El 55% de las organizaciones planea aumentar su inversión en edificios inteligentes

El Siemens Infrastructure Transition Monitor 2025 revela que mejorar la eficiencia energética en instalaciones y edificios se ha convertido en la principal prioridad de infraestructura para las organizaciones, tras ocupar el séptimo lugar en 2023. Más de la mitad de las organizaciones afirma estar preparada para implementar sistemas de edificios autónomos.

La eficiencia energética en edificios e instalaciones se ha convertido en la principal prioridad de infraestructura para las organizaciones a nivel global, en un contexto marcado por la necesidad de avanzar en la descarbonización, optimizar costos operativos y fortalecer la competitividad. Así lo revela el Siemens Infrastructure Transition Monitor 2025, estudio que analiza el avance y los desafíos de la transición de infraestructuras en distintos sectores y regiones.

De acuerdo con el informe, este objetivo escaló desde el séptimo lugar que ocupaba en 2023 hasta convertirse en la prioridad número uno en 2025. Asimismo, una mayor proporción de organizaciones señala que iniciativas como la generación de energía renovable in situ y la electrificación de sistemas de calefacción y refrigeración ya se encuentran en etapas maduras o avanzadas, reflejando un progreso sostenido frente a mediciones anteriores.

Inversión en eficiencia energética y edificios inteligentes gana tracción

El estudio muestra que más de la mitad de las organizaciones planea aumentar su inversión en eficiencia energética (57%), tecnologías de edificios inteligentes (55%) y electrificación de edificios (54%) durante el próximo año, reflejando una mayor alineación entre los objetivos de sostenibilidad y las decisiones de inversión.

No obstante, pese a que muchas iniciativas de modernización presentan retornos sólidos sobre la inversión, los costos continúan siendo la principal barrera para acelerar el avance. La falta de capital, el aumento de los precios de la energía y el elevado costo del equipamiento y la tecnología siguen limitando el ritmo de adopción de soluciones orientadas a edificios con emisiones netas cero.

Las tecnologías digitales emergen como un habilitador clave de esta transformación. El 55% de los encuestados considera que la digitalización tiene un impacto fuerte o transformador en la eficiencia energética, mientras que el 56% espera una reducción de costos y el 55% identifica mejoras en la salud y seguridad de los trabajadores.

Datos, autonomía y el rol estratégico de los edificios

El informe advierte que solo la mitad de las organizaciones (50%) cuenta actualmente con los datos necesarios para tomar decisiones informadas en materia de descarbonización, lo que pone de relieve la necesidad de una mayor adopción de tecnologías para edificios. Tras el retorno sobre la inversión, el aumento de la transparencia se posiciona como uno de los principales beneficios de los edificios inteligentes, al permitir una mejor comprensión de los perfiles energéticos y de emisiones, facilitar la planificación de renovaciones y optimizar el mantenimiento.

“Los edificios son cada vez más reconocidos como activos estratégicos en la transición de infraestructuras, con tecnologías como la inteligencia artificial, las plataformas digitales y los sistemas autónomos actuando como catalizadores”, señaló Susanne Seitz, CEO de Buildings en Siemens Smart Infrastructure. “En el caso de los sistemas autónomos, las organizaciones esperan avances claros en eficiencia energética, detección inteligente de anomalías, seguridad física y espacios más saludables y confortables para los ocupantes, una visión que guía el desarrollo de edificios autónomos y centrados en las personas en Siemens”.

El Siemens Infrastructure Transition Monitor 2025 es un estudio bienal basado en una encuesta a 1,400 altos ejecutivos y representantes gubernamentales de 19 países, pertenecientes a los sectores de energía, edificios e industria. El capítulo dedicado a edificios analiza en profundidad el progreso, las prioridades y los principales desafíos en la descarbonización del sector inmobiliario, ofreciendo una hoja de ruta para líderes empresariales y del sector público.