El gigante asiático cuadruplicó su participación en dos décadas y hoy explica uno de cada cuatro dólares que Argentina destina a compras externas.
El comercio exterior de Argentina atraviesa una transformación estructural que se consolidó en las últimas dos décadas. China pasó de representar el 6 % de las importaciones en 2004 a concentrar el 24 % en 2025, igualando a Brasil como principal proveedor externo del país.
El cambio se profundizó tras el fuerte repunte de las importaciones registrado en 2025, que crecieron cerca de 25 % luego de haber caído 20 % en 2024, año marcado por sobrestock acumulado y contracción de la actividad económica. Dentro de esa recuperación, las compras provenientes de China aumentaron casi 54 %, según datos del Indec analizados por la consultora Equilibra.
En términos absolutos, de los US$ 75.791 millones que Argentina importó en bienes durante 2025, US$ 17.954 millones tuvieron origen en China.
Sectores donde China amplió su presencia
El avance chino no fue uniforme, pero sí significativo en sectores industriales clave. Según Equilibra, la participación de China creció con fuerza en industria editorial e imprenta, con un aumento de 19,1 puntos porcentuales, herramientas, con 9,3 puntos, plásticos y neumáticos, con 9,1 puntos, vidrio y cerámica, con 8,9 puntos, y muebles y juguetes, con 6,9 puntos.
En indumentaria, si bien las importaciones no aumentaron en términos absolutos, se mantienen en niveles elevados, con China representando el 54 % del total importado en ese rubro. En calzado, carteras y cueros, la participación china descendió de 34 % a 30 %.
Por el contrario, crecieron las importaciones de telas e hilados, donde China pasó de representar el 49 % al 53 % del total.
Brasil recupera terreno, pero pierde liderazgo histórico
Brasil, que en 2004 explicaba el 34 % de las importaciones argentinas, redujo su participación hasta 20 % en 2022. Sin embargo, en los últimos dos años logró recuperarse hasta alcanzar nuevamente el 24 %, equivalente a US$ 18.424 millones en 2025.
El repunte brasileño se concentró en autos y camiones, con un aumento de 5 puntos porcentuales, papel, con 4,1 puntos, y maquinaria industrial, con 1,3 puntos.
El mapa comercial argentino se completa con la Unión Europea, que representa el 14 % del total, el resto de Asia con 11 % y Estados Unidos con 9 %.
Apertura, inflación y presión sobre la industria
La reducción de aranceles y la flexibilización de importaciones funcionaron como herramienta de competencia externa y contención de precios. Mientras la inflación argentina cerró el año pasado en 31,5 %, el rubro prendas de vestir y calzado aumentó 15,3 %, y equipamiento y mantenimiento del hogar, 19,3 %.
No obstante, el impacto sobre la producción nacional fue significativo. De acuerdo con Equilibra, en 16 de los 20 sectores relevados la industria argentina perdió participación en el mercado interno frente a las importaciones entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025. Los sectores más afectados fueron ropa, madera y forestación, industria editorial e imprenta, muebles y juguetes, y autos y camiones.
El exvicejefe de Gabinete Gustavo Lopetegui sostuvo que no se trata de un boom importador comparable al de la década de 1990. Señaló que las importaciones actuales se ubican en niveles similares al promedio registrado desde 2007, alrededor de US$ 68.600 millones, y que 80 % de lo importado corresponde a maquinarias e insumos productivos.
Para el exfuncionario, la política de sustitución de importaciones fue un obstáculo para el desarrollo y no logró resultados sostenibles.
En conjunto, el fuerte repunte de las importaciones en 2025 reconfiguró el esquema de socios comerciales de Argentina y profundizó la competencia externa en su mercado interno. China se consolida como actor central en la estructura de abastecimiento del país, en un escenario donde la apertura contribuyó a moderar precios y recomponer actividad tras la recesión, pero también aceleró la pérdida de participación de la industria local en múltiples sectores.






