El Decreto de Urgencia N° 001-2026 limita el gasto corriente del Estado, prioriza la culminación de obras públicas y refuerza la disciplina fiscal, buscando eficiencia y estabilidad en año electoral.
El Decreto de Urgencia N° 001-2026 establece un tope del 90 % en el presupuesto de bienes y servicios del Poder Ejecutivo, generando un ahorro estimado de S/ 1,789 millones para 2026. Esto implica recortes en viajes, consultorías, combustibles, alquileres y papelería, obligando a las entidades públicas a priorizar eficiencia en sus gastos operativos.
Esta medida no solo reduce el gasto innecesario, sino que también busca optimizar la asignación de recursos, asegurando que los fondos estén disponibles para proyectos que ya tienen contrato y ejecución física, evitando paralizaciones que históricamente afectan obras clave en educación, salud e infraestructura.
Prioridad a inversiones en ejecución
De las más de 12,000 obras públicas en el país, 2,172 proyectos recibirán financiamiento prioritario para garantizar su culminación. Esta estrategia busca maximizar el impacto del gasto público, asegurando que los recursos generen resultados concretos para la población y evitando que nuevas inversiones queden paralizadas por falta de financiamiento.
Reglas fiscales y estabilidad macroeconómica
El decreto refuerza las cuatro reglas fiscales fundamentales:
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Regla de deuda: mantener la deuda pública por debajo del 38 % del PBI.
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Regla de déficit: limitar el déficit fiscal a 1,8 % del PBI.
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Regla de gasto no financiero: controlar el crecimiento del gasto total.
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Regla de gasto corriente: restringir aumentos en planillas y servicios.
Estas reglas actúan como un candado fiscal en año electoral, asegurando que el gasto sea responsable y que la siguiente gestión reciba un marco financiero estable.
Impacto económico y social del ajuste
El ajuste evidencia que incrementar el presupuesto no garantiza mejores resultados. Entre 2015 y 2023, los niveles de aprendizaje en primaria y secundaria muestran retrocesos: lectura en segundo de primaria cayó de 49,8 % a 36,8 %, y matemáticas de 26,6 % a 18,4 %. En salud, la anemia infantil subió de 38,8 % a 43,7 %. Los servicios básicos avanzan mínimamente: agua potable aumentó solo un punto porcentual y electricidad se mantuvo en 94 %.
Esto resalta que la eficiencia y la priorización del gasto público son esenciales para mejorar los indicadores sociales y económicos del país, más que simplemente aumentar el presupuesto.






