Davos lanza una advertencia incómoda sobre crecimiento, deuda e inteligencia artificial

La directora gerente del FMI alertó que el actual ritmo de expansión global y el elevado endeudamiento dejan a las economías sin margen frente a los cambios tecnológicos y sociales que se avecinan.

El orden económico global enfrenta tensiones profundas pese al optimismo que reflejan los mercados. Durante el debate final del Foro Económico Mundial de Davos, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, lanzó una advertencia directa a líderes políticos y financieros: crecer alrededor de 3% no es suficiente cuando la deuda pública global bordea el 100% del PBI y reduce el margen de maniobra de los Estados.

Crecimiento frágil y deuda excesiva

Georgieva cuestionó la complacencia frente a las actuales cifras de expansión económica, recordando que el crecimiento debe ser suficiente para enfrentar choques futuros y sostener políticas de apoyo a los sectores más vulnerables. En su análisis, el elevado nivel de endeudamiento global limita la capacidad de respuesta ante crisis y transformaciones estructurales, especialmente en un contexto de cambios acelerados en el empleo y la tecnología.

La inteligencia artificial como shock laboral

La directora del FMI fue enfática al señalar que la inteligencia artificial impactará de manera directa en el mercado laboral. Según estimaciones del organismo, el 60% de los empleos en las economías avanzadas se verán afectados por esta tecnología, ya sea mediante mejoras, transformaciones o eliminación de puestos, mientras que a nivel global el impacto alcanzará al 40% del empleo. Para Georgieva, este escenario exige políticas activas y recursos fiscales que hoy se ven condicionados por la deuda.

Lagarde y la calidad del endeudamiento

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, coincidió en la necesidad de prudencia fiscal, aunque matizó que el problema no es solo el tamaño de la deuda, sino su uso. Señaló que el endeudamiento orientado a inversiones productivas, como la adopción de inteligencia artificial o innovaciones que eleven la productividad, puede ser positivo. El riesgo, advirtió, es la acumulación de deuda sin impacto estructural en el crecimiento.

Separar señales de ruido

Lagarde también llamó a distinguir entre crecimiento nominal y crecimiento real, cuestionando el uso de cifras infladas por la inflación para sostener discursos optimistas. En su intervención, subrayó que el rol de economistas y autoridades monetarias es analizar los datos con rigor y evitar decisiones basadas en percepciones distorsionadas del desempeño económico.

Energía y geopolítica

En el ámbito energético, el ministro de Finanzas de Arabia Saudita, Mohammed Al Jadaan, descartó cambios significativos en el sector petrolero a corto plazo tras los movimientos de Estados Unidos en Venezuela. Aunque reconoció el potencial de sus reservas, advirtió que su explotación requeriría inversiones masivas y sostenidas.

El mensaje que dejó Davos fue claro: crecimiento moderado, alta deuda y disrupción tecnológica conforman una combinación que exige reformas profundas, disciplina fiscal y decisiones estratégicas que vayan más allá del optimismo de corto plazo.