Fibra óptica se vuelve el «brazo derecho» de las bodegas para vender más

El internet de alta velocidad permite que los pequeños negocios cobren rápido con billeteras digitales y no pierdan clientes por falta de señal.

La conectividad de alta velocidad se ha consolidado como un motor clave para la competitividad del pequeño comercio en el Perú, impulsando a miles de bodegas y negocios de barrio a migrar hacia el internet 100 % fibra óptica para profesionalizar su atención y responder a un mercado donde el consumidor exige rapidez y eficiencia, indicó Carlos Peñaranda, CMO de WOW.
“El principal motor de esta adopción tecnológica es la masificación de las billeteras digitales y los pagos mediante códigos QR, por eso, una conexión inestable se traduce en ventas perdidas y abandono del local porque los consumidores prefieren métodos de pago sin efectivo. La fibra óptica garantiza la estabilidad necesaria para que las validaciones de pago sean instantáneas, eliminando el riesgo de caídas de sistema que afectan la confianza del cliente y la liquidez diaria del comerciante” afirmó Peñaranda.
En el ámbito de la gestión interna, la fibra óptica facilita un control de inventarios mucho más dinámico y preciso frente a los movimientos diarios de ventas. Al contar con una conexión de alta capacidad, los dueños de bodegas pueden utilizar sistemas en la nube para registrar ingresos y salidas de productos sin retrasos, lo que permite una toma de decisiones informada. De esta manera, el comerciante puede identificar qué productos tienen mayor rotación y cuándo realizar pedidos a sus proveedores, optimizando tanto el espacio de almacenamiento como su capital de trabajo.
Para WOW, la digitalización del servicio al cliente es otro pilar que la conectividad permite fortalecer, ya que facilita que los negocios locales utilicen plataformas de mensajería para recibir pedidos y coordinar entregas a domicilio, una modalidad que se ha vuelto estándar en el comercio de barrio. Una red 100% fibra óptica garantiza que el envío de fotos, audios y catálogos digitales sea ágil, permitiendo que el bodeguero atienda consultas virtuales mientras mantiene la operación física del local sin interferencias en su conexión.

Asimismo, una buena conexión se ha convertido en un soporte fundamental para la seguridad y vigilancia del establecimiento. La posibilidad de conectar cámaras de alta definición que transmiten video en tiempo real a dispositivos móviles permite a los emprendedores supervisar sus locales de manera remota. Esta capacidad de monitoreo constante brinda tranquilidad al comerciante y protege la inversión de su negocio frente a cualquier eventualidad, señaló Peñaranda.

El sector aún enfrenta el reto de cerrar la brecha tecnológica en zonas periféricas.
Por ello, WOW destaca que llevar internet 100 % fibra óptica a los negocios locales es fundamental para su sostenibilidad en un ecosistema cada vez más digital. El despliegue de esta infraestructura permite que incluso el comercio más pequeño acceda a las mismas herramientas de gestión que las empresas corporativas, democratizando las oportunidades de crecimiento económico en cada distrito.

La conectividad se traduce en una mayor inclusión financiera para miles de familias que dependen del comercio minorista. Al adoptar internet 100 % fibra óptica, las bodegas dejan de ser puntos de venta aislados para convertirse en centros de servicios digitales, donde también se pueden realizar pagos de servicios y recargas.