El Perú vive una dolarización que va mucho más allá de comprar un departamento o guardar billetes verdes bajo el colchón. Ahora, ese refugio en la moneda estadounidense se ha extendido a un terreno que nadie vio venir hace diez años: el entretenimiento digital. Streaming, videojuegos, apuestas online… todas estas actividades que consumimos desde el celular o la computadora están generando un flujo silencioso pero creciente de dólares que salen de los bolsillos peruanos hacia plataformas internacionales. Y no es casualidad.
En un país donde la memoria de la hiperinflación todavía duele y donde el tipo de cambio puede saltar 10 céntimos en una semana por cualquier noticia política, muchos peruanos han encontrado en el dólar digital una forma más de protegerse. Pero esto no es solo protección: es también comodidad, acceso global y, paradójicamente, una especie de inclusión financiera informal que está redefiniendo cómo gastamos nuestro dinero en ocio.
El dólar como moneda del ocio digital
Perú tiene una particularidad económica que lo diferencia de sus vecinos: convivimos con dos monedas. Aunque el sol peruano es la moneda oficial, el dólar también sirve para ahorrar, comprar y vender. Esta dolarización parcial no es nueva, pero su extensión al mundo digital sí lo es.
Durante 2024 y 2025, la economía digital peruana avanzó a un ritmo sin precedentes, con un crecimiento del e-commerce del 35% anual. Y dentro de ese crecimiento, el entretenimiento digital se lleva una tajada importante. Hablamos de servicios que, por su naturaleza global, operan naturalmente en dólares: Netflix, Spotify, PlayStation Network, Steam, y cada vez más, plataformas de apuestas y gaming que permiten transacciones en moneda extranjera.
¿Por qué prefieren los peruanos gastar en dólares cuando se trata de entretenimiento? La respuesta tiene varias capas. Primero, porque muchas de estas plataformas simplemente no ofrecen otra opción o, si lo hacen, cobran una comisión de conversión que termina siendo más cara que operar directamente en USD. Segundo, porque existe una percepción,justificada o no, de que el dólar «conserva mejor el valor» de lo que gastas, especialmente en suscripciones mensuales o compras recurrentes.
Streaming: la primera oleada de dolarización digital
El streaming fue el caballo de Troya de esta tendencia. Netflix tiene el 77% de los clientes del mercado peruano, seguido por Disney+ con 41%, y estas plataformas facturan en dólares. Incluso cuando cobran en soles, el precio está atado al tipo de cambio del día.
El mercado de video streaming en Perú alcanzó ingresos de US$ 203,95 millones en 2024, y se proyecta que llegue a US$ 233,56 millones en 2027. Eso significa que, en promedio, cada peruano con acceso a internet está destinando entre 20 y 40 dólares al año solo en plataformas de contenido audiovisual.
Y aquí viene lo interesante desde el punto de vista económico: el 52% de los peruanos comparte suscripciones de plataformas para reducir costos. Esta estrategia de compartir cuentas, que las plataformas ahora tratan de limitar, es en realidad una micro-optimización del gasto en dólares. La gente no solo está consumiendo en moneda extranjera; está buscando activamente formas de hacerlo más eficientemente.
El dato que pocos notan es que el 23% de los peruanos canceló una suscripción en el último año debido a la subida de precios. Esto no es trivial. Cuando Netflix sube sus tarifas en dólares, el impacto en el bolsillo peruano es doble: el aumento mismo más cualquier depreciación del sol frente al dólar. Es una vulnerabilidad económica nueva que antes no existía.
Gaming y videojuegos: una industria en dólares que crece sin parar
Si el streaming abrió la puerta, los videojuegos la tiraron abajo. El sector de videojuegos habría generado US$221.000 millones a nivel mundial en 2024, de los cuales US$113.000 millones provinieron de juegos móviles.
En Perú, el año pasado se consiguieron ingresos por US$169 millones, considerando videojuegos y E-Sports. Y aquí está el punto clave: la mayoría de estas transacciones se realizan en dólares. Desde comprar un skin en Free Fire hasta pagar una suscripción a PlayStation Plus o comprar un juego en Steam, todo está dolarizado.
Lo fascinante es el perfil demográfico. Perú encabeza el ranking latinoamericano en cuanto a la proporción de usuarios que combinan juegos y creación de contenido, con el 28% del mix local, muy por encima del promedio regional de 6%. Esto significa que hay una generación de peruanos que no solo consume videojuegos, sino que crea contenido alrededor de ellos, monetiza en plataformas como YouTube o Twitch (que pagan en dólares), y reinvierte esas ganancias en más entretenimiento digital… también en dólares.
Es un ecosistema completo que funciona en moneda extranjera, al margen del sistema financiero tradicional peruano.
Apuestas online: el último territorio dolarizado
Y llegamos al terreno más reciente y quizás más controvertido: las apuestas online. Desde que Perú reguló este sector en 2024, siete de cada diez adultos peruanos ya utilizan billeteras digitales, y muchas de estas transacciones están vinculadas a plataformas de entretenimiento, incluidas las apuestas.
Aquí es donde la dolarización se vuelve especialmente evidente. Plataformas como las casas de apuestas en dólares en Perú han ganado popularidad no solo por su oferta de juegos o cuotas competitivas, sino porque permiten a los usuarios operar directamente en dólares, evitando así la volatilidad cambiaria.
