Corío ¿va o no va?

Por Antero Flores-Araoz

Desde hacen muchísimos años, se habla sobre la conveniencia de tener en el sur peruano, específicamente en Arequipa, un nuevo puerto, adicional al de Matarani, que de sus servicios al pujante sur de nuestra patria.

Evidentemente que, con la construcción e inicio de operaciones del puerto de Chancay operado por Cosco Shipping con capitales chinos y en menor proporción peruanos, en el norte de nuestra capital, se ha vuelto a hablar específicamente de Corío, como la localización para lo que sería el mega puerto del sur de nuestro territorio.

Buscando información sobre el particular, se me proporcionó el informe preparado por el ex presidente de la Autoridad Portuaria Nacional del Perú (APN) don Juan Carlos Paz, publicado en el “Portal Portuario” del 19 de agosto de 2025, en que menciona que ha habido y hay interesados privados en hacer el puerto de Corío.

Empero hay objeciones, aunque no definitivas de la mencionada Autoridad Portuaria, a lo que podríamos agregar que el puerto de Matarani permanentemente realiza mejoras que a su vez redundan en un mejor servicio a quienes reciben y despachan mercancías en dicho puerto.

Las objeciones, diría que son endógenas y exógenas. Entre las primeras la profundidad del área marítima portuaria que es de 28 metros, cuando por lo general bastan 18, lo que implicaría construcción de grandes pilotes que encarecerían significativamente la inversión, cuando como dice en su nota Juan Carlos Paz “los portacontenedores Ultra Grandes (ULCV) de clase tipo Triple E de Maersk, navegan en aguas de no más de 18 metros de profundidad”.

También entre las primeras objeciones se encuentra la súper onerosa inversión, que no estaría justificada con las expectativas de beneficios operativos y económicos.

En lo que se refiere a temas exógenos la principal observación es la inexistencia de estudios serios que demuestren la posibilidad de utilización portuaria para 100 millones de toneladas anuales, por lo que se requeriría un estudio metódico y muy riguroso del mercado.

En adición a todo lo señalado Juan Carlos Paz objeta el exceso de 17,000 hectáreas de terreno para el puerto, lo que es demasiado para ello, puesto que la “infraestructura portuaria moderna, incluyendo áreas de carga, almacenaje, logística, servicios y seguridad, no requiere de tantas hectáreas y una superficie de esta magnitud puede implicar un enorme costo no justificado”.

Juan Carlos Paz al concluir indica con toda razón que “Arequipa merece proyectos estratégicos que combinen prudencia y ambición, con visión de futuro y base técnica sólida. Si Corío logra alinearse con estas premisas, podrá transformarse en una plataforma logística de primer nivel, complementaria a Matarani y al sistema portuario nacional, aportando beneficios efectivos, duraderos y acordes con las necesidades actuales y futuras de la comunidad”.

Siendo el autor de esta nota abogado y pese a no ser experto en temas portuarios, nos parece acertadísima no solo la conclusión del ensayo de Juan Carlos Paz, sino el íntegro de sus asertos, dada su objetividad.

Es comprensible que en el sur peruano se quiera algo similar al puerto de Chancay en el norte, pero tiene que ser sobre bases reales y no de sueños, por más cercanos que parezcan.