Curazao vuelve al mapa energético tras siete años con crudo venezolano

La llegada del primer tanquero desde Venezuela marca un punto de inflexión para el sector energético y portuario de Curazao, en el marco de un acuerdo supervisado por Estados Unidos.

Luego de siete años, Curazao recibió el primer tanquero con crudo venezolano, un hecho que abre una nueva etapa para la actividad energética y portuaria de la isla caribeña. El arribo se produjo tras un acuerdo entre las autoridades de Venezuela y el Gobierno de Estados Unidos, que seleccionó a Curazao como un punto estratégico para el almacenamiento y la redistribución de petróleo en la región.

El buque MV Regina arribó el miércoles 14 de enero al terminal petrolero de Bullenbaai con el primer cargamento de crudo venezolano desde 2019. La operación forma parte de un plan de exportación supervisado por Washington, en un contexto de ajustes en la logística energética internacional.

Desde el Gobierno de Curazao destacaron el impacto del acontecimiento en la reactivación del rol histórico de la isla dentro de la cadena logística de energía. En un comunicado oficial señalaron que la llegada del buque representa “un paso concreto en la reactivación de nuestro rol dentro de la cadena logística internacional de energía”, con efectos directos en los sectores energético y portuario.

Valor geoestratégico y capacidad instalada

Las autoridades subrayaron la importancia geoestratégica de Curazao, tanto por su ubicación entre Venezuela y las principales rutas marítimas internacionales como por la calidad de su infraestructura petrolera. Esta capacidad permanecía subutilizada desde el cierre de la refinería Isla en 2019, lo que había limitado la actividad energética de la isla durante varios años.

Proyección de mayor flujo de tanqueros

El Gobierno adelantó que el flujo de buques podría incrementarse de manera progresiva. Según indicaron, la posición estratégica de Bullenbaai y su capacidad para recibir algunos de los tanqueros más grandes del mundo permiten anticipar la llegada de más embarcaciones en el corto y mediano plazo, consolidando a Curazao como un nodo relevante en la logística energética del Caribe.