El precio del petróleo cae a niveles cercanos a su mínimo anual ante expectativas de acuerdo en Ucrania

La posibilidad de un alto el fuego entre Rusia y Ucrania reconfigura el mercado energético global y presiona a la baja al Brent, mientras analistas proyectan escenarios de largo plazo con precios incluso por debajo de los 50 dólares.

Mercado energético entra en fase de corrección

El petróleo Brent volvió a retroceder por debajo de los 63 dólares, un nivel que lo deja a un 3,5% de marcar nuevos mínimos del año. La tendencia responde a las señales de enfriamiento del conflicto entre Rusia y Ucrania, así como al creciente consenso de que un eventual acuerdo de paz relajaría las sanciones impuestas a Moscú.

El WTI también sigue esta dinámica, acumulando una caída superior al 19% en lo que va del 2025, mientras noviembre apunta a convertirse en el cuarto mes consecutivo de retrocesos.

Oferta abundante y expectativas de más crudo en el mercado

El retroceso se da en un contexto en el que la oferta global supera a la demanda. La OPEP+ incrementó su producción hace nueve meses, impulsando un mercado con superávit.
A esto se suma que, de levantarse o flexibilizarse las sanciones a Rusia, más petróleo podría incorporarse a la oferta disponible, profundizando la presión bajista.

El descuento del crudo ruso Urals respecto al Brent se amplió hasta un 15%, reflejando las dificultades de exportación de Moscú y el cambio de proveedores en países como India.

Análisis de banca y consultoras: escenarios hasta 2027

Las proyecciones apuntan a un periodo prolongado de precios deprimidos.

  • Morgan Stanley y Goldman Sachs estiman que el Brent se ubicará entre 55 y 60 dólares hacia 2026.

  • JP Morgan plantea un escenario más agresivo: si persiste el exceso de oferta, el barril podría llegar a 30 dólares en 2027.

En paralelo, especialistas advierten efectos colaterales sobre la inflación global y en sectores como energía, infraestructura y deuda corporativa, sobre todo en productores con costos de equilibrio más elevados.

Implicancias para el Perú

Para economías importadoras de combustibles como Perú, una prolongada caída del petróleo podría aliviar presiones inflacionarias, pero también reducir ingresos por exportaciones vinculadas al sector hidrocarburos.
El panorama dependerá de la sostenibilidad del superávit global y del desenlace del conflicto europeo.