El avance de la inversión no residencial, especialmente en minería y proyectos de transporte e infraestructura, sostuvo el crecimiento del sector privado durante el 2025, mientras que el segmento residencial mostró dinamismo gracias al aumento del empleo y los ingresos reales.
La inversión privada total en Perú registró un crecimiento de 10% en 2025, explicado principalmente por el desempeño de la inversión no residencial, que aumentó 13% durante el año. La expansión se sustentó tanto en el sector minero como en otros rubros no mineros, destacando la ejecución de proyectos de infraestructura clave para el país.
Minería y obras de infraestructura como motores
La inversión minera experimentó un incremento notable de 33,7%, una de las mayores tasas desde 2012 (sin contar el rebote estadístico de 2021). Además, la infraestructura contribuyó significativamente al crecimiento, con proyectos como la ampliación del Aeropuerto Jorge Chávez, la Línea 2 del Metro de Lima, obras en el Primer Grupo de Aeropuertos Regionales y el Terminal Portuario del Callao.
Segmento residencial también en expansión
En el ámbito residencial, la inversión mostró un crecimiento de 5,3%, impulsada por la autoconstrucción y el dinamismo del sector inmobiliario. Este desempeño se relaciona con la mayor formalización laboral y el incremento de los ingresos reales en el mercado de trabajo, factores que fortalecen la capacidad de compra de los hogares.






