Estados Unidos se ha consolidado como uno de los mercados más dinámicos y exigentes del mundo para la uva de mesa, sostenido por una demanda creciente de frutas saludables y productos de calidad premium que está transformando el panorama del comercio internacional de esta fruta.
En las últimas dos décadas, las importaciones estadounidenses de uva de mesa han experimentado un crecimiento sostenido del 27%, pasando de 611.000 toneladas en 2005 a 777.000 toneladas en 2024. Este incremento responde directamente al aumento del consumo per cápita, que alcanzó las 8,64 libras por persona en 2023, y al fuerte interés de los consumidores por variedades premium como Cotton Candy, Sweet Globe y Candy Dreams.
Competencia global por el mercado estadounidense
Chile mantiene su posición como principal proveedor del mercado estadounidense, aunque enfrenta una reducción en sus volúmenes de exportación. Perú ha emergido como un competidor formidable, expandiendo rápidamente sus envíos mediante la explotación de la ventana de demanda invernal, innovación varietal constante y una logística eficiente que asegura la frescura del producto.
México, por su parte, continúa fortaleciendo su participación gracias a ventajas competitivas clave: proximidad geográfica, costos de flete reducidos y una ventana de cosecha estratégicamente posicionada. Brasil y Sudáfrica completan el grupo de los cinco principales proveedores que abastecen el mercado norteamericano.
Factores clave de competitividad
La intensificación de la competencia entre países productores ha elevado las exigencias del mercado. El recambio varietal hacia opciones más atractivas para el consumidor, la consistencia en calidad y calibre, y el cumplimiento estricto de los tiempos de entrega se han convertido en factores determinantes para asegurar espacios en las góndolas de los principales retailers estadounidenses.
Las importaciones desempeñan actualmente un papel central para garantizar la disponibilidad de uva de mesa durante todo el año y satisfacer las expectativas cada vez más específicas de calidad por parte de supermercados y consumidores finales.
Perspectivas de crecimiento
Las proyecciones para el futuro inmediato son especialmente optimistas. Se estima que las importaciones de uva de mesa en Estados Unidos aumentarán hasta 915.000 toneladas, superando el récord establecido el año pasado. Esta cifra subraya la creciente dependencia del mercado estadounidense de la oferta global para satisfacer las cambiantes preferencias de los consumidores y mantener la disponibilidad constante de producto fresco de alta calidad.
El panorama confirma que Estados Unidos seguirá siendo el motor principal del comercio internacional de uva de mesa, estableciendo estándares cada vez más altos que definirán el rumbo de la industria en los próximos años






