El panorama financiero global se encuentra en un estado de alerta máxima, marcado por una escalada bélica sin precedentes en Oriente Medio y una volatilidad extrema que ha sacudido los cimientos de los mercados de capitales. La combinación de una confrontación directa entre Estados Unidos e Irán, el bloqueo de pasos vitales para el comercio de crudo y un repunte histórico en el Índice de Riesgo Geopolítico alcanzando niveles no vistos desde la invasión de Ucrania, ha forzado a los inversores a una reevaluación drástica de activos. Mientras los futuros de Wall Street reflejan una capitulación del apetito por el riesgo, las potencias del G7 y la Agencia Internacional de Energía (AIE) han activado protocolos de emergencia para contener el impacto inflacionario que amenaza con descarrilar la estabilidad económica mundial.
En el frente macroeconómico y político de Estados Unidos la administración de Donald J. Trump domina la narrativa. El mandatario ha mantenido una intensa actividad diplomática y estratégica, confirmando una llamada constructiva y profesional de una hora con Vladimir Putin para discutir los conflictos en Irán y Ucrania. Trump ha manifestado que «la guerra podría terminar pronto» y que Estados Unidos se encuentra muy adelantado respecto al plazo previsto de 4 a 5 semanas para sus objetivos. No obstante, la postura hacia Teherán sigue siendo severa, el presidente ha señalado que, aunque no ordenará una misión terrestre en instalaciones nucleares, el riesgo para Irán no ha terminado y se contemplan más medidas.
En el ámbito financiero, el déficit presupuestario de Estados Unidos en febrero se situó en 308.000 millones de dólares. Por otro lado, la Reserva Federal de Nueva York informó que las expectativas de inflación a un año bajaron al 3% (desde el 3,09%), mientras que las previsiones a tres y cinco años se mantienen estables en el 3%. El mercado laboral y el acceso al crédito muestran opiniones mixtas, aunque la percepción de la situación financiera actual mejoró levemente en febrero. Sin embargo, el Índice de Riesgo Geopolítico ha provocado que el S&P 500 caiga, en promedio, un 4% en la primera semana tras shocks similares. Los futuros estadounidenses abrieron con pérdidas significativas: Nasdaq -1,56%, S&P 500 -1,65%, Dow Jones -2% y Russell 2000 -3,8%.
A pesar de la tormenta financiera, el ranking de las marcas más valiosas del mundo sitúa a Apple ($AAPL) a la cabeza con una valoración de 608.000 millones de dólares. En el sector de la Inteligencia Artificial, Anthropic ha presentado una demanda para bloquear su inclusión en la lista negra del Pentágono por restricciones de uso. Por su parte, en el sector de defensa y redes sociales, el ministro de Industria de Canadá anunció que TikTok implementará protecciones mejoradas para menores y auditorías externas de datos. En el ámbito minero, Glencore considera cotizar en la bolsa australiana tras el fracaso de su fusión con Rio Tinto. Las aerolíneas, por el contrario, han sufrido fuertes caídas bursátiles debido a que el petróleo superó momentáneamente la barrera de los 100 dólares por barril.
El mercado del crudo ha vivido una jornada histórica. Tras subir más de 25% en un solo día (la mayor subida semanal desde 1982), los precios experimentaron una reversión intradía masiva. El WTI, en su futuro llegó a cotizar por cerca de los 120 dólares, retrocedió hacia los 88 dólares tras un anuncio coordinado donde se plantea que el G7 y la AIE liberarán 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas (el 30% del stock total de la AIE) para combatir el impacto de oferta.
La situación en el Estrecho de Ormuz es crítica, Vladimir Putin advirtió que la producción vinculada al estrecho corre el riesgo de detenerse por completo el próximo mes, calificando el paso como «efectivamente cerrado». Aramco, por su parte, está reasignando suministros a través del oleoducto East-West (capacidad de 7 millones de bpd) para evitar la zona de conflicto. Irán ha amenazado con que el petróleo alcanzará los 200 dólares si continúan los ataques a su infraestructura, mientras que el jet fuel (combustible de aviación) cotiza con una prima de pánico de 80-90 dólares sobre el crudo debido a la parálisis del tráfico marítimo.
En el Reino Unido, la Canciller Reeves advirtió que los movimientos del mercado presionarán al alza la inflación, aunque aseguró que los mercados financieros funcionan correctamente. En la Eurozona, las opciones sobre el euro se han vuelto las más bajistas desde la invasión de Ucrania en 2022, con el par EUR/USD cayendo a 1,1507, niveles mínimos de cuatro meses. Los precios del gas en Europa (TTF holandés) se dispararon un 30% hasta los 69,5 euros por MWh.
En Asia, China registró su tasa de inflación más alta en tres años. Japón, a través del ministro Katayama, lideró las conversaciones del G7 para la liberación de reservas de emergencia. En el Medio Oriente, se destaca la creación de Judan, una sociedad de cartera en Abu Dhabi valorada en 237.000 millones de dólares, que adquirirá una participación mayoritaria en Alpha Wave Global. Respecto al conflicto, Omán ha solicitado un alto el fuego inmediato para proteger los intereses regionales.
Desde una perspectiva técnica y macroeconómica, nos encontramos ante un momento de alta liquidez, que está reconfigurando las expectativas de tipos de interés para 2026. La probabilidad de un recorte de la Fed para junio ha colapsado del 100% al 37% en apenas dos meses.
Si el VIX se mantiene por encima de 30 y el índice del dólar (DXY) rompe con fuerza el nivel de 100, es probable presenciar una capitulación real del mercado. Michael Hartnett (BofA) sugiere que solo un S&P 500 por debajo de 6600 señalaría una limpieza total del posicionamiento excesivamente alcista que aún persiste.
El impacto del petróleo es un impuesto al consumo inmediato, es inevitable que el repunte del 25-30% en la energía se traslade a los precios de alimentos y bienes básicos en el próximo trimestre, forzando a los bancos centrales a mantener una postura restrictiva (hawkish) por más tiempo.
El nombramiento de Mojtaba Khamenei como Líder Supremo en Irán sugiere una consolidación de la línea dura, lo que reduce las probabilidades de una desescalada a corto plazo. Polymarket otorga un 77% de probabilidad a que el conflicto se extienda más allá de este mes.
Por lo tanto, en la relación riesgo/beneficio parece poco favorecedor aumentar la exposición a renta variable actualmente. Lo más relevante será vigilar el dato de inflación este miércoles y el comportamiento del dólar como indicador de liquidez global, solo cuando ambos, junto con el petróleo, cedan terreno de manera coordinada, podremos confirmar la formación de un suelo sostenible para los activos de riesgo.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group






