Por: Matías Repetto, corresponsal, Buenos Aires – Argentina
La automotriz BYD revoluciona la industria del automóvil con sus modelos eléctricos, híbridos y nafteros. La llegada del Buque BYD Changzhou al puerto de Zárate el pasado 16 de enero de 2026, con un cargamento de entre 5.000 y 7.000 autos de la marca BYD, la automotriz más grande China, revoluciona los hitos logísticos y comerciales que promete reconfigurar los diferentes escenarios automotores en la Argentina.
El arribo masivo del navío, el primero de su tipo para una sola empresa automotriz en la región, incluye principalmente unidades híbridas, eléctricas y en un futuro nafteras. La operación se realizó el domingo a última hora y continuó al día siguiente con la descarga de los autos en la Terminal TZ1, es el mismo lugar donde la industria automotora realiza las operaciones de importación como exportación de autos nacionales.
Está interrupción de la marca China se debió a las operaciones políticas dispuestas por el Gobierno de Javier Milei, a permitir la apertura de las importaciones de vehículos tecnológicos con aranceles al 0% y menos impuesto a pagar – frente al 35% habitual para autos extrazona por ser automóviles híbridos y eléctricos con un precio menos a USD 16.000 FOB, es decir, libre de impuestos y costos -, con el fin de incentivar la movilidad económica, sustentables y la competencia de precios con la industria nacional.
Por su parte, esta medida generó diversos impactos al mercado local que van desde la baja de los precios a un posible conflicto con la industria nacional. En primer lugar, Luis Caputo ministro de Economía, defendió la medida que asegura una mayor competitividad entre las industrias. Sin embargo, varios analistas advierten que no se espera un derrumbe masivo de los valores, sino que se dará progresivamente. En segundo lugar, la industria China ya representa un 11% de patentamientos de sus autos, consolidándose como una potencia de peso en el país a inicios de febrero de 2026.
Ante la imponente llegada de los vehículos BYD, se empieza a generar inquietudes en las diferentes terminales radicadas en el país, una de ellas sería la agrupación ADEFA, que puso la voz en el cielo sobre los posibles riesgos para el empleo y la producción local frente a modelos que prioriza la importación sobre el ensamblado. Por eso, Argentina redefine el desarrollo de la infraestructura, o sea, el ingreso de estos miles de unidades eléctricas forzará y acelerará la inversión en redes de cargas y servicios de postventa especializados.
En el ámbito local de las concesionarias se habla de comprar los autos chinos a 9.800 dólares y venderlos al público a 30.000 dólares. Los primeros modelos que trajo el buque, propiedad de la gigante BYD, son el Dolphin y el Yuan, además unidades de series pickup Shark. La empresa BYD opera ahora mediante una filial directa de su casa matriz, eliminando intermediarios para optimizar sus costos operativos en la región.
Este movimiento de mercado producido por los chinos redefine los lineamientos de producción y venta de los vehículos fabricados en la Argentina, porque según BYD proyecta transportar 1 millón de autos globalmente durante este año, 2026, con su propia flota de barcos.






