Las variaciones del precio internacional del oro influyen directamente en el valor de joyas, anillos y piezas de inversión. Conocer cómo funciona este mercado permite tomar decisiones más informadas al momento de comprar.
El comportamiento del oro en los mercados internacionales no solo impacta a inversionistas y bancos centrales, sino también al consumidor final. El valor de una joya, su precio en el tiempo y su potencial como resguardo patrimonial están directamente vinculados a la cotización del metal, lo que hace clave entender cómo y cuándo comprar.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), durante el 2025, el oro alcanzó niveles históricamente altos, con incrementos acumulados cercanos al 55 % y cotizaciones que superaron los US$ 4 000 por onza, impulsadas por la inflación global, la volatilidad financiera y una mayor demanda de activos refugio.
Para Jairo Vergara, gemólogo de Hemenster, primera casa de gemas del país, cuando el oro sube, no solo cambia el precio de una joya, también cambia la forma en que las personas deben evaluarla. “Ya no es solo un accesorio, sino un activo con valor real”, afirma.
En ese sentido, el especialista comparte cinco claves que todo comprador de joyas debería tener en cuenta en un contexto donde el oro vuelve a posicionarse como un valor protagonista:
- El valor de la joya responde al mercado internacional. El precio del oro se fija globalmente, por lo que las joyas reflejan esa cotización. Cuando el metal sube, el valor intrínseco de la pieza aumenta, independientemente del diseño o la marca.
- Comprar en el momento correcto para proteger tu inversión. Los escenarios de incertidumbre económica suelen impulsar el interés por el oro como activo de resguardo. Conocer cómo se mueve el mercado internacional permite identificar momentos oportunos para adquirir joyas, combinando gusto personal y una decisión informada.
- Las piezas de mayor pureza ganan relevancia. En contextos de precios altos, el oro de 18 quilates o superior cobra mayor importancia. Cuanto mayor sea la pureza, más directamente estará ligada al valor del metal en el mercado.
- El consumo se vuelve más consciente y estratégico. El alza del oro impulsa a los compradores a informarse mejor, comparar opciones y priorizar calidad, procedencia y respaldo técnico antes de tomar una decisión.
- El oro refuerza su rol como patrimonio. Más allá del uso cotidiano, las joyas de oro son vistas cada vez más como activos heredables, capaces de conservar valor y significado a lo largo de generaciones.
“Hoy el consumidor entiende que una joya de oro bien hecha no pierde valor: lo acompaña y protege frente a la incertidumbre económica”, añade Vergara, al destacar el rol del conocimiento técnico al momento de elegir una pieza.
En un contexto de precios elevados y mercados cambiantes, comprender cómo influye el valor del oro en la joyería permite tomar decisiones más inteligentes. Informarse, priorizar calidad y entender el mercado convierte una compra emocional en una elección consciente y con proyección en el tiempo.






