Entre enero y noviembre de 2025, la balanza comercial peruana con Venezuela fue favorable, pero la recuperación plena del intercambio bilateral enfrenta obstáculos estructurales y políticos.
Balanza comercial positiva, pero reducida
Entre enero y noviembre de 2025, Perú registró un superávit de US$ 129 millones en su comercio con Venezuela, con exportaciones por US$ 134 millones frente a importaciones por US$ 6 millones. Las ventas peruanas se concentraron en manufacturas, destacando alambre de cobre refinado (US$ 51 millones), seguido por productos químicos, agroindustria y confecciones. Las importaciones venezolanas se limitaron principalmente a alimentos con vitaminas y minerales, cacao en grano, ron y productos agroindustriales.
Factores que limitan la recuperación
El flujo comercial bilateral ha disminuido notablemente en los últimos años, pasando de US$ 611 millones en 2010 a US$ 156,5 millones en 2024, tras la salida de Venezuela de la Comunidad Andina y su prolongada crisis económica. “El primer factor estructural fue la salida de Venezuela de la CAN; el segundo, su situación económica adversa”, explica Edgar Vásquez, director del CIEN-ADEX.
Comercio asimétrico y oportunidades puntuales
Actualmente, la relación comercial muestra un marcado carácter asimétrico. Perú exporta principalmente manufacturas mientras que las importaciones desde Venezuela son limitadas, concentrándose en nichos específicos. “En términos macroeconómicos no constituye un mercado relevante para el comercio exterior peruano, aunque sí ofrece oportunidades puntuales para sectores como el alambre de cobre”, añade Vásquez.
Perspectivas para el sector confecciones
Históricamente, Venezuela fue un destino importante para prendas de vestir peruanas, pero la pérdida de beneficios arancelarios y tributarios tras su salida de la CAN redujo su competitividad. Por eso, expertos recomiendan continuar enfocando los esfuerzos en mercados estables y con alto potencial, como Estados Unidos, donde Perú representa aproximadamente el 1% de las compras y mantiene la identidad “Made in Peru”.






