Discriminación laboral en el Perú: más del 50% de trabajadores ha sido afectado

Un reciente informe de Bumeran revela que la edad, el género y el color de piel siguen siendo motivos de exclusión en los centros laborales peruanos, y que las políticas inclusivas son aún insuficientes.

Un entorno laboral más justo e inclusivo aún es una meta lejana en el Perú. Según el último estudio realizado por Bumeran, el 53% de los trabajadores peruanos ha experimentado alguna forma de discriminación en su centro de labores. Los principales motivos son la edad (62%), el género (17%) y el color de piel (11%), lo que confirma que los prejuicios siguen profundamente arraigados en el ámbito profesional.

“El 62% de los casos de discriminación reportados en el país están relacionados con la edad, lo que evidencia cómo tanto jóvenes como adultos mayores enfrentan barreras para acceder o mantenerse en un empleo”, comenta Milagros Torres, subdirectora académica de la Facultad de Negocios de Zegel.

Si bien Perú tiene la menor tasa entre los países evaluados (53%), las cifras en la región son igual de preocupantes: 71% en Argentina, 70% en Chile, 58% en Ecuador y 55% en Panamá. Según los expertos, estas diferencias no justifican una menor atención al problema.

Otro hallazgo preocupante es que el 9% de los encuestados admitió haber ocultado su identidad de género en el trabajo. Las razones principales fueron el miedo a ser discriminados (45%), temor a perder el empleo (38%) y posibles sanciones o suspensiones (17%).

La percepción de inclusión también ha disminuido en los últimos años. Mientras que en 2023 el 55% de los trabajadores consideraba que su organización aplicaba buenas prácticas inclusivas, en 2024 esa cifra cayó a solo 37%. A la par, el 58% de los trabajadores cree que su empresa no aplica ninguna medida concreta para fomentar la diversidad.

“La falta de políticas claras y efectivas es uno de los principales obstáculos para lograr una verdadera inclusión laboral. Un 35% de los colaboradores siente que no tiene igualdad de oportunidades, lo que afecta directamente su bienestar y productividad”, añade Torres.

En cuanto a las expectativas de cambio, el 52% de los trabajadores peruanos considera que sus empresas deberían promover activamente la inclusión y la no discriminación. Además, el 34% valora la realización de talleres de sensibilización, y el 31% insiste en la necesidad de fomentar una cultura que acepte a las personas sin prejuicios.

Pese a este panorama, el 62% de los empleados en Perú se muestra optimista sobre el futuro de la inclusión en el trabajo, superando el promedio regional. Por su parte, el 73% de los especialistas en recursos humanos ya ha implementado medidas inclusivas, como políticas de contratación equitativa (83%), capacitaciones obligatorias (67%) y protocolos específicos para prevenir el maltrato (50%).

La inclusión laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino una inversión estratégica en talento, bienestar y competitividad. El desafío está en transformar el optimismo en acción concreta.