Esta combinación de tecnología con propósito social es, sin duda, una ventaja competitiva que puede marcar la diferencia en el escenario global.
¿Qué tipo de liderazgo considera necesario hoy en las empresas para integrar la IA, la innovación y la diversidad sin generar resistencia interna?
Las organizaciones enfrentan decisiones difíciles en sus procesos de preparación. Los líderes deben entender que la tecnología es responsabilidad de todas las personas dentro de la empresa.
Para promover inversiones inteligentes, los líderes necesitan comprender cómo las nuevas herramientas se integrarán no solo con la tecnología, sino también con la cultura, los procesos y los objetivos de la compañía.
Equilibrar las necesidades inmediatas con las inversiones a largo plazo ayudará a los líderes a superar los desafíos complejos de la modernización. Además, capacidades emergentes como la inteligencia artificial dependen de una base sólida de datos, por lo que los ejecutivos que invierten primero en esa base pueden obtener un mayor retorno de inversión a largo plazo.
Los directivos que fomentan una fuerza laboral capacitada tienen más probabilidades de estar preparados para enfrentar riesgos futuros, por lo que invertir en el desarrollo del talento es esencial. Igualmente importante es construir una cultura de confianza y transparencia—esto crea el entorno que los equipos necesitan para adoptar el cambio, colaborar abiertamente y navegar la incertidumbre con confianza.
Como mujer líder en tecnología, ¿qué barreras ha enfrentado y qué cambios ve hoy en la cultura organizacional hacia una mayor equidad e inclusión?
Cada vez más mujeres están demostrando que es posible abrirse camino en una industria históricamente dominada por hombres. Aunque los desafíos existen, en mi experiencia he sido testigo de una evolución positiva en la cultura organizacional—especialmente en empresas como Kyndryl, donde se promueve activamente la inclusión, la mentoría y el desarrollo profesional de mujeres en tecnología.
Las organizaciones reconocen que la diversidad de perspectivas impulsa la innovación. Para que el cambio sea sostenible, es esencial invertir en educación y habilidades digitales desde una edad temprana, visibilizar modelos a seguir en STEM y fomentar espacios de aprendizaje continuo. Como líderes, tenemos la responsabilidad de construir entornos donde todas las personas puedan crecer y aportar su talento. Todos podemos contribuir a un futuro con mayor sentido de pertenencia e inclusión.
¿Qué estrategias está impulsando Kyndryl para formar o atraer el talento digital que demandan las empresas en transformación?
En Kyndryl, combinamos la mentalidad de una startup con la presencia de una empresa líder en el mercado, y creemos que la innovación se encuentra en nuestras diferencias.
Alineados con nuestra estrategia y valores, impulsamos continuamente iniciativas enfocadas en construir una cultura de transformación constante para atraer y desarrollar talento digital. Esto incluye la modernización integral de nuestros propios sistemas y procesos, con el objetivo de ofrecer un entorno tecnológico simplificado, seguro y resiliente que inspire innovación y colaboración.
También nos esforzamos por promover experiencias positivas para nuestros empleados en un mundo de trabajo híbrido, fomentando la inclusión y el desarrollo profesional como parte de nuestra estrategia de atracción y retención de talento.
Al integrar la tecnología adecuada y prácticas efectivas de gestión del cambio, nuestro objetivo no es solo transformar continuamente nuestras operaciones, sino también empoderar a nuestros equipos para liderar la evolución digital desde adentro.
¿Qué sectores económicos cree que están mejor posicionados en Perú para acelerar su digitalización y competir globalmente?
Lo que hemos observado en nuestro trabajo de consultoría—y lo que también destacan diversos estudios—es que en Perú, varios sectores económicos están mostrando un fuerte impulso hacia la transformación digital, posicionándose estratégicamente para competir en el mercado global.
Entre los sectores mejor posicionados, hemos visto Banca y Seguros, con un alto porcentaje de empresas acelerando sus planes de transformación para mejorar la eficiencia operativa, la experiencia del cliente y el uso de datos e inteligencia artificial. Según nuestro Kyndryl Readiness Report, el 41% de los líderes del sector bancario afirman que su infraestructura de TI está completamente preparada para gestionar riesgos futuros, superando el promedio global de la industria, que es del 39%. En Perú, ejemplos claros son el trabajo que hemos realizado con el Banco de Crédito del Perú (BCP), RIMAC e Interseguro, entre otros.
Otros sectores globales identificados en nuestro estudio que también muestran avances significativos en Perú incluyen Telecomunicaciones, Energía y Servicios Públicos, Manufactura y Salud.
Estos sectores no solo están adoptando tecnología, sino también desarrollando capacidades organizacionales para sostener el cambio. La clave para acelerar la digitalización en Perú radica en fortalecer el talento humano, fomentar una cultura de innovación y asegurar inversiones estratégicas en tecnología.
¿Qué mensaje daría a las empresas peruanas que aún ven la inteligencia artificial como un riesgo más que una oportunidad?
La inteligencia artificial (IA) representa una oportunidad de transformación, una forma de ser más eficientes, más innovadores y más disruptivos. También crea una gran oportunidad de crecimiento para nosotros como individuos.
Tecnologías como la IA generativa, el procesamiento de lenguaje natural y la robótica están redefiniendo la forma en que operan las organizaciones: aceleran los tiempos de respuesta, optimizan procesos y liberan a los equipos de tareas repetitivas, permitiéndoles enfocarse en lo que realmente genera valor.
El verdadero desafío no es tecnológico, sino humano. La implementación efectiva de la IA requiere liderazgo, visión, una gobernanza sólida y una cultura organizacional que abrace el cambio.
El Informe de Kyndryl, People Readiness—basado en una encuesta a más de 1,000 ejecutivos senior de negocio y tecnología—lo demuestra: las empresas que han integrado con éxito la IA son aquellas que han superado tres barreras clave—gestión del cambio, desconfianza de los empleados y brechas de habilidades—y ahora reportan mejoras significativas en productividad, compromiso y desempeño financiero.
El liderazgo, junto con la gobernanza, juega un papel central en este proceso. No se trata solo de adoptar tecnología, sino de impulsar una transformación cultural. Los líderes debemos ser agentes de cambio: comunicar con claridad, construir confianza, fomentar el aprendizaje continuo y alinear la innovación con los objetivos estratégicos de la organización.
Además, una gobernanza sólida de la IA es esencial para garantizar un uso responsable, ético y eficaz de la tecnología. Proporciona los marcos necesarios para gestionar riesgos, asegurar el cumplimiento normativo y alinear las iniciativas de IA con los objetivos del negocio—construyendo así confianza y responsabilidad en toda la organización.
En un entorno empresarial cada vez más dinámico y competitivo, tomar decisiones basadas en información confiable—y no en percepciones—es lo que marca la diferencia. En este sentido, la IA no es un destino, sino un camino. Y recorrerlo de forma responsable implica combinar tecnología con alianzas estratégicas, una cultura basada en datos, marcos de cumplimiento y una gestión del cambio que respalde la transformación. Las organizaciones que logren este equilibrio serán las que realmente capitalicen el potencial de la inteligencia artificial—de manera sostenible, humana y con impacto.






