Incertidumbre domina los mercados: activos se mueven sin una dirección única

Los mercados globales cerraron la semana con señales mixtas y sin una dirección dominante, en un contexto de cautela entre inversionistas y balances heterogéneos por tipo de activo.

El último análisis semanal elaborado por Capitaria describe un escenario donde la renta variable mostró retrocesos, mientras que las monedas vinculadas a materias primas exhibieron desempeño relativo positivo y la deuda soberana apuntó hacia un incremento en rendimientos, lo que sugiere flujos selectivos hacia activos de riesgo

“En el plano macroeconómico, los datos provenientes de las principales economías confirmaron un entorno sin sorpresas significativas en materia de inflación y actividad, lo que mantuvo sin cambios las expectativas de política monetaria en el corto plazo. Las cifras laborales continúan reflejando resiliencia, mientras que el consumo se mantiene sólido, lo que contribuye a sostener la percepción de un ciclo económico aún estable y alejado de un deterioro abrupto”,  Pedro Juani, Product Owner de Capitaria..

Dentro de los segmentos financieros, las escenas fueron dispares. En renta variable se observó una semana de retrocesos influida por resultados corporativos menos auspiciosos y un menor apetito por riesgo en determinados sectores, lo que favoreció una rotación interna hacia activos defensivos. En paralelo, las materias primas tuvieron un desempeño mayoritariamente positivo, con avances en metales preciosos debido a su rol táctico en contextos de tasas estables y ausencia de shocks inflacionarios relevantes. En contraste, algunos metales industriales y el gas natural retrocedieron, sugiriendo que la recuperación cíclica aún no es homogénea

“El ecosistema de activos digitales operó con un claro sesgo alcista. Las principales criptomonedas lideraron las alzas en un entorno marcado por incremento de interés institucional, lanzamiento de nuevos instrumentos derivados y expectativas más constructivas para el mediano plazo. Sin embargo, no todo el segmento acompañó la tendencia: proyectos de menor profundidad de mercado quedaron rezagados, evidenciando selectividad en los flujos y priorización por parte de los inversionistas hacia activos con mayor narrativa estructural y liquidez”, Juani.

No hay señales contundentes ni de fuerte apetito ni de aversión al riesgo a nivel global. Por el contrario, predominó una dinámica de equilibrio inestable caracterizada por ajustes internos, rotación sectorial y ausencia de catalizadores que definan una dirección clara en el corto plazo. La lectura final describe un mercado atento a futuros datos de actividad, inflación y política monetaria, elementos que podrían entregar mayor claridad al comportamiento financiero en las próximas semanas.