Las calles de San Diego son transitadas a diario por personas que viajan diariamente al trabajo, vehículos de reparto, turistas y tráfico costero. En cuanto ocurre un accidente automovilístico, las consecuencias se producen rápidamente. Las víctimas se apresuran a recibir atención médica y pronto llegan los presupuestos de reparación. Después, podría haber una llamada de la aseguradora anunciando la orden final. Para muchas víctimas de accidentes automovilísticos, este momento puede parecer una fecha límite marcada con tinta roja. En tiempo real, suele ser una acción estratégica en comparación con un callejón sin salida.
El significado de una «oferta final»
Aunque suene como tal, la oferta final no siempre es la definitiva. En cambio, las aseguradoras utilizan este término para generar un sentido de urgencia y evitar conversaciones posteriores. El objetivo parece simple: cerrar el reclamo rápidamente y por una cantidad mínima de dinero. Las aseguradoras reciben capacitación para explicar que esta oferta es generosa, justa y oportuna, incluso cuando no cubre completamente la recuperación y los costos médicos a largo plazo. Tener una comprensión clara es esencial para tomar una decisión informada.
La oferta final puede ser insuficiente.
La mayoría de las ofertas de conciliación se realizan antes de que nadie tenga la menor idea de la gravedad de las lesiones. Muchas víctimas de accidentes aún no han tenido la oportunidad de buscar tratamiento médico para sus contusiones, como lesiones de tejidos blandos, lesiones nerviosas y angustia emocional. Si alguien acepta una oferta final demasiado pronto, podría verse obligado a pagar de su propio bolsillo gastos médicos adicionales una vez cerrado el reclamo.
Los abogados especializados en accidentes de auto encontrarán numerosos casos en los que las ofertas iniciales no incluyen en absoluto los siguientes aspectos:
• Pérdida de la capacidad de generar ingresos.
• Terapia continua para las contusiones sufridas en el accidente.
• El efecto del dolor en la vida diaria de la persona.
Una vez aceptada una oferta, no suele haber segundas oportunidades para negociar.
Tácticas de presión utilizadas
Las aseguradoras insinúan que, al rechazar la oferta, tardarán más en recibir el pago. Esto debilita la reclamación del reclamante y no les ofrece nada mejor que lo ofrecido. Este tipo de declaración no tiene nada que ver con los méritos de la reclamación individual. En cambio, simplemente desvía el control del plazo.
Si bien en algunas situaciones esto es cierto, es fundamental recordar que la demora no es un fenómeno negativo. Las demoras pueden formar parte del proceso normal de negociación. Otras tácticas que muchas aseguradoras utilizan para presionar son:
• Silencio por su parte durante un período específico.
• Llamadas telefónicas de seguimiento y correos electrónicos para recordar al reclamante que la oferta vence en una fecha y hora determinadas.
El objetivo para las víctimas sigue siendo el mismo: no caer en la trampa. En su lugar, es necesario buscar asesoramiento legal de fuentes reconocidas como hhjtrialattorneys.com y luego tomar una decisión final.
Palabras finales
En una ciudad tan activa como San Diego, los reclamos por accidentes de auto se mueven rápidamente. Sin embargo, esto no significa que deba tomar una decisión pronto. Por lo tanto, una oferta final puede considerarse como el inicio de una conversación, no como la declaración final. Debe tomarse su tiempo para comprender todo lo que se le ofrece y lo que no. También debe analizar lo que le espera para no conformarse con menos. Siempre es mejor ser paciente y gestionar el proceso a su favor.