El ticket promedio en Perú es de S/60 por jugada, según datos de la paytech regional ProntoPaga, y los métodos de pago más utilizados son las billeteras digitales como Yape y Plin, junto con los QR interoperables. Aunque muchas de estas transacciones se hacen en soles, existe un segmento creciente de usuarios que prefiere mantener sus fondos en dólares para «blindarse» contra la devaluación.
Es una estrategia similar a la que se usa en otros sectores: si voy a tener dinero guardado en una plataforma digital, prefiero que esté en dólares. No es tanto por especular, sino por preservar valor en un entorno de incertidumbre.
Billeteras digitales: el puente entre dos monedas
La masificación de billeteras digitales ha sido el facilitador silencioso de esta dolarización del entretenimiento. Solo en Agosto de 2025, se realizaron cerca de 923 millones de operaciones en billeteras digitales en Perú, lo que representa un promedio mensual de 27 operaciones en billeteras digitales per cápita.
Estas billeteras —Yape, Plin, y otras— ahora permiten no solo transacciones en soles sino también cambio de divisas instantáneo, depósitos en dólares, y hasta cuentas duales. Yape continúa ofreciendo una amplia gama de servicios que incluyen transferencias en soles y dólares, acceso a microcréditos, cambio de divisas y recepción de remesas.
Lo que esto significa en la práctica es que un peruano puede recibir su sueldo en soles, convertir parte a dólares en segundos desde su celular, y usar esos dólares para pagar su suscripción a Netflix, comprar un juego o apostar en una plataforma internacional. Todo sin pisar un banco, sin comisiones excesivas, y con la inmediatez que exige el consumo digital.
En el mismo periodo, fueron realizadas transacciones por un valor aproximado de 41 mil millones de soles, equivalente a un 47% del monto total del dinero circulante. Es decir, casi la mitad del efectivo que circula en la economía peruana está siendo transaccionado digitalmente. Y dentro de ese flujo, cada vez hay más dólares.
El impacto económico: ¿beneficio o vulnerabilidad?
Esta tendencia tiene implicaciones económicas profundas. Por un lado, permite a los peruanos acceder a servicios globales sin fricciones, democratiza el entretenimiento digital y, curiosamente, puede actuar como una forma de ahorro informal en dólares para quienes mantienen saldos en plataformas digitales.
Por otro lado, aumenta la exposición del consumidor peruano promedio a la volatilidad cambiaria. Antes, solo quienes tenían créditos hipotecarios o deudas grandes en dólares sufrían cuando el tipo de cambio subía. Ahora, cualquiera que pague Netflix, juegue videojuegos en línea o apueste en plataformas digitales siente el impacto directo en su bolsillo cuando el dólar se encarece.
La dolarización de depósitos se encuentra entre las más altas de la región, con cerca del 50% de la deuda de las grandes empresas en moneda extranjera en abril de 2025. Y aunque este dato se refiere a empresas, el paralelismo con los consumidores es claro: estamos dolarizando nuestro consumo de entretenimiento al mismo ritmo que las empresas dolarizan sus deudas.
El Banco Central de Reserva del Perú ha trabajado durante años en desdolarizar la economía, con cierto éxito en el sistema financiero tradicional. Pero el entretenimiento digital es un terreno difícil de regular o de-dolarizar, porque depende de plataformas globales que operan naturalmente en dólares.
Criptomonedas: la dolarización 2.0
Y como si esto fuera poco, ahora se suma una nueva capa: las criptomonedas. En cripto, el 75% del volumen de compraventa corresponde a dólares digitales, elegidos ante todo para obtener rendimientos cercanos al 10% anual en dólares.
Perú está viendo un crecimiento explosivo en la adopción de criptomonedas, no tanto como inversión especulativa sino como una forma de dolarización digital. Stablecoins como USDT (Tether) o USDC permiten a los usuarios mantener dólares digitales sin necesidad de una cuenta bancaria en el extranjero, y cada vez más plataformas de entretenimiento digital aceptan pagos en criptomonedas.
Solo en 2025 se registraron más de 2.2 millones de descargas de apps cripto, +15% más que todo 2024. Muchos de estos usuarios están usando cripto no para especular, sino para acceder a servicios digitales internacionales pagando en dólares digitales.
Es la dolarización llevada al extremo: ni siquiera necesitas dólares físicos o cuentas bancarias tradicionales. Solo un celular y acceso a internet.
¿Qué viene después?
El futuro de esta tendencia es difícil de predecir, pero algunas cosas parecen claras. Primero, no se va a revertir. El entretenimiento digital seguirá creciendo, y seguirá siendo mayormente dolarizado. Segundo, las autoridades económicas tendrán que encontrar formas de medir y entender mejor este flujo de dólares que se escapa por canales digitales.
Tercero, es probable que veamos más innovación en productos financieros que ayuden a los peruanos a gestionar esta exposición cambiaria. Ya algunas billeteras digitales ofrecen cuentas duales y conversión instantánea; quizás en el futuro veamos seguros contra volatilidad cambiaria para suscripciones digitales, o productos de ahorro que combinen soles y dólares automáticamente según el tipo de cambio.
Lo que es seguro es que la dolarización del entretenimiento digital en Perú no es un fenómeno pasajero. Es una transformación estructural en cómo los peruanos consumimos, ahorramos y nos relacionamos con el dólar. Y todo desde la pantalla de nuestros celulares.






