Bajo control estadounidense tras el fin del bloqueo naval y la captura de Nicolás Maduro, Venezuela elevó sus envíos de crudo a cerca de 800.000 barriles por día, con Estados Unidos como principal destino y presencia creciente de comercializadoras globales.
Exportaciones crecen tras cambios políticos y logísticos
Las exportaciones de petróleo de Venezuela registraron un fuerte repunte en enero de 2026, alcanzando alrededor de 800.000 barriles por día (bpd), desde los 498.000 bpd de diciembre, lo que representa un incremento de 60,6% en un mes, según datos de transporte marítimo citados por Reuters. Este salto se produce tras el fin del bloqueo naval previamente impuesto y el control del sector por parte de Estados Unidos, lo que permitió que los envíos se reanudaran y aumentaran significativamente.
Estados Unidos encabeza destinos y Chevron lidera envíos
Estados Unidos recuperó su posición como principal destino del crudo venezolano, con cerca de 284.000 bpd dirigidos al mercado norteamericano. De ese volumen, aproximadamente 220.000 bpd fueron enviados por la petrolera Chevron, marcando un notable aumento respecto al mes anterior.
Además de Chevron, grandes comercializadoras internacionales como Vitol y Trafigura también jugaron un rol determinante, exportando cerca de 392.000 bpd de petróleo y combustibles venezolanos bajo licencias estadounidenses, con destino a terminales de almacenamiento en el Caribe y desde allí a mercados en Estados Unidos, Europa e India.
Reducción de envíos a China y reconfiguración de destinos
Mientras aumentan los envíos hacia Occidente, las exportaciones de crudo venezolano a China se han reducido considerablemente desde diciembre, reflejando un cambio en los flujos comerciales del país sudamericano.
Contexto productivo y reservas estratégicas
Venezuela posee unas de las mayores reservas probadas de crudo del mundo, con aproximadamente 303.000 millones de barriles, cerca de una quinta parte del total global. A pesar de ello, su producción actual ronda cerca de 1 millón de barriles diarios, menos del 1% de la oferta mundial.
Analistas proyectan que, en un escenario de transición política y operativa, la producción petrolera venezolana podría duplicarse en los próximos cinco años, hasta alcanzar 2 millones de barriles diarios. Sin embargo, el impacto inmediato sobre los ingresos internos será limitado, dado que gran parte de la renta petrolera quedaría en manos de operadores internacionales que actualmente lideran la extracción y comercialización bajo licencias supervisadas por Estados Unidos.






