CONADEMI advierte crisis en la formalización minera y exige al nuevo gobierno priorizarla como política de Estado.

CONADEMI exhorta al nuevo Presidente de la República, Dr. José María Balcázar, a adoptar medidas inmediatas y concretas para destrabar y priorizar el proceso de formalización de la pequeña minería y minería artesanal (MAPE), sector que constituye el sustento de miles de familias y un componente clave de la economía nacional.

La actual situación evidencia un preocupante estancamiento del proceso, marcado por inestabilidad en la gestión, demoras administrativas y una mínima cifra de mineros formalizados a nivel nacional. En este contexto, resulta indispensable que el nuevo gobierno asuma la formalización minera como una verdadera prioridad nacional.

Además, la reciente crisis política, vinculada a presuntos actos de corrupción que involucran incluso al Ministerio de Energía y Minas (MINEM), ha generado una preocupante inestabilidad en la Dirección General de Formalización Minera. Solo entre 2025 y 2026 se han designado cinco directores; el último permaneció apenas una semana en el cargo, en medio de denuncias públicas sobre presuntos cobros indebidos e interferencias políticas.

Esta inestabilidad ha tenido consecuencias directas: en 2025 el MINEM solo formalizó a 73 mineros a nivel nacional. En regiones con alta concentración minera como La Libertad y Arequipa, las cifras fueron de apenas 5 y 2 mineros formalizados, respectivamente.

El bajo avance responde principalmente a la demora en trámites clave como la aprobación del IGAFOM, cambios de derecho minero, decretos pendientes y las opiniones técnicas favorables para el uso de explosivos (OTS), cuya paralización incluso contribuye al contrabando de explosivos y fortalece la minería ilegal.

Tras la depuración del REINFO, hoy existen 31,622 mineros en proceso de formalización. Sin embargo, al ritmo actual —menos de 100 formalizaciones por año— no se alcanzará ni el 0.5% del total antes del 31 de diciembre, fecha límite establecida por ley.

En muchos casos, cuando el minero cuenta con concesión o contrato de explotación, la responsabilidad ya no recae en él, sino en el Estado, que no impulsa ni facilita el proceso.

Asimismo, el MINEM tiene pendientes obligaciones clave como la emisión del reglamento correspondiente dentro del plazo legal, el sinceramiento sobre la ubicación real de actividades mineras y la realización de un censo nacional minero.

Desde CONADEMI alertamos sobre la grave situación del proceso de formalización y exhortamos al nuevo gobierno a designar un Ministro de Energía y Minas con experiencia, honestidad y compromiso con la pequeña minería y minería artesanal.

Es un deber ineludible del Estado facilitar el emprendimiento nacional y más aún, en el sector más gravitante de nuestra economía y como tal tiene la autoridad para resolver cualquier impedimento en favor de las mayorías ciudadanas y el prioritario interés nacional.

El reto de esta gestión es dejar un número significativo de mineros formalizados y facilitar la inclusión ordenada de nuevos peruanos en la actividad minera que pasa por su mejor momento histórico para nuestra Nación.  #MineríaParatodos