El 68% de los peruanos ya ha sido evaluado con inteligencia artificial en procesos de selección laboral

  • La automatización avanza con fuerza en el reclutamiento y marca un punto de inflexión en la forma en que las empresas peruanas atraen y filtran talento, según estudio de Talana.

La inteligencia artificial ya no es una promesa futura en el mercado laboral peruano. Hoy, su impacto es tangible y directo en los procesos de reclutamiento. Así lo revela un reciente estudio de Talana, plataforma integral de gestión de personas, que indica que el 68% de los profesionales peruanos ha percibido el uso de herramientas basadas en inteligencia artificial en alguna etapa de los procesos de selección en los que ha participado.

El dato confirma un cambio estructural en la forma en que las empresas buscan, evalúan y filtran talento, impulsado por la necesidad de procesar grandes volúmenes de postulaciones, reducir tiempos de contratación y aumentar la objetividad en las primeras etapas del reclutamiento.

Esta tendencia se alinea con el acelerado proceso de digitalización que atraviesan las organizaciones en el país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empresas del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2024), más del 70% de las medianas y grandes empresas peruanas ya ha incorporado soluciones digitales en sus procesos administrativos y de gestión, siendo Recursos Humanos una de las áreas con mayor crecimiento en adopción tecnológica.

En la práctica, el estudio de Talana muestra que la inteligencia artificial se utiliza principalmente en las fases iniciales del reclutamiento. El 45% de los encuestados identifica su aplicación en la selección y filtrado de currículums, mientras que un 28% la percibe en evaluaciones técnicas o psicométricas, lo que permite automatizar tareas operativas, ordenar grandes volúmenes de información y agilizar la preselección de candidatos.

“Hoy la inteligencia artificial cumple un rol clave como apoyo operativo en los procesos de selección. Permite optimizar tiempos, reducir cargas administrativas y mejorar la consistencia de los filtros iniciales, liberando espacio para que los equipos de Recursos Humanos se enfoquen en la evaluación cualitativa y estratégica del talento”, señala Daniel Abusabal, Country Manager de Talana en Perú.

No obstante, el avance de la inteligencia artificial en reclutamiento también plantea nuevos desafíos en términos de confianza, transparencia y ética. Si bien las personas valoran la eficiencia que aportan estas herramientas, existe una expectativa creciente por comprender cómo funcionan los algoritmos, qué criterios utilizan y cuál es su peso real en la decisión final.

Este escenario no es exclusivo del Perú. Según el Future of Jobs Report del World Economic Forum (2025), el 41% de las empresas a nivel global planea aumentar el uso de inteligencia artificial en procesos de atracción y selección de talento en los próximos tres años, lo que obliga a las organizaciones a fortalecer sus políticas de gobernanza de datos, control de sesgos algorítmicos y trazabilidad de decisiones.

En América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2024) advierte que uno de los principales retos de la automatización en el empleo es garantizar procesos transparentes, inclusivos y explicables, especialmente en etapas sensibles como la contratación, donde las percepciones de injusticia pueden afectar la confianza y la reputación corporativa.

“La clave está en lograr un equilibrio. La tecnología debe complementar, no reemplazar, el criterio humano. Cuando la inteligencia artificial se integra con procesos claros y liderazgos preparados, se convierte en una herramienta poderosa para construir selecciones más objetivas, ágiles y justas”, explica Abusabal.

El estudio de Talana también evidencia que, en el Perú, la inteligencia artificial todavía se utiliza mayoritariamente desde una lógica instrumental, enfocada en la eficiencia operativa, más que desde un enfoque estratégico orientado a anticipar desempeño futuro, reducir sesgos de manera sistemática o mejorar la calidad de las contrataciones a largo plazo.

Este escenario abre una oportunidad relevante para las empresas que buscan fortalecer su competitividad y su marca empleadora, en un contexto donde la experiencia del candidato, la rapidez del proceso y la claridad de los criterios ya se han convertido en factores decisivos para atraer talento calificado.

“Las organizaciones que logren integrar la inteligencia artificial de forma ética, transparente y estratégica no solo optimizarán sus procesos, sino que también elevarán la confianza de los postulantes y fortalecerán su posicionamiento como empleadores modernos y responsables”, concluye Abusabal.