De acuerdo con la SUNAT, más de 350 000 negocios y empresas en el Perú presentaron su Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta (Formulario Virtual 710) en el periodo de vencimiento 2025.
En un contexto donde la transparencia financiera es cada vez más determinante para acceder a crédito, cerrar contratos o atraer inversión, el Formulario Virtual 710 se ha consolidado como uno de los documentos más relevantes para evaluar la salud real de una empresa en el Perú. Aunque su origen es tributario, hoy cumple un rol clave en la toma de decisiones comerciales y financieras.
Este documento, que las empresas presentan anualmente ante la SUNAT, reúne en un solo espacio los resultados económicos del ejercicio fiscal, incluyendo ingresos, gastos, activos, pasivos, así como el Balance General y el Estado de Resultados. A diferencia de reportes internos o proyecciones financieras, se trata de información declarada bajo carácter de declaración jurada, lo que implica responsabilidad legal directa sobre su veracidad.
“El Formulario 710 es, sin duda, uno de los documentos financieros más confiables para evaluar a una empresa en el Perú, especialmente cuando se analiza en conjunto con el Reporte Tributario para Terceros y la Ficha RUC. No estamos ante una presentación comercial preparada para ‘vender’ una imagen, sino ante la fotografía oficial y jurada de su situación económica frente al Estado”, afirma Vicente Cruz, CEO de Sheriff.
En la práctica, este documento es solicitado de forma recurrente por bancos, financieras, proveedores estratégicos, inversionistas y empresas mandantes, ya que permite evaluar con mayor precisión la capacidad de pago, el nivel de endeudamiento y la sostenibilidad del negocio en el tiempo.
“Cuando una empresa entrega su Formulario 710, entrega la información oficial reportada ante la SUNAT. Sin embargo, estos datos deben ser bien revisados y contrastados para evitar observaciones tributarias. Solo validando que esta información sea coherente se reduce realmente la incertidumbre y el riesgo en cualquier relación comercial”, agrega Cruz.
Un análisis adecuado del Formulario 710 permite identificar indicadores clave como liquidez, rentabilidad y apalancamiento, además de detectar señales de alerta tempranas. Pérdidas sostenidas, cuentas por cobrar desproporcionadas o un alto nivel de endeudamiento con terceros son algunos de los riesgos que pueden anticiparse a partir de este documento.
Sin embargo, interpretar correctamente esta información no siempre es sencillo. El análisis manual suele demandar varias horas por empresa, requiere conocimientos contables especializados y está expuesto a errores de transcripción, lo que representa una barrera para equipos comerciales, de riesgos o compras que necesitan decisiones rápidas y bien sustentadas.
“El problema no es la falta de información, sino la capacidad de convertirla en decisiones oportunas. Hoy, analizar un Formulario 710 de forma lenta o incompleta puede significar perder oportunidades o asumir riesgos innecesarios”, señala el CEO de Sheriff.
Este insumo ha dejado de ser solo una obligación tributaria para convertirse en un activo estratégico de confianza. Su correcta interpretación no solo impacta en el cumplimiento fiscal, sino en la reputación financiera de las empresas y en la calidad de las decisiones que se toman en el mercado peruano.






