El Terminal Portuario de Corío, en Arequipa, contempla tres etapas de desarrollo y proyecta que alrededor del 80% de su tráfico de carga estaría vinculado al comercio brasileño, principalmente soya y maíz.
La primera etapa del Terminal Portuario de Corío, proyectado en la provincia de Islay, Arequipa, demandaría una inversión aproximada de US$650 millones, informó Eusebio Vega, director de Planeamiento y Estudios Económicos de la Autoridad Portuaria Nacional (APN).
La inversión contempla el desarrollo inicial de la infraestructura, además de estudios de ingeniería, impacto ambiental y otros compromisos necesarios para avanzar con el proyecto.
La aprobación del Plan Maestro Portuario de Corío, realizada el 3 de septiembre, permite continuar con el desarrollo de una infraestructura cuyo horizonte de planificación alcanza los 30 años.
Brasil concentraría 80% del tráfico proyectado
Uno de los principales objetivos del proyecto es aprovechar su ubicación en el sur del Perú y su conexión terrestre con Brasil. Según Vega, aproximadamente el 80% del tráfico de carga proyectado para Corío estaría asociado al comercio brasileño, principalmente soya y maíz.
La proyección considera la conectividad mediante la carretera IIRSA Sur, que llega hasta Iñapari y permite la conexión vial con territorio brasileño. La iniciativa busca que parte de la producción del oeste de Brasil pueda utilizar el sur peruano como una alternativa de salida hacia los mercados del océano Pacífico.
El terminal también contempla movilizar carga generada en el sur del Perú, tanto fraccionada como contenerizada.
Tres etapas para ampliar la capacidad
El Plan Maestro establece tres etapas de desarrollo para incrementar progresivamente la capacidad del terminal conforme evolucione la demanda.
La primera contempla dos amarraderos, uno para carga general y otro para carga sólida, y concentra la inversión estimada en US$650 millones.
La segunda etapa prevé incorporar un nuevo amarradero para atender carga agraria y sólida si la demanda supera las proyecciones iniciales. Una tercera fase contempla otro amarradero para este tipo de carga.
Corío avanzará hacia ProInversión
Tras la aprobación del Plan Maestro, la APN viene remitiendo el documento al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) para gestionar su incorporación en el informe multianual de Asociaciones Público-Privadas (APP).
El siguiente paso será encargar a ProInversión la estructuración y promoción del proyecto.
Infraestructura complementaria será clave
El desarrollo del terminal requerirá obras complementarias para garantizar su conectividad y operación. Entre ellas figuran la conexión con la carretera Panamericana Sur, mejoras en infraestructura fronteriza y aduanera y trabajos en determinados tramos de la IIRSA Sur.
También será necesario habilitar vías para el transporte de camiones provenientes de Brasil, además de garantizar el suministro de energía y agua y el saneamiento físico-legal de los terrenos.
Según información del Gobierno Regional de Arequipa mencionada por Vega, existirían más de 30.000 hectáreas disponibles en la zona, mientras que el terminal requeriría alrededor de 200 hectáreas.
El área restante podría facilitar el desarrollo de actividades vinculadas al puerto, como industria petroquímica, hidrógeno verde y zonas económicas especiales privadas, que eventualmente podrían generar carga adicional.
Desarrollo podría tomar hasta 10 años
Vega estimó que, si las distintas actividades avanzan simultáneamente, en unos cuatro o cinco años podría existir infraestructura básica vinculada al proyecto.
Sin embargo, señaló que un terminal de esta magnitud podría requerir entre siete y 10 años para su desarrollo, tomando como referencia los plazos registrados por otras grandes infraestructuras portuarias.
Con una inversión inicial estimada en US$650 millones y un desarrollo proyectado en tres etapas, Corío entra así en una nueva fase de planificación para ampliar la infraestructura portuaria del sur del Perú y atender potencialmente una mayor conexión comercial con Brasil.




