La entidad señala que solo 73 mineros fueron formalizados en 2025 y alerta que, al ritmo actual, no se alcanzará ni el 0.5% del REINFO antes del plazo legal.
El Consejo Nacional de Desarrollo de la Minería Pequeña y Artesanal (CONADEMI) alertó sobre una grave crisis en el proceso de formalización minera y exhortó al nuevo Gobierno a convertirla en prioridad nacional, en un contexto donde la minería representa el principal motor económico del país.
La institución saludó la designación del presidente José María Balcázar y expresó su expectativa de que la nueva gestión impulse una transición democrática con estabilidad y enfoque productivo. No obstante, advirtió que la reciente crisis política, vinculada a presuntos actos de corrupción que alcanzan incluso al Ministerio de Energía y Minas (MINEM), ha generado una profunda inestabilidad en la Dirección General de Formalización Minera.
Alta rotación y parálisis institucional
Según CONADEMI, entre 2025 y 2026 se han designado cinco directores en dicha dirección, siendo el último funcionario quien permaneció apenas una semana en el cargo, en medio de denuncias públicas por presuntos cobros indebidos e interferencias políticas. Esta rotación constante habría debilitado la capacidad operativa del sector y paralizado decisiones clave.
El impacto es tangible: durante 2025 el MINEM solo logró formalizar a 73 mineros en todo el país. En regiones estratégicas como La Libertad y Arequipa, las cifras fueron aún más reducidas, con apenas 5 y 2 mineros formalizados, respectivamente.
Trámites pendientes y riesgo de mayor informalidad
El bajo avance en la formalización responde, según la entidad, a la demora en la aprobación del IGAFOM, cambios de derecho minero, decretos pendientes y la emisión de opiniones técnicas favorables para el uso de explosivos (OTS). Esta paralización no solo frena la formalización, sino que también estaría contribuyendo al contrabando de explosivos y al fortalecimiento de la minería ilegal.
Tras la depuración del REINFO, actualmente existen 31,622 mineros en proceso de formalización. Sin embargo, al ritmo actual —menos de 100 formalizaciones anuales— no se alcanzará ni el 0.5% del total antes del 31 de diciembre, fecha límite establecida por ley.
CONADEMI precisó que en muchos casos, cuando el minero ya cuenta con concesión o contrato de explotación, la responsabilidad del retraso recae en el Estado, al no impulsar ni facilitar el cumplimiento de los procedimientos correspondientes.
Asimismo, recordó que el MINEM mantiene pendientes obligaciones fundamentales, como la emisión del reglamento dentro del plazo legal, el sinceramiento sobre la ubicación real de las actividades mineras y la ejecución de un censo nacional minero.
Llamado a liderazgo técnico y visión estratégica
La entidad exhortó al Ejecutivo a designar un Ministro de Energía y Minas con experiencia técnica, solvencia moral y compromiso con la pequeña minería y minería artesanal, considerando que el sector atraviesa uno de sus mejores momentos históricos en términos de precios y oportunidades de inversión.
Desde una perspectiva estratégica, CONADEMI sostuvo que la formalización minera no solo es una tarea administrativa, sino una política pública clave para fortalecer la base productiva nacional, ampliar la recaudación, reducir la ilegalidad y promover inclusión económica en regiones donde la actividad minera es determinante para el empleo y el desarrollo.






