En el ámbito institucional, se ha informado que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, asistirá a una audiencia en la Corte Suprema relacionada con la gobernadora de la Fed, Lisa Cook. Paralelamente, en el Departamento de Estado, el Secretario Antony Rubio sostuvo conversaciones con el Ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita para abordar la situación de Irán. Mientras tanto, el mercado de derivados financieros refleja una actividad intensa con vencimientos de opciones de divisas para el martes que incluyen niveles críticos como el EUR/USD en 1.1400 (1.0b EU) y el USD/JPY en 155.00 ($1.26b).
El sector tecnológico continúa siendo el motor de las expectativas de crecimiento a pesar de la volatilidad. OpenAI ha anunciado sus planes para debutar con su primer dispositivo físico en 2026; según Sam Altman, se tratará de dispositivos portátiles pequeños y sencillos, diseñados para ser más «pacíficos» que un teléfono inteligente. Por otro lado, Alphabet ($GOOGL) reporta un éxito masivo en su división de inteligencia artificial: Gemini Enterprise ha alcanzado los 8 millones de suscriptores y las llamadas a su API se duplicaron hasta los 85 mil millones en agosto. Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI, comentó al respecto que, por el momento, no percibe una burbuja tecnológica similar a la de las «dotcom», sugiriendo que las inversiones en IA están compensando los vientos en contra generados por las disrupciones comerciales.
Europa enfrenta un riesgo geopolítico creciente según Fitch Ratings, debido a las amenazas arancelarias de EE. UU. Los líderes europeos han iniciado una movilización diplomática coordinada. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mantenido conversaciones de alto nivel con los mandatarios de Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido, así como con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para reafirmar la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia. Se ha convocado a una cumbre de emergencia de líderes de la UE para este jueves.
En Alemania, el canciller Friedrich Merz ha sido enfático en que Groenlandia pertenece al área europea de la OTAN y que el bloque reaccionará con prudencia pero firmeza. Merz, quien busca reunirse con Trump el miércoles, advirtió que los aranceles perjudicarían tanto a la economía alemana como a los propios consumidores estadounidenses. El Ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, añadió que Europa no se dejará chantajear y que ya se preparan contramedidas. Los datos del Instituto Económico Alemán (IW) revelan que las inversiones alemanas en EE. UU. se redujeron casi a la mitad durante el primer año del segundo mandato de Trump.
Francia, por su parte, atraviesa una compleja situación fiscal. El primer ministro, Sébastien Lecornu, confirmó que utilizará el artículo constitucional 49.3 para aprobar el presupuesto de 2026 sin votación parlamentaria, manteniendo el objetivo de déficit en el 5% del PIB. En el frente comercial, el Ministro de Finanzas francés, Lescure, reiteró su total apoyo a Dinamarca y advirtió que el bloque europeo está listo para reaccionar con fuerza.
El Reino Unido no es ajeno a esta crisis. El primer ministro Keir Starmer calificó el uso de aranceles contra aliados como «completamente erróneo». Economistas advierten que Gran Bretaña enfrenta un riesgo de recesión debido a un posible impacto de 22 mil millones de libras derivado de los aranceles de Trump; Capital Economics estima que el PIB británico podría caer entre un 0.3% y un 0.75%.
En Japón, el panorama político y económico está en fase de transformación bajo la dirección de la primera ministra Sanae Takaichi. Se ha anunciado la disolución del parlamento para el 23 de enero, con elecciones previstas para el 8 de febrero. Takaichi planea una política fiscal expansiva que incluye la suspensión del impuesto sobre las ventas de alimentos durante dos años para combatir la alta inflación de productos básicos. No obstante, el mercado de bonos ha reaccionado con nerviosismo: el rendimiento de la deuda a 30 años alcanzó el 3.58%, su nivel más alto desde su creación. En términos de datos económicos, los pedidos de maquinaria básica en Japón cayeron un 11.0% mensual en noviembre, muy por debajo de las expectativas.
China presenta un escenario de contrastes. Aunque el PIB del cuarto trimestre creció un 4.5% interanual (cumpliendo previsiones), la inversión en activos fijos y el sector inmobiliario siguen mostrando debilidad, con una caída del 17.2% en la inversión inmobiliaria anual. Fitch Ratings advirtió que la contracción de la inversión china eleva el riesgo crediticio intersectorial para 2026. Además, China reportó su tasa de natalidad más baja registrada (5.63 por cada 1,000 personas), acentuando los desafíos demográficos.
En otros mercados, Canadá reportó una inflación anual del 2.4% en diciembre, superando el pronóstico del 2.2%. La encuesta de perspectivas comerciales del Banco de Canadá mostró un sentimiento moderado, con el 21% de las empresas planeando recortes de personal, el nivel más alto desde 2016.
El petróleo Brent cerró en 63.94 dólares por barril, mientras que Rusia considera levantar la prohibición de exportación de gasolina para productores en febrero. El oro alcanzó máximos históricos por encima de los 4,670 dólares la onza, impulsado por la aversión al riesgo. El índice de «Miedo y Codicia» en las criptomonedas se sitúa en 44/100 (Miedo), con Bitcoin retrocediendo ante la incertidumbre global.
El panorama global se encuentra en un punto de inflexión crítico. Estamos entrando en una fase de geopolítica transaccional extrema, donde el comercio internacional ya no se rige únicamente por acuerdos económicos, sino que se utiliza como herramienta de anexión territorial y presión soberana.
Si EE. UU. materializa los aranceles del 25% contra Europa y el Reino Unido en junio, entraremos en una recesión técnica global. El sector automotriz europeo será el más castigado, mientras que el dólar podría fortalecerse inicialmente por flujos de refugio, aunque a largo plazo su estatus se vería socavado por la inestabilidad institucional.
El crecimiento del 3.3% proyectado por el FMI para 2026 depende enteramente de que la productividad de la IA (liderada por empresas como OpenAI y Google) supere los costos de la guerra comercial. Es probable que veamos una bifurcación de los mercados: tecnología al alza y manufactura tradicional a la baja.
Japón está apostando por una normalización fiscal que el mercado de bonos está castigando. Si los rendimientos continúan subiendo, el costo del servicio de la deuda japonesa podría forzar una intervención masiva del BoJ, desestabilizando el carry trade global.
En conclusión, los inversores deben priorizar la liquidez y los activos reales (oro). La volatilidad no es transitoria; es la nueva base del mercado para 2026. La capacidad de Europa para mantenerse unida en la cumbre del jueves determinará si el euro puede sostener su reciente recuperación o si se encamina hacia la paridad frente a un dólar armamentista.
Felipe Mendoza, CEO IMB Capital Quants






