Cotrap-Apoip solicita definir quién responderá ante los pasajeros y revisar las reglas aplicables al modelo de la empresa alemana antes de una eventual autorización.
El gremio de transporte interprovincial Cotrap-Apoip solicitó al Congreso de la República evaluar el modelo de operación de FlixBus y precisar las responsabilidades frente a los pasajeros antes de una eventual autorización para que la empresa alemana opere en el Perú.
La organización, que agrupa a empresas formales de transporte terrestre interprovincial, informó que remitió comunicaciones a las comisiones competentes de la Cámara de Diputados y el Senado.
El pedido se concentra en el esquema de negocio de FlixBus, en el que la plataforma puede asumir funciones vinculadas con la comercialización de boletos, planificación de rutas y frecuencias, mientras operadores asociados participan en la prestación material del servicio.
¿Quién responde ante el pasajero?
Cotrap-Apoip sostiene que, bajo este modelo, debe quedar claramente establecido quién celebra el contrato con el usuario, qué empresa cuenta con la autorización para prestar el servicio y quién asume la responsabilidad ante eventuales accidentes, pérdida de equipaje, demoras, cancelaciones, devoluciones o reclamos.
“El pasajero tiene derecho a saber, antes de comprar su boleto, quién lo va a transportar y quién responderá por el servicio que está contratando”, señaló el gremio en una nota de prensa.
La organización también pidió al Ministerio de Transportes y Comunicaciones, MTC, informar cuál sería el procedimiento de autorización aplicable a FlixBus. Asimismo, solicitó una opinión técnica del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual, Indecopi, sobre la información que debería recibir el consumidor cuando la empresa que comercializa el viaje no es la misma que realiza directamente el traslado.
El gremio afirma que no cuestiona la inversión extranjera, la competencia ni la digitalización del transporte. Su planteamiento apunta a que cualquier modificación normativa tenga aplicación general y establezca condiciones equivalentes para los operadores actuales y los nuevos competidores.
FlixBus y su intento de ingresar al mercado peruano
FlixBus ya intentó obtener autorización para operar en el Perú. Su primer proyecto contempló la ruta Lima-Ica y la solicitud fue presentada ante el MTC en octubre de 2025.
Para esa operación, la empresa alemana se vinculó con las compañías locales Transporte AC Verde y Alicar Tours, bajo un esquema de copropiedad de los vehículos. El modelo contemplaba la participación de FlixBus en la planificación comercial y la venta digital de pasajes, mientras las empresas asociadas intervenían en la operación del servicio.
El MTC formuló inicialmente observaciones relacionadas con la documentación que acreditaba las facultades de las empresas asociadas para autorizar el uso de las unidades. Posteriormente, declaró improcedente la solicitud al considerar que la copropiedad de los vehículos no era compatible con la prestación del servicio regular de transporte de pasajeros.
La normativa del sector establece que los vehículos destinados al servicio de transporte público regular deben pertenecer al transportista autorizado o encontrarse bajo modalidades permitidas, como el arrendamiento financiero u operativo. El propio MTC establece estos requisitos dentro del procedimiento de autorización del servicio regular de transporte de personas.
FlixBus presentó posteriormente un recurso de reconsideración, pero el MTC volvió a rechazar su solicitud en enero de 2026, según la información publicada por Gestión.
El caso ha abierto un debate sobre si el marco regulatorio peruano puede adaptarse a modelos de transporte basados en plataformas digitales y alianzas con operadores locales, y bajo qué condiciones deberían hacerlo.
El debate sobre el modelo de FlixBus en otros mercados
La discusión sobre la operación de FlixBus también ha estado acompañada por cuestionamientos en otros mercados, aunque estos corresponden a situaciones y marcos regulatorios distintos al peruano.
En Alemania, un tribunal condenó en marzo de 2026 al conductor de un bus de FlixBus que sufrió un accidente en marzo de 2024 en la autopista A9, cerca de Leipzig. El fallo estableció una pena de dos años de prisión suspendida por homicidio culposo y lesiones culposas. El accidente dejó cuatro personas fallecidas.
En Estados Unidos, el Departamento de Justicia abrió en agosto de 2025 una investigación sobre Flix North America, FlixBus y Greyhound a raíz de denuncias relacionadas con posibles vulneraciones de los derechos de pasajeros con discapacidad. El organismo precisó que la investigación se inició a partir de denuncias y que, en ese momento, no había alcanzado conclusiones sobre el cumplimiento de la normativa por parte de las empresas.
Estos casos corresponden a jurisdicciones y circunstancias diferentes, por lo que no determinan por sí mismos cómo debería regularse la eventual operación de FlixBus en Perú. El debate local se concentra actualmente en las condiciones de autorización, la titularidad y operación de los vehículos y la definición de responsabilidades frente al pasajero.




