En medio de la competencia global entre Estados Unidos y China, países europeos intensifican su interés por los recursos mineros de Argentina, especialmente el litio y el cobre, clave para el desarrollo verde y digital.
El auge minero en Argentina ha despertado una creciente atención internacional. Europa, que busca reducir su dependencia de China en materia de minerales estratégicos, empieza a mirar hacia el país sudamericano como un socio clave para su transición energética.
Dos eventos recientes en Buenos Aires reflejan este interés. El Global Trade and Innovation Policy Alliance Argentina 2025, organizado por la Fundación Internacional Bases, y la Iniciativa Minera Sueca, encabezada por el embajador Torsten Ericsson, reunieron a empresas, académicos y autoridades del sector minero. Ericsson destacó que Argentina es un “socio natural y estratégico” para Europa debido a su democracia, reservas minerales y potencial para proveer litio, cobre y tierras raras esenciales para baterías y tecnologías limpias.
Manuel Giménez Zapiola, de la minera francesa Eramet, subrayó que Argentina se ha convertido en el destino favorito para inversiones dentro del “Triángulo del Litio”, aunque advirtió sobre la necesidad de mejorar la infraestructura vial y energética. Actualmente, varios proyectos del norte argentino deben operar con sus propios sistemas de energía, lo que incrementa los costos y retrasa el crecimiento.
En el mismo sentido, el inversionista búlgaro Ventsislav Benov, del fondo Arc Fund, explicó que Europa busca diversificar sus fuentes de materias primas tras la guerra en Ucrania. La región impulsa alianzas con países latinoamericanos como Argentina, apostando por inversiones sostenibles que cumplan con estándares ambientales y sociales.
De acuerdo con la Cámara de Empresas Mineras de la Argentina (CAEM), la producción local de litio superaría este año las 130,000 toneladas de carbonato de litio equivalente, un 75% más que en 2024, consolidando al país como uno de los principales actores del sector.
Durante la “Iniciativa Minera Sueca”, se destacaron los aportes tecnológicos de empresas como Volvo, Epiroc, Scania y Hitachi Energy, además del enfoque ambiental basado en el modelo de cooperación entre Estado, empresa y academia. “Suecia tiene más de mil años de historia minera y hoy lidera en tecnologías para producir acero sin combustibles fósiles”, señaló Ericsson.
Por su parte, el analista sueco Henrik Hallgren afirmó que Argentina “es un país minero del futuro” y llamó a fortalecer la estabilidad regulatoria e inversión en infraestructura. A su juicio, el desafío no es elegir entre potencias externas, sino entre beneficios de corto plazo y desarrollo sostenible a largo plazo.
Europa, al igual que Estados Unidos y China, se perfila así como un nuevo protagonista en la competencia global por los minerales críticos que definirán el rumbo de la energía y la industria en las próximas décadas.






