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lunes, octubre 19, 2026
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Gran Rosario concentra 64% de la soja comercializada en Argentina

El corredor del Up-River recibe unos 25,6 millones de toneladas por campaña y concentra más del 80% de la capacidad de procesamiento de oleaginosas del país, según la Bolsa de Comercio de Rosario.

El Gran Rosario concentra cerca del 64% de la soja comercializada en Argentina, equivalente a unas 25,6 millones de toneladas por campaña, según un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) elaborado con registros de SIO Granos.

El dato refleja el peso del corredor del Up-River como principal destino de la soja producida en Argentina y su importancia dentro de la estructura exportadora del complejo oleaginoso.

La concentración responde, en buena medida, a la capacidad industrial y portuaria de la zona. Más del 80% de la capacidad de crushing de oleaginosas del país se encuentra en esta región, lo que permite integrar en un mismo corredor la recepción de granos, su procesamiento y posterior exportación.

Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba concentran el origen

Durante las campañas 2020/21 a 2024/25 se comercializaron en promedio 40,2 millones de toneladas de soja por campaña. La originación se concentró principalmente en Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba.

Santa Fe representó el 38% de la soja vendida, seguida por Buenos Aires, con 22%, y Córdoba, con 19%. En conjunto, las tres provincias explicaron cerca del 80% del origen de la mercadería.

Desde estas zonas productivas, el mayor volumen converge hacia el Gran Rosario. El sur de Córdoba, el sudoeste de Santa Fe y el noroeste de Buenos Aires recibieron en conjunto unas 5,6 millones de toneladas por campaña, equivalentes al 14% de la soja comercializada.

En tanto, los puertos de Quequén y Bahía Blanca concentraron otro 6%, alrededor de 2,5 millones de toneladas por campaña.

Cómo se comercializa la soja

El informe de la BCR también analiza las modalidades de comercialización. En promedio, el 69% de la soja se negocia durante la propia campaña comercial, que se extiende de abril a marzo, mientras que 28% se comercializa anticipadamente y 3% después de terminado el ciclo.

El 97% de las operaciones corresponde a compraventas y el 3% restante a canjes.

En cuanto a las entregas, el 57% de las negociaciones de las últimas campañas correspondió a operaciones disponibles o contractuales, mientras que el 43% fueron entregas diferidas.

La modalidad cambia según el momento de la negociación. Antes del inicio de la campaña, el 93% de las operaciones se realiza mediante contratos forward. Durante el ciclo comercial, el 76% corresponde a negocios con entrega disponible o contractual, participación que llega al 93% una vez finalizada la campaña.

Además, el 85% de la mercadería negociada mediante contratos forward tiene ventanas de entrega de entre 0 y 30 días desde que se habilita la descarga.

Campaña 2025/26

En la campaña 2025/26, actualmente en desarrollo, ya se comercializaron 40,3 millones de toneladas de soja, de acuerdo con la BCR. De ese volumen, 15,1 millones fueron vendidas antes del inicio del ciclo en abril.

Frente a una producción estimada en 51,5 millones de toneladas, esto significa que antes del comienzo formal de la campaña ya se había negociado el equivalente al 29% de la cosecha prevista.

Hasta el momento, el 64% de los contratos de la campaña 2025/26 se pactó con entrega diferida, mientras que el 36% correspondió a operaciones disponibles o contractuales. La BCR precisó que esta distribución puede cambiar conforme avance el ciclo comercial.

También aumentó la participación de operaciones con precio a fijar. En los contratos de compraventa, el 56% de las toneladas se negoció a precio hecho y el 44% con precio a fijar, ocho puntos porcentuales por encima del promedio de las últimas campañas.

La estructura comercial muestra así una elevada concentración tanto en el origen como en el destino de la soja argentina. La producción se concentra principalmente en la región central del país, mientras que más de seis de cada diez toneladas comercializadas convergen hacia el Gran Rosario, donde se integran la capacidad industrial, la infraestructura portuaria y los principales flujos de exportación del complejo sojero.