El país latinoamericano que busca desafiar a España en la industria que dominó por siglos

Argentina consolida su liderazgo regional en el aceite de oliva, con 40.000 toneladas anuales y más del 90 % destinado a exportación, compitiendo directamente con potencias históricas del Mediterráneo.

Durante siglos, España construyó un dominio casi indiscutido en la industria del aceite de oliva. El clima mediterráneo, la tradición agrícola y una estructura productiva consolidada la convirtieron en referencia global tanto en volumen como en calidad.

Sin embargo, al otro lado del Atlántico, Argentina comenzó a modificar silenciosamente ese mapa productivo. Con condiciones naturales favorables, inversiones modernas y una estrategia exportadora agresiva, el país sudamericano se posiciona como el principal productor de América Latina y uno de los actores más importantes fuera de la cuenca mediterránea.

Producción en expansión y foco exportador

Argentina produce alrededor de 40.000 toneladas de aceite de oliva por año. Más del 90 % se exporta a mercados como Estados Unidos, Brasil e incluso la propia España, reflejando un cambio estructural en los flujos comerciales del sector.

Con más de 77.000 hectáreas cultivadas, el país ha desarrollado una industria orientada al comercio exterior, donde hasta el 80 % de la producción se coloca en mercados internacionales. Esta estrategia le ha permitido ingresar al ranking de los diez principales productores del mundo.

Ventajas competitivas: clima y tecnología

El crecimiento del sector se concentra en el oeste argentino, particularmente en La Rioja, San Juan y Mendoza. Estas provincias combinan alta radiación solar, clima seco y suelos bien drenados, condiciones ideales para el cultivo del olivo.

A diferencia de regiones mediterráneas donde predominan explotaciones tradicionales, en Argentina muchas plantaciones fueron diseñadas bajo esquemas modernos e intensivos, con riego tecnificado y manejo optimizado. Esto permite mayor eficiencia, reducción de costos y estabilidad productiva frente a variaciones climáticas.

Los principales productores mundiales de aceite de oliva

El liderazgo global continúa concentrado en la cuenca mediterránea, aunque con creciente presencia latinoamericana:

  • España

  • Italia

  • Grecia

  • Turquía

  • Túnez

  • Portugal

  • Marruecos

  • Siria

  • Argentina

  • Chile

Reconfiguración del mercado global

El avance argentino no implica el desplazamiento inmediato del liderazgo europeo, pero sí marca una transformación estructural del mercado. La competencia ya no se basa únicamente en tradición y volumen, sino en eficiencia productiva, capacidad exportadora y posicionamiento estratégico.

Mientras España mantiene el liderazgo histórico, Argentina consolida su rol como proveedor emergente clave en un mercado global cada vez más competitivo y diversificado.