¿El oro será un activo refugio durante el 2026?

VT Markets explica que el oro mantiene su atractivo en el mercado tras alcanzar máximo histórico de más de 4800 dólares, pero su desempeño no solo depende del precio internacional, sino también del tipo de cambio y del instrumento de inversión.

El oro vuelve a posicionarse como un activo muy importante a nivel global, luego de marcar un máximo histórico de más de 4800 dólares tras tensiones geopolíticas y arancelarias a nivel global. Sin embargo, la fluctuación de su precio va a depender de varios factores durante este 2026.

Según el análisis de Eduardo Ramos, senior Market Analyst Latam de VT Markets sobre el mercado peruano, desde la política monetaria de los principales bancos centrales, los movimientos en las tasas de interés, el comportamiento del dólar estadounidense, el entorno económico global y la percepción de riesgo, además de la demanda del oro como activo refugio van a ser variables a tener en cuenta.

En Perú hay dos particularidades que no se pueden ignorar: gran parte del sistema financiero y del ahorro está influido por el dólar. Si el oro sube en dólares, el beneficio en soles depende también de cómo se mueva el tipo de cambio entre el sol y el dólar. Además, se debe tener en cuenta que no es lo mismo comprar oro físico que exponerse vía instrumentos financieros (ETFs, fondos, acciones mineras). En contextos de alta volatilidad, la liquidez y el spread importan.

“Para un peruano el oro es un buen ‘seguro de cartera’, pero debe entender que su resultado final depende de dos precios: oro en dólares más el tipo de cambio local”, precisa Ramos.

Panorama actual

En un contexto internacional y en los últimos años el oro ha mostrado un desempeño sólido. Este comportamiento ha estado relacionado con la inflación persistente, la volatilidad de los mercados financieros y la necesidad de protección frente a riesgos económicos. Esto explica por qué el interés en el oro se mantiene fuerte rumbo a 2026.

En el Perú, añade Ramos, más que hablar de una subida garantizada, el panorama actual apunta a un sesgo alcista con posibles correcciones. Entre los factores que podrían seguir respaldando al oro hacia 2026 destacan las tensiones geopolíticas y comerciales, la expectativa de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de EE.UU., que reduce el atractivo de los rendimientos reales, y la demanda estructural derivada de las compras de bancos centrales. En contraste, un fortalecimiento abrupto del dólar, tasas altas por más tiempo o una desescalada de conflictos podrían generar pausas o retrocesos en su cotización.

¿La situación en Venezuela es parte de la tendencia alcista?

La situación actual entre Estados Unidos y Venezuela no impacta al oro por un tema directo de oferta o demanda, sino por su efecto sobre la percepción de riesgo global. La incertidumbre en torno a sanciones, licencias y el mercado petrolero añade presión al entorno macroeconómico, eleva la volatilidad y refuerza el atractivo de activos refugio como el oro. “En términos simples, el mercado no compra oro ‘por Venezuela’, sino por el conjunto de factores que incrementan la sensación de riesgo”, apunta Ramos.