Crecimiento económico y turismo en alza gracias a la expansión de conectividad aérea regional

El fortalecimiento de la conectividad aérea en regiones del interior del país impulsa el desarrollo económico y social y, genera beneficios concretos para el turismo, la agroindustria y la competitividad regional. Para el 2026, ATSA proyecta incrementar su oferta de vuelos en un 22%, reafirmando su compromiso con la descentralización aérea y la integración regional.

En 2024, el sector aéreo generó cerca de 30,000 empleos directos e indirectos y aportó aproximadamente 0.25% al PBI nacional, además de impulsar el crecimiento en la actividad turística, según el Ministerio de Economía y Finanzas y Mincetur. En este contexto de recuperación acelerada y expansión de rutas regionales, ATSA, aerolínea 100% peruana, se ha consolidado como un actor clave al conectar regiones tradicionalmente desatendidas y dinamizar el acceso a destinos turísticos emergentes.

La conectividad aérea dinamiza economías regionales en zonas clave que concentran turismo y comercio creciente. En especial, regiones como el nororiente y la selva central están experimentando un aumento en su flujo turístico y acceso a mercados que antes estuvieron limitados debido a largas y difíciles rutas terrestres (MINCETUR, 2024).​

Es así que, el turismo creció un 29% en el 2024 respecto al año anterior, consolidando la recuperación postpandemia y expandiendo la llegada de visitantes a destinos emergentes de estas regiones. Es así que, ATSA apuesta por conectar regiones que tradicionalmente han estado fuera del radar de las grandes líneas aéreas y opera en rutas, como Chachapoyas, Huánuco, Tingo María y Mazamari, que muestran un crecimiento económico sostenido impulsado por la mejora en la conectividad y el dinamismo turístico.

Acorde con Mincetur, Chachapoyas se encuentra en una etapa de expansión, la reactivación del teleférico hacia Kuélap y las mejoras de acceso a la catarata de Gocta han proyectado un flujo de alrededor de más de 460 mil turistas, favoreciendo una tasa de crecimiento regional anual superior al 3%. Por su parte, el 2024 fue un año de transformación económica para Huánuco, que experimentó un crecimiento económico del 4.9%, acumulando 16 trimestres consecutivos de expansión gracias a la diversificación de negocios y la promoción turística.

Por otro lado, Tingo María ha pasado por una transformación económica significativa en los últimos años. De ser una región marcada por la economía ilícita, ha logrado posicionarse como un destino turístico en crecimiento, con un aumento significativo en la generación de empleo local (Inforegión, 2025). En la misma línea, Mazamari avanza en integración territorial y diversificación productiva, fortaleciendo su papel en el desarrollo regional. Estos avances reflejan cómo la conectividad aérea resulta clave para potenciar el turismo, la productividad y los negocios en zonas tradicionalmente aisladas.

Christian Gutiérrez, gerente comercial de ATSA, comenta: “Para nosotros, cada vuelo representa más que transportar pasajeros: es una oportunidad real para transformar vidas. Cada aterrizaje abre puertas para emprendedores, agricultores y turistas que impulsan el desarrollo económico y social de regiones que antes estaban desconectadas. Esa es la esencia de nuestro compromiso: llegar a donde otros no llegan para conectar a las comunidades y construir un Perú más competitivo e inclusivo”.

Para el 2026, ATSA proyecta incrementar su oferta de vuelos en un 22%, reafirmando su compromiso con la descentralización aérea y la integración regional. La compañía también evalúa la apertura de nuevas rutas troncales y conexiones regionales directas, con el objetivo de ampliar la movilidad, impulsar el desarrollo económico local y consolidar su rol como motor clave de la conectividad en zonas antes aisladas.

La conectividad aérea se traduce en un motor generador de oportunidades para el turismo, el comercio y la mejora de la calidad de vida de miles de peruanos. Al acortar distancias y conectar comunidades antes aisladas, se cierran brechas de desarrollo, promoviendo la inclusión social y el crecimiento equitativo que sostiene un Perú más integrado y competitivo en el largo plazo.